9/15/2009

El camino de los hombres buenos...






“Todo es inmóvil en el Pirineo,todo, menos la niebla leve y diáfana que corre como el humo por valles, faldas, cimas, por doquier.Es la fría caricia de
de las sierras a Pyrene,la niña preferida por la ancha soledad jugando,triste,resbalando en las quietas serranías que enormes le sonríen...”
“Pirenaicas“ Joan Maragall


Mi papà,que era portuguès, habìa nacido para la montaña: fuè guerrillero maqui en Portugal y en España,durante algunos años,y luego viajò a algunos paises europeos y americanos para seguir luchando por el socialismo. Asì que conocìa de montañas,y èl juraba que de todas las sierras que viò,ninguna habìa tan hermosa como la cordillera de los Pirineos.

Hace 300 millones de años,naciò esa sierra,con sus bellas ondulaciones y sus impresionantes fracturas en la falla de las rocas,y luego se formaron torrentes que cavaron profundos valles y cañones, configurando los glaciares y los rìos,como el Ter,el Llobregat y el Segre del lado ibèrico,y el Adur,el Nivelle y el Aud
e del lado francès,que con sus aguas golpeando en el tiempo,afilaron las crestas y las cumbres,y esculpieron los valles y los ibones.

Los Pirineos estàn situados al norte de la Penìnsula Ibèrica,donde marca una frontera de rocas entre Catalunya,el paìs Vasco,y Aragòn,en sus lìmites con Francia y Andorra.
Nace desde el Mediterràneo con el Cabo de Creus,en el catalàn golfo de las Rosas,hasta hundirse en el mar del Cabo Higuer,en la Vizcaya.

La hermosa palabra Pirineo,deriba de un topònimo ancestral,de raìces franco-catalanas. Pirene,Ilene,irene,era una ninfa,de orìgen perdido en los tiempos,pero que los griegos volvieron poesìa.

Segùn la leyenda,la ninfa Pyrene (del griego pyros:fuego) era la sèptima hermana de las plèyades,y tambièn era hija de Atlas, el que sostenìa sobre su espalda, las columnas que separan el cielo de la tierra, llevando el universo a cuestas. Quizà por ello,el padre,atareado con ese peso, no viò que su hija era acosada por el temible monstruo Geriòn,que vivìa en un reino cercano a Girona.

Geriòn era horrendo: nieto de la Medusa,era un gigante de tres cabezas y de una violen
cia temible en toda la comarca. Pues ese tìo se obsesionò con Pyrene,y al querer violarla,ella escapò y se escondiò en los bosques. Furioso,Geriòn les prendiò un fuego tan infernal,que las piedras se derritieron y corrieron como rìos de plata por todos los valles.

Hèrcules,que andaba por ahì cumpliendo su dècima tarea,viò el inmenso incendio,y acudiò a salvar a Pyrene,y al tenerla en sus brazos se enamorò de ella.
Asì que para escarmentar al gigante Geriòn,Hèrcules fuè a robarle su rebaño de vacas rojas y sus bueyes màgicos.Y a la perra Aurora, que cuidaba a las reses,y que como su amo, tambièn tenìa tres cabezas,el griego la ahogò en el Mediterràneo,aunque aùn hoy podemos ver,cada amanecer,el reflejo de oro de los temibles caninos ensangrentados de la perra teñir el cielo antes de la salida del sol.


Pero Geriòn no se iba a quedar tan tranquilo sin sus vacas,asì que buscò a Hèrcules para vengarse,pero èste se habìa ocultado bajò una encina frondosa,y al ver pasar al horrendo gigante cerca de la carrasca,Hèrcules,cargò su arco con una flecha envenenada con la sangre de la Hidra,y disparò a Geriòn hirièndolo de muerte.

El cuerpo del gigante se precipitò sobre el Cabo de las Rosas,dando tumbos y rompiendo roc
as y dejando esas tierras rojas para siempre.
(De las ùtlimas gotas de su sangre,se dice que naciò un dragòn el mismo,que siglos y siglos despuès matarìa Sant Jordi).

Pero contabamos de Pyrene. Mientras el griego y el gigante luchaban,ella habìa dado a luz en tan sòlo un dìa de gestaciòn,un terrible engendro: una serpiente gigantezca,que la propia Pyrene,desgarrada en su vientre y en su corazòn por el mal hado,convirtiò en piedra,formando un enorme montìculo.

Y luego,bajo los luceros que aùn no tenìan nombres en aquellos tiempos,cuando la luna irrumpiò hilando el mar con el cielo,la ninfa Pyrene,creyendo vivo aùn al gigante Geriòn,y temiendo ser sometida por èl, se suicidò lanzandose a una hoguera,y por eso no fuè convertida en estrella,y se volviò la Plèyade perdida,pues sòlo brillan seis luceros en la constelaciòn,y no las siete ninfas hermanas.

La columna de humo fuè vista por Hèrcules,que llegò al ocaso,cuando ya todos los bosques eran carbòn ennegrecido,y todo aquèllo era una inmensa ascua.

Buscò en todos los parajes de cenizas,por grutas y colinas,hasta que se guiò por lo ùnico que no ardìa: la
s làgrimas de Pyrene,que se habìan cristalizado quedando esparcidas por la montaña en los enormes ibones de azul ùnico que todavìa podemos ver.

A la llegada del amanecer,Hèrcules por fìn encontrò a su amada. Agònizaba,pero sonreìa: Jamàs ni ella,ni su montaña,se someterìan a dioses ni a destinos,a nada,ni a nadie.

Y asì muriò Pyrene.

Hèrcules depositò el cuerpo de su amada,en el montìculo de la serpiente,y llamò a los Titanes y ayudado por ellos levantò las gigantescas rocas y montañas calcinadas y las fue apilando una a una hasta dejar acabada una inmensa cordillera que desafiaba hasta los cielos y que estaba signada por su amor imposible.

Y sobre la desafiante serranìa, puso un suave sudario blanco de nieve purìsima.

Y asì fuè que la cordillera de montañas inaccesibles y bellìsimas,forjadas en el fuego,la pasiòn y la libertad,fueron llamadas Pirineos,en memoria de la bella ninfa catalana que renunciò a volverse estrella,por su rebeldìa hacia el destino y por su amor a la silvestre libertad.

Y aùn en nuestros dìas,se sabe en toda Catalunya,que es Pyrene,la que suaviza los inviernos,tapizando todo de blanco,y pinta los picachos de purìsimo algodòn,que cuando el sol del Mediterràneo besa,se ruboriza en rosados.

Y en Primavera,Pyrene juega igual que una niña,y revienta de alegrìa en flores amarillas,blancas,rojas,lilas...y viste la montaña de todos los matices del verde vida,matices que superan cualquier imaginaciòn.
Y en verano,Pyrene se viste de azul,confundiendo sus velos,con los azules de las cumbres y es po
r eso que en los veranos pirenàicos, no se sabe dònde termina la tierra y comienza el cielo.
Y cuando las montañas,en otoño,tiñen sus bosques de color oro viejo,es que Pyrene recuerda su muerte por fuego,y su sangre convertida en cobre y oro,filtrada a las profundas minas del Pirineo,y se suelta el viento
de la tramuntana,y allà,en lo alto,destella la constelaciòn de sus hermanas las Plèyades recorriendo el universo.

La tramuntana es un fuerte viento que llega del norte,azotando como làtigo frìo la comarca del Ampordà,y otras regiones de Catalunya.
Puede durar dìas sin aminorar su fuerza. Se dice que alguna gente del
Ampurdà,puede ser afectada por la tramuntana,como Salvador Dalì,o Antoni Gaudì,por ejemplo,ya que exponerse mucho tiempo a esos vientos,puede distorcionar la cordura de algunos llevàndolos a un delirio genial,y, a veces,suicida...

Y es que tambièn se dice que fuè ese viento el que hizo perder la razòn a Pyrene,inducièndola al suicidio,y que fuè la tramun
tana,lo que avivò el incendio de la ninfa,antes de que llegara Hèrcules para poder salvarla.
Aunque es màs cuerdo pensar que para decidir suicidarse,se necesita algo màs que un viento,por
muy intenso que èste sea y por muchos dìas que dure.

Otros aseguran que esos vientos de la tramuntana,son hermanos de los vientos mestrales,del este,y que si bajan de las montañas con tal intensidad, es porque vienen huyendo como enloquecidos, del demonio,que,a veces suele pasear por el Pirineo,porque es el sitio de la tierra que màs le recuerda al cielo de donde fuè echado. Y es que lugares que son tan
hermosos,y peligrosos,siempre inspiran la leyenda.

Por ejemplo,aùn hoy,en algunos parajes que son ruta de paso por las montañas entre las tierras francesas y las catalanas,los segadores y los pastores,suelen ver las pequeñas llamaradas azules de los fuegos fatuos,provocados por roce del oxìgeno purìsimo y con la tierra rica en minerales como el azufre y la electricidad del ambiente, pero que esa gente sencilla,gustosa de leyendas,atribuye a la ninfa Pyrene,que condolida,guìa a los caminantes perdidos entre bosques y riscos.

Y se dice,que esos fuegos azules de la montaña,fueron los que guiaron a los càtaros en su huìda de Montsegur,atravès del Collado de Pendis,para refugiarse en Montserrat. Ese pasaje es llamado en la regiòn "el Camino de los Hombres Buenos",ya que cuenta la leyenda que los càtaros llevaban el Santo Grial,y que finalmente lo lograron esconder en alguna de las cuevas de Montserrat,y que ahì permanece oculto, bajo el monasterio medieval,por los sglos de los siglos,resguardado por el pueblo catalàn,hasta que la humanidad estè a la altura de su lìmpido esplendor.

Y por ello fuè que Pyrene les mostrò el camino a esos hombres buenos,en su paso por los Pirineos hacia Catalunya,llevàndolos,por medio de esas luces de un azul purìsimo,entre acantilados,riscos y los laberintos de pinos negros de sus bosques.


A mi me gusta pensar,que fuè la ninfa Pyrene la que guiò tambièn a mi abuelo Jordi,a mi abuela Dollors,con su hijita Llucìa,y a Fred,por esos pasos pirenàicos,en su huìda desesperada de los asesinos de Franco,hacia la libertad en Francia.
Huìda que imagino similar a la de la libertaria ninfa Pyrene del gigante asesino Geriòn,que con sus tres cabezas (la patronal,el clero y el ejercito), tal vez proclamaba al màs sòrdido estilo fascista: dios,patria y muerte...

Y es que Pyrene nunca fuè sometida por el gigante asesino,pues ella preferìa primero ser muerta a vivir encadenada,lo mismo que mis abuelos...


No hay comentarios: