11/12/2014

Rosas, hombres...



...Rosas, creced, pujad, multiplicaos 
hasta invadir las cajas de caudales,  
hasta impedir las ametralladoras,  
hasta sembrar la pólvora y el hierro 
de luz y primavera,  
hasta ocupar el odio y las entrañas 
de obuses, bombas, balas y morteros.

¡Creced, rosas, creced! ¡Pujad sin tregua! 
Llenad los ojos de los tocineros, 
floreced los cerebros belicosos,  
corroed de esperanza a los podridos, 
iluminad la mente de las bestias,  
que se alimentan de oro, y sangre, y lágrimas;  
que son capaces de matar la vida 
porque palpita y brilla en nuestras manos. 
Árboles, aguas, pájaros, frutales, 
mieses, vides, obreros, plantas, madres, 
óleos, músicas, máquinas, ideas, 
vamos a proclamar la resistencia 
de amor contra la guerra.


Están sembrando el aire de temores 
para amargarnos la alegría, 
para que nos matemos tú y yo, hermano, 
ahora que ya maduran los dolores, y el sentido 
va a revelarse al mundo. 
Trabajad 
de espaldas al temor. Abrid los ojos, 
Rosas, hombres, al bien y a la belleza. 
¡Creced! ¡Cantad! La vida es nuestra. 
La tierra es nuestra, y nuestro es el futuro. 
Trabajos, pensamientos, esperanzas,  
vuestros y nuestros, rosas, hombres. 
Nosotros encendemos las estrellas 
y traemos el día,  
y por nosotros se hará la paz. 
Estamos en peligro, rosas, hombres,  
perfume, sol, materia, inteligencia,  
ciencia, fe, muerte, piedra, gracia, amor...

¡Ahoguemos a los bárbaros en luces! 
¡Avanzad, rosas, hombres! 
¡Ocupad el mundo! 






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