11/27/2009

De las estrellas a las setas...


Supongo que hay gente rara que disfruta el vèrtigo que da por ver hacia las alturas...
Y es que todavìa habemos algunos despistados que no hemos renunciado a levantar la mirada hacia la otra mitad del mundo,la que va de nuestros ojos hacia el cielo. Quizà de tanto mirar màs arriba del horizonte hemos perdido la sensatèz y el equilibrio,pero buena locura esta de perder la mirada en los azules siderales
,donde nuestro espìritu puede navegar-o divagar-con toda libertad. Pareciera que la mayorìa de la gente pasa la vida con la mirada fija por debajo de esa lìnea,desde el horizonte al suelo. Por eso tal vez,la mayorìa de la gente conoce mejor el diseño de las aceras,que la forma de las nubes,o la copa de los àrboles,o el vuelo de aves o mariposas. Es quizà porque les da vèrtigo la libertad,acostumbrados como estàn a la esclavitud,piensan que por levantar la mirada hacia el sol,la luna o las estrellas,perderan un precario equilibrio.
Y pasa que al mirar los cielos cambiantes,el esplendor de las nubes,o la belleza de los espesos bosques y el trànsito misterioso y constante de las aves y los insectos,nos sabemos pequeñitos,ante la inmensidad celeste,y entonces,pues es lògico que los que aman su ego,prefieren mirar al piso,buscando hormiguitas o polvo,para creerse grandes ante esas minusias a sus piès...O tal vez,sea cuestiòn de topografìas o idiologìas o nacionalidades,o de como estamos ubicados en diferentes lugares en el mundo,o quizà,y lo màs bonito,sea imaginar que los que miran al suelo,busquen gnomos bajo las setas...En fin,pequeñas y grandes cosas que pasan y que nos hacen ver y vivir la vida a cada uno,de modo tan diferente....

En Barcelona antes,se creìa que el alma de las personas tomaba la forma de un animalete pequeñìsimo que tenìa alitas traslùcidas,y se le llamaba crispeta de sant joan,o lluminosa como la cuca de llum,o el de una mìnuscula mariposa de alas blancas formadas con el aliento de los bostezos,o el vaho del hàlito en el viento frìo de la mar. Eran las almas,como minùsculos àngeles luminosos que volaban sobre el horizonte hacia las alturas del Pirineo,para convertirse en estrellas.

Por las comarcas catalanas,aùn hay abuelas que cuentan qu
e las estrellas de la Vìa Làctea son las almas que no han podido entrar al cielo,y se congregan en ese purgatorio sideral que es esa constelaciòn,y entonces las ancianitas catalanas les rezan a las estrellas...

En muchas poblas catalanas le llaman a la Vìa Làctea la Ruta de Sant Andreù,que es el buen santo que guìa a las almas perdidas o desconcertadas, a tomar su paz en el otro mundo.
Esas almas retardadas,son encomendadas a Sant Andreu,porque este apòstol era el que siempre llegaba con retrazo y algo pasado de copas a las reuniones con Jesùs el Nazareno,asì que por eso le fuè encomendada esa misiòn de conducir a las almas que se han retrazado,al Màs allà.
Cuentan que Sant Andreù,al pasar tambièn y como todo santo que se respete, por Catalunya, tuvo una sed de naùfrago crudo, asì que bebiò unos sorbos de cava sòlo por probarla,y le gustò tanto ,que se quedò a tomar toneletes enteros de cava y tambièn,claro, a evangelizar a los aldeanos. Pero eran tan pocos los fieles que se acercaban a oirlo,que Sant Andreù se diò con màs gusto a beber vinillos,mientras se lamentaba del poco fervor y la mucha irreverencia de los catalanes.
Asì las cosas, se presentaron dos sujetos ante èl: eran el propio dios y san Pedro disfrazados de segadores...
Al ver que Andreu tenìa razòn y poquìsimos fieles se acercaban a las misas,dios le diò crèdito,y l
e prometiò que en el nombre de Sant Andreù se harìa una romerìa de vinos y viandas que durarìa hasta el final de los tiempos,y para que le tuvieran fervor,le concediò solamente a este santo, el mapa para guiar a las ànimas en pena por el cielo.
Asì,entonces,si en el dìa de Sant Andreù levantamos la vista,podremos mirar la sutil belleza de la Vìa Làctea,y de otros luceros,salpicando el azul oscuro del cielo con una luz màs sublime e intensa que otras noches,y pasa eso porque van muy dichosas,ya que el mismìsimo santo acude esa noche a guiar a esas almas-estrellas a su paz final.
Y,entonces,cuando se ven caer las Leònidas en el horizonte marino,se dice que son todas las almas que han sido aceptadas en el paraìso,y la gente de Catalunya se alegra tanto por eso,que se hace la Festa Major de Sant Andreù en muchas aldeas.
Los festejos empiezan justo el 3o de noviembre y terminan una semana despuès,y todos participan,ya sea con el correfoc infantil, con sardanas o con el pasacalle de todo el bestiario y elementos teatrales de cada barrio y de toda Catalunya, y con la festa castellera,los Castellers y Gegants, y sobre todo,los concursos culinarios y muestras de la alta cocina catalana y de las comidas populares ,asi como de las cavas y vendimias,que son las que hacen deliciosa la Festa Major de Sant Andreù.
Sant Andreu es el santo patrono de Rusia y de Mèxico,y tiene potestad en toda la zona vitivinìcola del Mediterràneo,sobre todo en Grecia e Italia,con la fiesta de San Andreas y sus vendimias y ferias de vino.
Y en Catalunya,durante la vìspera de su festej
o,el dìa 29 de noviembre,tiene lugar la apertura de "oficial" de las bodegas de cavas y vermuts, y con el estreno del vino nuevo, acompañado de la degustaciòn de setas,castañas, jareas y batatas. Al mismo tiempo, los màs jòvenes ocuparán su tiempo en el arrastre del cacharro, o el deslizamiento sobre carros de rodillo para imitar el ruido que causaban los toneles al contacto con los adoquines en su desplazamiento sobre corzas hasta la mar, para ser limpiados, y de ese modo reviven la costumbre de "despertar al sant Andreu", al que la tradición pinta cojo y muy amante del buen vino catalàn, que gustaba de la estridencia etilica para espantar con ese ruido a los malos espíritus-como el Comte Arnau...

Es cuando muchos catalanes de buen comer,y que no son tan dados a mirar las estrellas como a mirar los bastos platones de manjares,y les es màs gustoso perder la mirada en las hojas secas y la tierra que pisan,se lanzan a los montes y bosques en busca de las màs deliciosas setas,como el rovellò,los esclatasangs,o los bolets,que crecen en los bosques otoñales si las lluvias del verano fueron generosas.

La soledad y el silencio que es habitual en los bosques,de pronto se ve interrumpido por los cazadores de setas,que guiados por recolectores veteranos,encuentran las manchas,(els roals) donde los hongos crecen.
Van los recolectores,disfrutando del bosque,de sus aves y de sus colores otoñales,con un buen bastòn,con una lupa de cam
p, una cesta de mimbre,porque no se recomienda guardar las setas en bolsas de plàstico,ya que no permitirìa eso el vuelo de sus esporas de vuelta a la tierra,cosa que la cesta de mimbre si facilita esparciendo las esporas al aire,para que el pròximo otoño,germinen màs hongos. Tambièn se lleva papel de aluminio y sobre todo,una navaja setera,que es indispensable para que no se maltraten los hongos al recolectarse. Porque de ningùn modo se arrancan,sino que se usa esa navaja,que ademàs darà suerte.



Las navajas seteras se caracterizan por tener una curvatura en la hoja, que va muy bien para cortar el pie de la seta y limpiar el sombrero de los níscalos, cuentan en la parte trasera o lateral con un cepillito para limpiar los restos de tierra y depositar nuestras setas en el cesto lo más limpias posible y muchas de las navajas seteras también disponen de una raspeta para limpiar el pie con el mismo fin.Para mayor comodidad, estas navajas cuentan también con una funda con una trabilla o similar especialmente pensada para colga
rla del cinturón y desenfundarla en el momento en el que hallemos esos tesoros de la madre tierra.

Las hay incluso con baño de plata.
La plata,es porque como lo advierte la cultura popular,es de temer el efecto nocivo que pueden tener las toxinas de algunas setas que pueden envenenar seriamente a quien las coma sin fijarse. Una prueba infalible para determinar si las setas recolectadas son venenosas,es cortarlas con un filo de plata,si el metal oscurece,son tòxicas. Lo mismo se puede hacer cuando se cocinan,metiendo a la sarten una cucharilla de plata,con el mismo resultado,y si las setas conservan su color original,son comestibles y sumamente sabrosas.

Asì que para Sant Andreu es gustoso salir al bosque y apreciar y agradecer las maravillas de la tierra,cuando el monte se vuelve exuberante,repleto de vegetaciòn baja,y colores càlidos,desde el naranja hasta el marròn y el tabaco de las hojarazcas otoñales de los pinos,las carrascas y los madroños,y las setas con nombres tan locuaces como ceps,pies de rata,rossinyols,hongo royo,ziza gorri,eclatas,rovellò o ca d'els follets,els pota de perdiu, las llenegas negres, pinatells,o niscalos,son un don delicioso y nutritivo que nos regala la Naturaleza.


Segùn el Centro Forestal de Catalunya,este año podrìan recolectarse hasta 80 kilos de setas por hectàrea,comestibles y venenosas,en el Pirineo y el Pre Pirineo catalàn,por los caçadors de bolets.Ahora bien,para hacer de la recolecciòn de setas un arte,dirè el secreto de mi abuelo Jordi,que era uno de los mejores caçadors de bolets de Catalunya:
Este noble arte de las setas sigue un estricto ritual que se debe seguir en estas dìfìciles lides de la recogida de hongos. Primero hay que levantarse del lecho justamente al ùltimo destello de la ùltima estrella de la Vìa Làctea: es decir,al amanecer. Despuès hay que rodearse de amistades leales,que no cometan la traidora acciòn de levantarle a uno los mejores bolets,o sea,que sean dignos de confian
za y no hurten en nuestra zona de recolecciòn,ni envidien los hongos màs grandes de nuestra cesta,lo mismo aplica para nosotros,no debemos ganarle a un amigo una gran seta de debajo de su àrbol cuando estè decuidado...Lo principal es el humor: no se debe acudir a la colecta de setas con la cara avinagrada o talante sepulcral,porque las setas lo sienten,y hay una magia,que provoca que al recolector se le aparezcan solo hongos venenosos en el camino,como dicièndo: comeme,comeme...Asì que la regla màs importante para esta actividad tan maravillosa,es mantenerse de buen humor en todo momento,pero sin exagerar tampoco,porque en grandes tramos de caminata por entre las arboledas,se disfrutarà de una esplèndida soledad...Y es cuando puede levantarse la mirada hacia lo alto,para escuchar mejor el trino de alguna avejuca asustada,o el aleteo de algùn avejarruco que levanta el vuelo entre las frondas...y puede perderse entonces la vista en el juego de luces del sol otoñal jugueteando con las ramas doradas de los àrboles...Y comprender entonces que nos gusta el otoño y la vida...

Y cuando escuchemos el corto silbido de los compañeros que avisan asì que han encontrado alguna buena mancha de setas,nos alegraremos por ellos,y silbaremos tambièn,como para que los otros sepan que todavìa seguimos ahì en aquel pedacito de montaña y no hemos levantado el vuelo hacia la constelaciòn de Sant Andreu...


Y mientras deambulamos buscando duendes bajo las setas,o hadas de las flores o mariposas doradas entre los rugosos troncos cobrizos del bosque,se nos pueden ocurrir mil formas de disfrutar los ceps que nuestros amigos recolectan,en cuanto los tengamos en nuestras manos,podrìamos guisarlos con una deliciosa receta...
Para eso,primero habrà que limpiar bien las setas con un paño o un pincel para eliminar la tierra que pudieran tener. Estas setas tienen una especie de espuma debajo del sombrero, si es de color claro se le deja, pero si es de color verdoso u oscuro se quita sólo tirando de ella con cuidado.
Y es que no se lavan,ni deben mojarse, porque pierden el sabor y la textura.Se les cortan con el cuchillito de plata luego las partes feas si las tuvieran y luego se trozan las rodajas... Y es cuando su olor de bosque y hojarazca acarician nuestra nariza,y ese aroma, antes de cocinarse logran que se haga agua la boca,bueno,ese antojo nace desde el momento en que se ven los pocos Ceps o boletus edulis en la cesta,y se imaginan ya macerados en cava y oliva y preparados con las viejas recetas de mi abuelita Dollors...una delicia delicada para comer en la fiesta de Sant Andreu con los amigos,y que inundarà el paladar de sabores otoñales y alejarà de una vez por todas el tristor de noviembre,para iniciar con ese buen banquete de setas las alegres fiestas del invierno...


No hay comentarios: