9/20/2010

El pan del delirio...



Aquél fué un estío muy caluroso en la tranquila villa de Pont-Saint-Espirit,situada en el confin sur de la Francia rural,en la región del Languedoc.
El río Ródano avanzaba tibio y lento por su cause,igual que el caminar de los payeses bajo el sol,entre los olivos y las viñas. Esas tierras donde se inventó el jabón perfumado y los caracoles a la provenzal, habían sido muy lastimadas por la segunda guerra,pero los estadounidenses,en plena Guerra Fría, habían aplicado el Plan Marshall que aportaba una buena inyección a la economía francesa con poco más de 520 millones de dólares...Con todo, la gran ayuda estadounidense no había impedido un fuerte ascenso de los comunistas en las elecciones legislativas francesas de esos años.
Quizá debido a ello,y para frenar el avance del socialismo europeo,los estadounidenses habían invertido en algunas zonas del Languedoc, y,aunque molestara que los americanos se portaran como si fuesen casi dueños de la comarca,la economía francesa los necesitaba...
Sin embargo,para mediados de aquél agosto,los estadounidenses habían emigrado a Paris,o al norte,abandonando la zona de un día para otro,como sobreavisados de algún peligro.
Y así fué que en esos días,sucedió algo terrible en el pueblo de Pont-Saint-Espirt...
Pasó que desde el 16 de agosto,los tres consultorios que existían en la aldea,se vieron saturados de vecinos con graves síntomas similares: migrañas insoportables,dolores de estómago,naúseas y vómitos con sangre,mareos y pérdida de la conciencia en los mejores casos...Los tres médicos del pueblo supusieron primero que se trataba de una intoxicación colectiva por la ingesta de algún queso en mal estado...Pero durante el día 17,los síntomas empeoraron terriblemente,y el número de enfermos aumentó de modo temible...
Lo que parecía una intoxicación severa,se tornó en unas horas en algo impresionante y nunca visto antes: muchos de los enfermos comenzaron a sufrir alucinaciones y a colapsarse en medio de convulciones. Y otros fueron presas de un anómalo furor que los impulsaba a correr por las callecillas del pueblo,gritando,agitados sin control en una demencia suicida...o asesina.
Los médicos del pueblo pidieron ayuda urgente a la Facultad de Medicina de Montepellier,mientras tanto en las calles y en las casas de la aldea crecía la demencial violencia y sucedían los primeros crímenes y los primeros suicidios...
Los pocos médicos llegados de Montepellier llegaron acompañados por un numeroso grupo de científicos y agentes especiales norteamericanos,que se apresuraron a cerrar el cerco de toda información y a imponer la explicación oficial:
Se trataba de "una intoxicación colectiva por la ingesta del pan de una de las dos panaderías del pueblo, la panadería de Roch Briand..."

Apenas unos días después del primer brote, los infectados llegaban casi a trescientos. Entre los enfermos los casos de alucinaciones tenían cada vez consecuencias más catastróficas : niños aterrados que se lanzaban al vacío,hombres que estrangulaban a su propia madre anciana,mujeres embarazadas que se colgaban ya que suponían tener serpientes en el vientre,algunos que incendiaron sus casas porque las imaginaban cúbiculos de bestias horrendas...
Las ambulancias no paraban de transportar a los enfermos más graves a los hospitales cercanos. Todos hacían lo que podían pero en la población se había instaurado un pánico colectivo que hacía casi imposible la más mínima organización. La noche del 24 de agosto fue calificada por uno de los médicos como "la noche del Apocalipsis,ya que toda aquella noche, coches, carretas, todo tipo de medios de transporte trajeron al hospital a enfermos gimientes o aulladores, víctimas de gangrena,o presas de visiones de violencia o de miedo que los inducía al crímen o al suicidio...”.

Los norteamericanos hicieron un balance de los afectados. Sus informes reportaron a casi trescientos infectados de mayor o menor gravedad que fueron atendidos en el mismo pueblo o en los hospitales más cercanos. Según las fuentes soviéticas, los afectados fueron muchos más,descubriendo que veintisiete personas perdieron la vida, ya fuera víctimas del furor violento de otro,suicidándose a causa de las alucinaciones,o por paradas cardio-respiratorias debidas al pánico. La mayoría de los afectados no se recuperaron de la intoxicación y presentaron secuelas de psicosis tóxica,y entre cincuenta y sesenta personas hubieron de ser ingresadas en distintos hospitales psiquiátricos de Montpellier, Nîmes, Avignon, Orange y Lyon...pasando allí el resto de su vida.

En medio de la confusión los agentes norteamericanos acusaron al pan y al panadero, un antiguo militante sicialista del RPF, luego a su ayudante, al agua de las fuentes, a las modernas máquinas de batir, a los soviéticos, a un meteorito, al diablo, a los platillos voladores,e incluso al Sptunik...
La gente del pueblo,que aún mantenía la salud, exigió conocer a los verdaderos responsables de tanto daño. Como respuesta, las autoridades,sin ninguna prueba,ordenaron la detención de un molinero,sindicalista de Poitiers, que se encargaba del abastecimiento de la harina empleada en Pont-Saint-Esprit,encarcelándolo en Nîmes sin tener en cuenta que el pan que se elaboró en la otra panadería del pueblo se hizo con la misma harina y los que lo comieron no sufrieron el contagio y que la harina usada en ambas panaderías era de trigo....Pero la prensa,las autoridades y los científicos estadounidenses insistieron ferreamente,en achacar los extraños contagios a causa del cornezuelo del centeno como el origen de los ataques alucinatorios.
(El ergotismo es una enfermedad que sobreviene como consecuencia de la ingesta de pan de centeno infectado por cornezuelo (Claviceps purpurea), un hongo parásito que ataca a los cereales, y uno de cuyos alcaloides principales es el ácido lisérgico. Son tres formas principales de ergotismo: gangrenoso, convulsivo y alucinógeno.
El ergotismo comienza con dolores de cabeza, mareos y desorientación mental, y progresa rápidamente a dolores gástricos y musculares, vértigo, sensación de asfixia, náuseas, vómitos, diarreas, lipotimias y sensación de frío, a pesar del calor propio de la estación estival. Junto con esta sensación de hipotermia, algunos afectados se quejan de dolores severos ardientes en sus extremidades, que culminan en gangrena. Las mujeres embarazadas sufren abortos, y en otras personas el cuadro patológico se agrava con síntomas espectaculares, que determinan un comportamiento extremo: convulsiones, hiperactividad motriz, alucinaciones visuales, ilusiones sensoriales, delirios, crisis deprimentes y bipolares, accesos de furia y tendencias suicidas...)


Con cierto retraso, y con asombro, algunos médicos soviéticos notaron una semejanza entre los síntomas descritos en Pont-Saint-Esprit y las terribles epidemias de ergotismo que habían diezmado el solar ruso entre 1926-1927, con 10.000 casos reportados de envenenamiento colectivo por cornezuelo ...
Conocido en Rusia como fuego sagrado (sacer ignis), fuego de San Antón,o fuego de San Marcial en Francia, o el italiano baile de San Vito, el mal des ardents catalán y un montón de apelativos más, los rusos tenían bien conocido que el ergotismo es una enfermedad al hongo parásito del centeno, y que uno de cuyos alcaloides principales era el ácido lisérgico (LSD-25)...Pero de su ingesta accidental,a usarlo intensionalmente en la población,como pretendía hacerlo el laboratorio norteamericano Sandoz, había un trecho grande...
Aunque la hipótesis del envenenamiento debido al cornezuelo era la más publicitada,los rusos dudaron cuando supieron que hasta la pequeña aldea francesa llegó el tal Albert Hofmann, descubridor del LSD,dueño de la mencionada Compañía Química Sandoz que promovía el uso de LSD como un arma secreta de guerra y viscoso y servicial colaborador de los experimentos secretos de la CIA...
Y fue justamente la presencia de Hoffmann,que acudió apresurado al pequeño pueblo francés en un intento de dar explicación atropellada a la locura colectiva,lo que alertó a los servicios secretos del Kremlin...
En el KGB se plantearon 3 posibilidades: tal vez el moho Aspergillus fumigatus, si fuera el responsable del síndrome colectivo sufrido en Pont-Saint-Esprit,o quizá la intoxicación fuera provocada por la presencia de metilo de mercurio, un agente fungicida (ahora prohibido) pero empleado en el cultivo de los cereales durante esos años...
Sin embargo había una duda inquietante: Porqué el brote había sido tan localizado y no había afectado a los pueblos de los alrededores, consumidores de la misma harina...? Y qué hacía en Pont-Saint-Espirit Albert Hofmann,el chacal de la CIA...?
Para investigar a fondo el caso de Pont-Saint-Espirit,el KGB requirió a un agente discreto,que hablara un excelente francés,que fuera químico,ingeniero agrónomo y médico...


Y así fué que llegó Joao al Roselló una tarde de lluvia,cubierto con un chubasquero negro,calzando botas rusas, y montado en un alazán cansado...
Se detuvo en el cerezal de los Ferrer y preguntó por el camino hacia Pont-Sant-Espirit a unos niños que atrapaban ranas en los charcos de sendero,y ,entonces, de entre los cerezos,apareció la hermana mayor de los niños,una bella muchacha,acuática entre la lluvia, de ojos brujos y sonrisa dulce,llamada Llucía...

.

No hay comentarios: