8/12/2009

Sobrevivir...

"...Oh ciudad de los gitanos!
Quièn te viò y no te recuerda?

Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela...

Federico Garcìa Lorca.






En el verano del 38,algunas unidades republicanas se aproximaron a Gandesa para reforz
ar el frente. Tres soldados,un viejo y dos jovenes,de aire gitano,con la piel curtida por el sol catalàn,avanzaban a paso lento,cuidando de no ser emboscados por los moros de Franco.

Los dos jòvenes llevaban sus mantas,los macutos con sus pertenencias,las trinchas,y sus tercerolas,y sendos fusiles naranjeros.


El soldado mayor,no.
El llevaba zapapico,pala y un balde,por armas,y en la mirada un incierto destino. Iba a la primera lìnea,como cavador de los ingenieros de la brigada mixta repùblicana.

Al principio se enlistò al ejercito con sus dos hijos,para comer bien,pero luego,al conocer el motivo de la guerra,los tres se entregaron a luchar por ese ideal libertario.
Asì que el viejo cavaba tuneles y trincheras,y los dos jovenes se liaban a tiros con los nacionales emboscados al otro lado del Ebro.


El viejo soldado tenìa experiencia con el zapeo,pues habìa sido obrero de aguas en los drenajes de Barcelona,hasta que lo despidieron de la Red Condal,acusàndolo del robo de dos azadas,sin pruebas,sòlo por el hecho de ser gitano. Asì fuè que al estallar la guerra civil,el hombre,sus dos hijos,su hija y su mujer,sus nueras y nietos,se esforzaban para comer lo del dìa.Lo mismo que todos los gitanos del Raval,que eran marginados y perseguidos, de siempre, por la patronal.
Fuè entonces que a Jaume,la guerra civil le diò trabajo a èl y a sus hijos,le diò alimento y le diò esperanzas de un futuro mejor para sus nietos.

Sòlo con su navaja italiana,con el zapapico,el balde y el azadòn,Jaume fue uno de los soldados zaperos màs experimentados en el Ebro. Sabìa como moverse y clavar las viguetas de los tùneles,hacer refugios para los puestos de mando,o fortificar todas aquellas las salientes de Gandesa a base de trincheras y covachas. En Gandesa,los zaperos de la brigada mixta llegaron a contruir verdaderos pueblos subterràneos,que eran usados como hospitales imporvisados,o como almacenes de alimentos y parque,y aùn hoy esos refugios se mantienen firmes a pesar de los años,y pueden visitarse.
El ejercito catalàn del Ebro fuè el mejor ejercito que tuvo la Repùblica,y estaba compuesto por curtidos ingenieros,por obreros veteranos y por arrojados soldados catalanes,que primero perdieron la vida,que el valor.

Pasò entonces,que mientras el sol caìa a plomo sobre esos soldados que avanzaban fatigados hacia Gandesa,el sonido del motor de los aviones nazis los alertò: tuvieron miedo,como todo hijo de vecino,cuando vieron que la muerte fascista aleteaba sobre su propia sombra.
En esos lugares perdidos de la Catalunya rural,sòlo habìa encinas y maquìa a la vera del Ebro,y no habìa màs que correr para ocultarse entre las pedreras.

Fuè en ese correr a resguardarse,que el hijo mayor de Jaume fuè alcanzado por la metralla. Muriò ahì mismo,en brazos de su padre y de su hermano,que sòlo fueron heridos.
Jaume consiguiò permiso de sus superiores,para llevar a su hijo muerto a Barcelona.
Asì,construyò con tablones podridos y sin desbrozar y con clavos del siete cerrado, ,un tosco ataud para su primogènito,muerto de cinco tiros en el pecho y dos en la cabeza. Lo amortajò con su manta, y
luego,ayudado por algunos otros gitanos del clan,arrastrò el fèretro por los caminos pedregosos,entre lascas filosas y tierra seca.
Herido,Jaume tirò con fuerza de esa carga fìsica,y de ese dolor indecible de ver destrozado a su hijo,durante todo el camino. No hubo toque de muerto,ni campanas para el muchacho gitano,sòlo el bamboleo de su cuerpo golpeando contra la madera del ataùd,y el de las tablas chocando contra las piedras de las veredas,dejando,tan sòlo, una huella de sangre colada por las rendijas del fèretro sobre el polvo caminero.
Jaume era un gitano sencillo,no trataba de explicarse las cosas en las que creìa,si vida era simple,le bastaba tener un techo para su gente,un fuego para calentarse,un puchero caliente para que comieran los niños,primero,y suficiente para los demàs,y sus canciones cuando estaba triste. Jaume naciò entre viejos carromatos,en la miseria,en esos campos catalanes,a las orillas del Llobregat,baj
o los saùces. Naciò en un otoño de lluvias,envuelto en nieblas,naciò y su madre morìa.

Luego al paso del tiempo,se hizo el patriarca de los Rom, y andariego incansable por todo la Catalunya y el Pirineu, resistiendo todos los dolores ancestrales de su raza.
Llevaba el dolor destilando firmeza entre las cejas,heredero de esa injusticia que persiguiò a los gitanos por cientos de años.
Y ahì iba Jaume,doliente,con el corazòn atenazado por el destino de los gitanos,arrastrando el ataùd de su hijo,enyetado,por haber nacido cañì...

El segundo hijo se le muriò cuando las tropas franquistas conquistaron Tarragona
a mediados de enero del 39,degollado por un moro,al que Jaume pudo,como ùltimo remedio,dejarle ir la faca en el riñon,pero tarde,porque su hijo ya habìa muerto. Y lo mismo hizo,pero como no habìa madera,amortajò a su difunto con una manta,y cargò con èl en una carretilla hasta llegar a Barcelona.
Pudo eludir con su fùnebre carga a las columnas franquistas que avanzaban por todo el Barcelonès a sangre y fuego,degollando a los campesinos como si fuesen ganado,moros,italianos y franquistas violando mujeres,incendiando fincas,masacrando niños. Algunos milicianos aùn disparaban las ùltimas cargas de sus naranjeros,desde barricadas improvisadas con mulos muertos,pero resistìan inutilmente... Barcelona habìa caìdo.


Cuando Jaume entrò a la ciudad condal,con su carretilla dejò de oler a muerte,porque el olor de los incendios era màs potente en esas calles.
Los àrboles de las ramblas estaban pelados,como presagiando un làrguìsimo invierno en esas tierras catalanas.
Jaume viò como mucha gente despavorida huìa,los coches recogìan heridos,y los cadàveres de las vìctimas de los bombardeos franquistas,hombres,mujeres y niños,todos yacìan boca ariba,boca abajo,gente del pueblo,destrozados,como sus propios hijos,como toda Catalunya...
Jaume supo entonces,que,lo peor de la guerra siempre viene despuès...


El terror, total lo sintiò cuando llegò a su barrio: la respiraciòn de Jaume se hizo màs abrupta y no tuvo pausa: en la calle,su mujer,Miquela,herida,gemìa abrazando a sus pequeños nietos,y a sus dos nueras,destrozados,muertos todos por el ùltimo bombardeo.
A su lado,los puños cerrados,y la mirada fiera,estaba la ùnica hija viva que le quedaba a Jaume:Lorda.

Por la rambla pasaban ruidosos,en operaciòn de guerra,los camiones de Franco.

Fue entonces que esa noche,bajo la lluvia, por las angostas aceras del barrio viejo,Jaume ayudado por Miquela,Lorda y otros gitanos,llevaron los cuerpos hasta el cementerio de Collserola.
Màs tarde,caminando sigilosos ese amanecer,volvieron a Barcelona,ràpidos y
sin detenerse,los gitanos siguieron a su patriarca Jaume hacia un lugar seguro.
A la distancia vieron a los franquistas entrar a Barcelona,preparandose para celebrar su victoria asesina en la Catedral,donde el cura Josè Artero,pronunciara aquellas famosas frases de: "Perros catalanes,no sòis dignos del Sol que os alumbra..."

Y vieron,al paso,el desfile oficial de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, a finales de enero de 1939, que estuvo encabezado por el general navarro José Solchaga.Y Franco le consediò ese honor “no porque haya combatido mejor sino porque es el que sabe odiar mejor. Especialmente cuando el objeto de su odio es Catalunya o un catalán”...

Pero Jaume tenìa ese bendito espìritu gitano de pueblo errante, que tiene como patria a la noche, y que sabe sobrevivir,y mantenerse unido alrededor de una hoguera eterna,y conocìa,por su trabajo como obrero de aguas,los tùneles de Vallvidrera,y los de Cornisa,los de Horta y el tùnel central de Sant Mdir,que conectaban al entronque de la Rec Comtal,o riego condal, y que comunicaba a algunos refugios antiaèreos que los franquistas no conocìan,de tan bien ocultos que estaban.

El Rec Comtal es un antiguo canal de riego que sirviò a los habitantes de Barcelona que tiene su origen en el antiguo acueducto romano y que fue mandada reconstruir por el conde Miró para canalizar el agua potable del rìo Besòs.
En esos tiempos,dos acueductos conducìan las aguas hacìa Barcino. Uno de ellos trae el agua que cae desde Collserola, al noroeste, y otro desde el norte, tomando agua del río Besós. Ambos acueductos cruzan todo el subsuelo de Barcelona. El agua era utilizada tanto para usos domèsticos como para los lavaderos y fuentes pùblicos. Y corriendo su uso, una red de cañerías y alcantarillado expulsaba el agua hacia el mar,cerca del Camp de la Bota...

Muchos barceloneses se ocultaron ahì,cuando entraron los franquistas a Barcelona,para evitar la muerte. Y vivieron ahì meses,saliendo de noche para buscar alimento,refugiandose en esos frìos y sòrdidos tùneles,dònde muchos murieron por esas humedades,y otros murieron perdidos en la oscuridad total de esos pasadizos.
En la galerìa de tuneles,Jaume,su mujer y su hija,junto con otros gitanos,se guarecieron durante toda esa primavera y ese verano del 39.

Jaume,acusiado por la necesidad,empezò entonces a recorrer las galerìas y los refugios antiaèreos,buscando comida para su gente,ya que sobrevivir era casi imposible,pues tenìan los gitanos republicanos prohibido tener trabajo,viajar o movilizarse por la ciudad de dìa.

Asì que Jaume alerta siempre,astuto para rescatar siempre algo de lo perdido,con ese ingenio gitano para buscar la suerte,se dedicò a encontrar zapatos,mantas,ollas,que luego vendìa,y latas de comida,dibujos de niños,cartas que jamàs llegaron a su destino,o telegramas de ataques,todas esas cosas olvidadas por los barceloneses a su muerte,o en el terror de la huìda...y asì mismo fuè que una noche encontrò un mulo malherido,y con ternura y paciencia curò al animal,hasta que la bestia renga,si,pero sana,le ayudò en sus fatigas y en su soledad. Al mulo lo bautizò como Aceituno y fuè su compañero inseparable y su màs querido amigo.

La ùltima tarde del otoño del 39, Jaume entrò en el Refugio 307 situado en el centro de la ciudad, en el Poble Sec, entre el Paseo de Montjuic y la calle Nou de la Rambla. Caminò por tùnles con unos 200 metros de galerìas excavados en la montaña. Jaume habìa colaborado en la construcciòn de ese lugar para intentar poner a salvo a la poblaciòn. El 307 es uno entre los màs de 1 400 refugios subterràneos que se disribuyeron por toda Barcelona.
Pues pasò que en ese refugio abandonado,esa noche Jaume,buscando entre un montòn de bolsas de basura, encontrò una vieja valija de cuero con el emblema de la Generalitat grabado en una de sus caras...Adentro habia ropa apolillada y esas cosas de muerto que pocos se atreven a tocar. Entre la ropa encontrò un cuaderno de tapa dura, cincuenta hojas, repleto de anotaciones en minuscula letra:dibujos, esquemas y mapas de toda la Rec Comptal...Tambièn encontrò una cartera con 46 mil pesetas,que pasaron a ser
patrimonio de su tribu,y por ùltimo,en aquèlla maleta,encontrò una tarjeta con una direcciòn y unas llaves de una furgoneta.
Cuando Jaume fuè a entregar la maleta a esa direcciòn,encontrò sòlo ruinas,y por los vecinos supo que le dueño,un ingeniero de aguas,y su familia,habìan muerto. Jaume descubrìo entre las ruinas lo que parecìa ser un garage...y ahì la furgoneta de aguas del ingeniero.
Probò las llaves,y el camiòn tosiò y echò a andar su motor...
Esa noche,Jaume,con otros gitanos,fueron a quitar los escombros,y a recuperar la camioneta,que a partir de ese momento,fuè de ellos. Las 46 mil pesetas no tuvieron valor,pues los franq
uistas las requisaron como bilimbiques...
Pero luego,Jaume y su clan volvieron a la calle de la Cera,invirtiendo de lo encontrado,los gitanos se dedicaron a traer contrabando de la frontera,por caminos clandestinos.
Y asì Jaume y Miquela lograron sobrevivir,aunque Lorda no lo logrò...
Y es que pasò que habìa unos curas y unos guardias apostados siempre en cada esquina de los barrios pobres,que detenìan a quien se les ocurriera y lo obligaban a confesarse y a comulgar en plena calle,con el agravante,de que si se equivocaban en elgun rezo,eran detenidos y llevados a prisiòn.
Y un cura detuvo a Lorda una mala tarde.
Ella y otras dos gitanillas habìan encontrado un proyectil que no explotò en el puerto,entonces,las tres arrapiezas,con màs valor que los guardias civiles,trataron de recuperar la chatarra del proyectil para obtener a su venta algunas pesetillas. Cuando por fin lo lograron,un cura y cuatro guardias civiles las detuvieron,el cura magreò a Lorda,entonces esta furiosa,sacò una navaja y marcò la cara del sacerdote.

Fuè encerrada de inmediato en la fàbrica de càñamo de la calle Llacuna,usada como càrcel de mujeres,y acusada de prostituciòn,fuè violada,bejada y torturada,hasta que Lorda se suicidò...

Y esa noche de invierno,cuando los gitanos hacìan el funeral de Lorda,fuè que mi abuela Dolors los encontrò,y Jaume la adoptò y llegò a quererla como a su propia hija...

Jaume y Dolors, tenìan mucho en comùn: ambos eran sobrevivientes y ambos tenìan un sentido comùn y un modo sencillo y sensato de evadir peligros,y tambièn poseìan los dos,esa aferrada y amorosa gana de vivir.

Porque decìa Jaume a Dolors,y ella a mi,este saber gitano:
"Todo puede perderse,mientras se tenga vida,lo demàs es lo de menos,porque la vida es el verdadero y ùnico don en esta tierra..."

Y asì Jaume hizo de Dolors su hija,y la protegiò y la educò,y por ello,cuando el viejo gitano veìa a Dolors sufrir por su marido preso y sentenciado a muerte,Jaume la entendìa mejor que nadie,y por esa preocupaciòn fuè que se le ocurriò a èl, la peligrosa,pero genial idea, de la fuga de Jordi...


Y es que, si algo sabìa Jaume,era sobrevivir...

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1 comentario:

Lobo Bono dijo...
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