9/22/2009

Los atajos de los bandoleros...



El poder que sojuzga al pueblo,siempre ha etiquetado a los hombres libertarios como delincuentes o proscritos,ya que esas conductas insumisas,enseñan al pueblo a ser libre y a no permitir abusos. Y entre màs fascista sea un règimen de estado,màs intentarà señalar a las personas contestatarias,como seres indeseables para la sociedad,satanizando y castigando toda demanda de libertad y justicia.
Y lo mismo sucediò en las comarcas del Pirineo.
A los guerrilleros que recuperaban los impuestos robados por el rey español a los catalanes,los llamaban bandolers y los torturaban y luego los ahorcaban para escarmiento pùblico.

Los virreyes españoles que se encargaban de la seguridad de los caminos y las rutas comerciales a duras penas podían contener los embates del bandolerismo,la guerrilla de aquel entonces,que recibìa,algunas veces,el apoyo de algunos hacendados o nobles catalanes. Pero en su mayorìa estos bandoleros eran campesinos y pastores,afectados por el abuso del reino español,y la persecuciòn de su virrey,que no los trataba como soldados enemigos,ni disidentes polìticos,sino como simples malhechores merecedores del cadalzo.
Y es que los bandoleros surgieron cuando se viò la imposibilidad de armar un ejercito capàz de derrotar a las tropas españolas,asì que campesinos y pastores perseguidos por delitos infundados,se huyeron al Pirineo,y unidos formaron bandas,con una dinàmica interna que intentaba desestabilizar al virreinato español y hacer valer cierta justicia hacia el pueblo.

Los funcionarios del rey,ante el azote de los bandoleros,prohibieron el uso de armas a todo catalàn,prohibieron las reuniones,y demàs represiones,intentando de algùn modo,someter de una vez por todas a Catalunya.
Pero a pesar de todas las medidas ordenadas por el rey contra el bandolerismo catalàn,la mayorìa del pueblo,acosado por el hambre y la miseria,ayudaban a los bandoleros,haciendo de ellos hèroes populares,como fuè el caso de Serrallonga.

En la masìa de La Sala,en Viladrau,Gerona,naciò el bandolero catalàn màs legendario y entrañable de Catalunya:
Joan Sala i Ferrer,alias el Serrallonga.

Su vida en el Pirineo catalàn,forma parte de los mitos populares y sus aventuras son cantadas de pueblo en pueblo,y no hay catalàn verdadero,que no haya oìdo de sus abuelos, la històrica leyenda de Serrallonga.
Se dice de Joan Sala,que era un hombre inteligente y ágil, capaz de desaparecer entre los àrboles del bosque, de orientarse en las noches más oscuras, de encontrar refugio aùn con los lobos, de controlar el miedo,y que tenìa una punterìa mortal.


En el principado catalàn,habìa dos bandos contrapuestos: los nyerros,rebeldes al rey español,y los cadells,nobles que se sometìan al poder monàrquico de Madrid.

Pues Joan era hijo de un nyerro. No era un payès pobre,al contrario,pues entre sus propiedades estaban las masìas de la Sala,la de Queròsa y Brossa,y se casò con una heredera,llamada Margarida. Pero pasò que uno de sus potros,uno blanco muy hermoso,fuè visto por la Viscondesa de Espinzella,asì que la caprichosa dama se lo exigiò al dueño. Pero al ver a Joan,la vizcondesa lo deseò. Serrallonga se negò a tener sexo con esa mujer,y ella no se lo perdonò jamàs.

Quizà por ello,fuè acosado por los hombres del rey,que lo acusaron de encubrir a otros bandoleros. Al defenderse del arresto,Serrallonga matò a uno de sus acusadores,y no tuvo màs remedio que huir por los caminos secretos del Pirineo,dejando atràs su mundo,a su masìa,a su mujer y a sus hijos,para unirse a los bandoleros de Roca Guinardò.


Se dedicò entonces a asaltar masìas de cadells,pero sobre todo a los carruajes reales que recaudaban impuestos y a repartir ese dinero entre los pobres,cosa que le ganò mucho cariño entre la gente de los pueblos,que lo encubrìan o le avisaban de las redadas que hacìan los hombres del rey para buscarlo.

Los principales de su banda,de màs de 200 miembros,tenìan alias bellos,como Tallaferro,o Petit Comì,o el Toca-son,el Fadrì de Sau...Se dice que Serrallonga vestìa de modo impecable,siempre de negro,con sombrero de fieltro y capa de lana peinada,y era un excelente jinete para burlar a sus perseguidores galopando por esos bosques milenarios,econdièndose entre los riscos rojos,en las ermitas perdidas,desapareciendo entre los parajes màs recònditos de las Guilleries,Rupit,Cingues de Tveret,o en el cerro del Rayo,en un tramado secreto que sòlo el bandolero conocìa.
Siempre consiguiò dejar a los soldados del rey en ridìculo,perdidos y lacerados en su orgullo,por los riscos del Collsacabra.
Muchas veces cruzaba hacia Francia,y con la tropa de Felipe IV pisandole los talones,descendiendo una pared de un acantilado de 40 m. con una cuerda enmohecida y con la ayuda de muchos catalanes que se encontraba por esos caminos,ya que los ingeniosos asaltos a los carruajes reales que recaudaban impuestos eran muy festejados por el pueblo.

Sòlo la traiciòn pudo vencerlo. Delatado por unos traidores a los que creyò sus amigos,Serrallonga fuè capturado en Can Agustí, en Santa Coloma de Farners,y luego encarcelado en las mazmorras del Castillo de Savassona,donde fue sometido a torturas durante varios meses, y posteriormente fue ejecutado en la horca entre el los días 8 y 10 de enero de 1634 en Barcelona.

Luego,su cadàver fuè robado del cadalso,por sus amigos leales,que le dieron sepultura en la cueva de Taveret,que fuè su refugio de bandolero... y la gente sencilla del pueblo le hizo algunas canciones,pero la màs conocida es Las niñas lloran,que aùn hoy,se baila en Viladrau y otros pueblos de la comarca.que organizan todos los veranos,festivales de teatro,novela,comic,y romerìas en recuerdo al admirado bandolero.

La ruta de Serrallonga en los Pirineos,que recorre las montañas de las Guilleries y de la Garrotxa fuè usada posteriormente por contrabandistas,gitanos,maquis, y perseguidos polìticos.
La bellìsima regiòn forestal atravezaba caminos sin trillado,ofrecìa buenos escondites, y su aislamiento,facilitaban la huida a fugitivos o proscritos.

En los cañones,los valles y los riscos de ese paisaje salvaje,asì como los pequeños y olvidados pueblecitos aùn se cuentan leyendas,o historias, sobre el tesoro que dejò en esos caminos el bandolero Serrallonga,un tesoro que los que no entienden el ideal catalàn,piensan que consiste en monedas de oro...



Pero no es asì,el tesoro que dejò Serrallonga en esos lugares,fuè el mismo que dejaron otros fugitivos y rebeldes catalanes que pasaron por ahì: Ese tesoro es su impronta de la Libertad, que al andar entre bosques sombrìos,altos roquetars y agrestes soledades,hizo camino por el Pirineo catalàn...

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