4/13/2010

Cerezas y pètalos cayendo...

Parte II.

Las cerezas son bellas.
Su piel carmesì,su pulpa jugosa y dulce,su aroma fresco,y su volumen pequeñito y redondo,nos sugieren pelotitas rojas rellenas del nèctar de la dicha de los Campos Elìseos
-donde las almas de los hombres virtuosos como mi abuelo Jordi,y los guerreros heróicos como Joao,mi padre, llevan una existencia dichosa y feliz con sus amadas, en medio de paisajes verdes y floridos-. Pero en realidad,segùn contaba mi papà, las cerezas provienen de Turquìa,donde eran usadas por los epicùreos como un afrodisiàco frutal. El cerezo-Prunus avium-es un àrbol bellìsimo,en donde la naturaleza destilò la clorofila y el sol,para hacer la alquimia màs sutil de la flora con ese àrbol bajito,con la copa amplia y la corteza de su tronco y ramaje gris vermeja,y sus hojas,ovaladas,que tienen la suavidad y el aroma delicado que presagia la delicia de la fruta.La madera del cerezo es muy apreciada por los ebanistas,ya que por ejemplo,si es un escritorio,perfumarà con su escencia la papelerìa,si es un armario,aromarà las sàbanas y los blancos,si es una cama,envolverà a los amantes con ese perfume sensual,que segùn cuentan algunos en Catalunya Nord,era el mismo perfume,de flor de cerezo,y rosas,que usaba la diosa Afrodita...Los cerezos se crìan silvestres, salpicados entre otras especies arbóreas, en bosques de montaña y en rincones umbríos y húmedos, de todo el Pirineu,pero ahora es más familiar su variedad cultivada en la extensa campiña catalana.
Prunus avium,su nombre científico,se refiere a la golosina que representa para las ruiseñores,còrvidos y avejarrucos.Y hasta el duro huesito que encierra su semilla es gustosamente roído por topos,musarañas y ratones o abierto por los golosos picogordos, que son adictos a esa pulpa.Hasta los neanderthales gustaron de esa frutita,ya que se han encontrado huesos de cereza silvestre durante las excavaciones en los sitios neolíticos de la Francia gala.Es màs,hay un rumor catalàn que cuenta que el brebaje que el druida da a Asterix,es ùnicamente zumo de cerezas...Lo que es seguro es que el cerezo silvestre fuè disfrutado desde el amanecer de la humanidad,hasta hoy,tiempo en el que se producen cerezas de diversa acidez
,color y sabor,desde la Ceret pùrpura,la Napoleòn màs oscura,la Early,la Ferret,la Montmorency y las variedades rusas e inglesas,Burlat, Summit, Van, Stark, Giant,etc,que producen ricas mermeladas y aguardiente de primera calidad.Desde la Edad Media, la fruta hizo una entrada por la fuerza en las mesas francesas como postre,o en salsas,aderezos o sopas y entradas,a tal grado que sin la cereza,la alta cocina parisina no serìa la misma.
Pero los postres, tartas y clafoutis catalanes siguen siendo los postres favoritos de nuestra infancia. Son deliciosas en las mermeladas y frutas confitadas...y claro: la cereza sobre el pastel.

Y como olvidar la leyenda del terrorìfico espectro del cerezo,que verdaderamente malvado,habita como un espìritu de gusto exquisito en la madera del cerezo,y cuando ve que algùn sujeto se pone ebrio con licor de cereza,el espìritu abre la tierra junto a su raìz,y el ebrio es absorvido por ella... Se dice que debajo de algunos cerezos hay ebrios enterrados, y el espìritu del árbol se alimenta de su sangre, de tal modo que su sangre tiñe de rosa las flores del cerezo...(Pero eso es una leyenda,porque mi papà,ingeniero agrònomo,decìa que la verdad es que los suelos con sulfato ferroso son los que dan esa coloraciòn a algunos cerezos,y producen las cerezas con màs minerales en su pulpa,y que son diurèticas tambièn,debido a su alto contenido de potasio: 250 miligramos por cada 100 gr. de pulpa rica en vitaminas A, C y B y minerales: potasio, sodio, magnesio, calcio, hierro y fósforo,y por supuesto, eso de que contienen hemoglobina de dipsòmanos, es chorrada de ociosos que se inventan esos camelos para asustar a la gente de bien que gusta de las cerezas.)

Cuando llegamos a la huerta de mis tìos en Ceret,una pandilla de estorninos,pinzones y zorzales revoloteban en torno a los árboles buscando las cerezas más gordas y sazonadas para saciarse de ellas, y no lo evitaba ni el simpàtico y cinematogràfico espantajo de ramas y trapos,pero
pasivo e impotente para asustar a las golosas aves.Es una gran masìa, que se encuentra a media montaña en la salida de un encantador paraje junto al rìo Ferrer y su afluente el Llop,al pie del Mont Canigou , una montaña sagrada de los catalanes, entre prados, bosques, páramos y cerezales, donde el sol y el aire fresco son caricia y luz.En ese lugar la fauna y la flora se han mantenido en su estado natural, protegidas por las leyes de Natura de la UE,y lejos de cualquier contaminación y tráfico.Sólo el canto de los pájaros, el sonido de las cigarras, o el balido de una oveja lejana perturban un silencio casi edènico.
Numerosos caminos y senderos,perfumados por los fragantes olores de la aulaga (tomillo),la camomila,la menta y el espliego,invitan a hermosas caminatas alrededor de la propiedad, y a descubrir un camino discreto que lleva a los cerezos,oculto entre el breñal,donde las ginetas corren asustadas de nuestros pasos,(la gineta es una liebre enorme) y los cuervos nos retan a comer màs cerezas que ellos,y es cuando entendemos esa frase que Camus oyò en un cafè de Ceret,que dice que en la mitad del invierno,late en el corazòn de la cereza,una invencible primavera...Porque para tener un aroma de verano en pleno invierno,basta morder algunas cerezas frìas,y sabremos que todo està bien,que la vida es bella y que la dicha està en un pequeño sitio en la yerba,bajo la sombra,comiendo cerezas.
Muchos son los pintores que se instalaron en el Rosellón. En Céret o Collioure : Henri Matisse y André Derain, y es que en Ceret naciò el cubismo. Vivieron en Céret Pablo Picasso,Chagal, Mirò y Braque. Y se dice que en la abadía San Miguel de Cuixá, cerca de Prades, Pau Casals compuso el Canto dels ocells,melodìa catalana usada por la ONU como himno universal de la paz.. Y es por la luz y el esplendor de los cielos de Ceret,que los pintores,los mùsicos y los escritores, se acercaron a este lugar encantador.
Mis abuelos,Jordi y Dollors,llegaron a Ceret a finales del otoño,huyendo de la represiòn franquista que habìa condenado a muerte a mi abuelo Jordi. Por eso hu
yeron ambos de Barcelona,con su hija de dos años-mi madre,Llucia-y llegaron a Ceret a refugiarse en la masìa de la abuela de Jordi,una anciana enferma que dejaba secar sus cerezales,por falta de manos que le ayudaran en los huertos. Los tìos de Jordi no estaban,dos habìan muerto en la guerra,otro màs padecìa tisis,y el màs joven habìa partido a la Argentina a montar una editora.
Asì que la llegada de Jordi a Ceret,con su esposa y su hijita,fue para aquella anciana un alivio. Jordi que no tenìa idea del trabajo en la huerta,ya que èl era un intelectual,cuyo oficio era en un escritorio con libros,se viò enfrentado solo ante un trabajo para varios hombres,y con Dollors embarazada de sus gemelos-mis tìos Jaume y Josep-no tuvo màs remedio que llevarlo a cabo con los cojones que siempre lo caracterizaron.A principios de ese verano,cuando iniciaba el tiempo de la recolecta de cerezas,su abuela muriò,y los gemelos nacieron,pero eso no impidiò a Jordi lograr la buena cosecha y la venta a excelente precio de las cerezas de ese año. Heredando los cerezales,Jordi y Dollors se dedicaron con empeño a mantener sanos los frutales y a contratar jornaleros vascos o catalanes refugiados,y como un modo de apoyarse mutuamente,formaron con el tiempo una cooperativa,que hasta la fecha se mantiene sana y vigente. Luego el abuelo Jordi puso de nueva cuenta una pequeña librerìa-galerìa en Ceret,y se dedicò a vender libros y cuadros de los pintores que frecuentaban el lugar. Mi abuelita,puso una escuela de baile para niñas,ademàs de tener otros dos hijos màs: Buenaventura Amelia y Jordi .Y mi mamà se hizo una preciosa jovencita,la màs bonita de Ceret,que cumplirìa sus quince años con una belleza pura,como la de los cerezos en flor...
Esperaba el periòdo de floración, que tiñe de pètalos blancos las huertas, e inunda de perfume vegas y valles de muchos rincones del Pirienu catalàn,mientras los pajarillos y roedores hacen sus banquetes cotidianos bajo la frescura de los cerezos,para partir a Paris. Allà,Llucìa iba a hospedarse en casa de sus tìos,para estudiar periòdismo en la Universidad.Mi mamà me contaba que cuando era niña,se podìa perder de dicha entre la belleza de los cerezales catalanes,y que los cerezos floridos eran de una belleza inmensa,y que un dìa,ella me llevarìa a Ceret,a su casa de niña,a su columpio bajo el roble,al rìo Ferrer,donde aprendiò a nadar entre pètalos de albaricoques y cerezos,y que me llevarìa al concurso,del que ella fuè campeona,de escupir lo màs lejos posible los huesos de la cereza...Es tan triste que no pudiera llevarme,pero es que muriò antes...

Pero al llegar a Ceret,la imaginècorriendo por los cerezales, jugando a lanzarse con los otros niños puños de mermelada de cereza negra,hasta quedar convertidos en monstruos de caramelo,y luego a todos tomados de la mano, sumergìendose en la orilla del lago de St Jean-Pla-de-Cotrs como una verdadera delicia para refrescarse del calor de la batalla de mermeladas....
Y luego,la pienso sendereando con mis abuelos y mis tìos,a hora y media de caminata entre los pinos negros y los alcornoques,para llegar a la estaciòn Les Angles,y esquiar en la nieve....
Asì,la educación de mi madre fuè como un barco de papel en el estanque de los libros y una continua lluvia de flores bajo esas bellìsimas huertas ceretanas...

Y es que Ceret,como toda tierra catalana,congrega mucha belleza y una magia especial,como bien decìa mi mamà,que amaba estas tierras. Desde antiguo,por tradición,aùn se reune bajo el ramaje espeso de esos árboles en flor mi familia materna, dedicada al arduo trabajo del cultivo y recolecciòn de las cerezas reconocidas como las màs deliciosas del mundo. Y eso,y los libros,fueron l modo de vida de Jordi y su familia, desde hace mucho mucho tiempo,por generaciones enteras,tanto que los ceretanos catalanes,los Ferrer son llamados los "fills de les cireres i pares dels llibres".
Decìa mi abuelita Dollors que las cerezas son de fácil digestión y muy sanas,que evitan la anemia,el càncer y desintoxican el cuerpo...y los afamados aguardientes de cereza, como el Kirsch o ratafías que por lo general son excelentes estimulantes digestivos,segun mi abuelita,que mandaba a Mèxico cada semana,unas botellitas de zumo de cereza,para que mi mamà las bebiera,con la esperanza de que eso le curarìa el càncer...Los dìas nublados tienen una luz hermosa para tomar fotos,pero igual se hace sentir el frìo.La cosa es que apenas empezamos a caminar por ese senderito hacia las huertas,cuando empezò a caer una garùa fina,muy fina que nos mojò los anoraks en segundos. Desde las frondas de los cerezos,el sol pareciò darse cuenta de nuestro frìo y nuestra saudade,y por alegrarnos,hizo escampar la llovizna y resplandeciò sobre la yerba.

Y como en Ceret, la cereza es de consumo obligado,extendimos una manta y tirados sobre la yerba,de cara al sol,y engullendo una a una, fuimos saboreandolas bajo los cerezos cuajados de ellas, arrullados por el gorjeo vibrante de los pájaros que acuden a la querencia de esos árboles, en la tibieza del sol y la luz de la mañana.Entonces pasò,que de repente, escuchamos una mùsica maravillosa que provenìa de alguna masìa lejana: era un cd con una sonata de Beethoven...
En ese momento,sentì,extrañamente,que mi madre estaba conmigo.
Y se me erizò la piel al respirar en la brisa el aroma a tierra mojada de lluvia,de floraciòn de cerezas,de aroma de mi mamà y mi corazòn se lleno de plenitud y paz... Una pequeña brisa hizo que cayera una lluvia de pètalos sobre mi. La mùsica,la luz especial de ese sol bondadoso,los pètalos cayendo...


Los cerezos de mamà me daban la bienvenida.



Y entonces entendì lo que sintiò Lucìa,aquel dìa cuando sus ojos inocentes se cruzaron con los ojos de aquèl portuguès que llegò con los ingenieros rusos...Ella tenìa 15 años,y èl casi 30...y en ese momento naciò entre ellos un amor loco,delicado y vehemente,bajo el hechizo de los cerezos...

1 comentario:

Europa en Llamas dijo...

mexique...o durruti...o malatesta o cual sea su nombre real me pasó el link de tu blog. Creo que tu -seas quien seas- y yo hemos hecho el trayecto inverso! qué extraño! yo tengo un blog que es algo asi como un proyecto parecido, se llama www.proyectoapolo.wordpress.com y ahi cuento mas o menos como me puse a hurgar en la historia de mi padre y mi abuelo...bueno! te añado a ese blog y te seguiré leyendo, un saludo! sinaia