8/07/2009

El Señor de los tristes...




En esa càrcel habìa una celda, la primera del corredor de los condenados a muerte que servìa de oratorio: se le llamaba la Capilla Gitana por que en sus muros estaba pintado un maravilloso fresco de la Vìrgen de la Merced,patrona de los presos,realizada por Helios Gòmez,el pintor cañì que diseñaba los carteles republicanos,,mientras fuè reo de conciencia en esa prisiòn.

Y fuè ahì,en esa celda del primer piso de la cuarta galerìa,durante los ratos que daban para que los sentenciados tomaran sol,que Jordi se pasaba el tiempo,recargado en el muro,con 15 kilos perdidos desde su detenciòn,enfermo por la tortura y el hambre,conteniendo el dolor de su cuerpo,pero desolado en su alma.
Ahì el tiempo se le hacia soportable, perdiendo la mirada en los rasgos zìngaros de esa madona azul y clandestina,y se le figuraba ver en esa Vìrgen del oratorio,el bello rostro de su amada Dolors y por eso,se quedaba ahì,espectante,casi alucinado,hasta que fuera la hora de volver a su celda.

Una vez lo despertò de su ensueño un empellòn en su hombro y,por reflejo,se cubriò el rostro esperando un macanazo de algun celador del corredor de los condenados,como preàmbulo para llevarlo ya al paseo hacia el paredòn.
Pero no fuè asì.
El celador,un joven valenciano que lo ùnico que deseaba era juntar el suficiente dinero,no importaba còmo,para largarse de España,y hacer las Amèricas,le extendiò un atado.
Jordi ,temiendo una trampa,dudò en tomarlo.

El celador,sin una palabra, le mostrò el camafeo de Dolors,y Jordi comprendiò que ella se lo habìa dado como soborno a ese granuja,junto con algùn dinero extra,porque ese favor solìa ser muy costoso.
Jordi entonces casi le arrebatò el envoltorio al guardia,que tardò segundos en desaparecer sigiloso,entre los demàs hombres.

Jordi escondiò el paquete,temblando,bajo sus ropas.
Pero sintiò,lo supo, que ese papel periòdico y ese lazo,atesoraban un libro...

Còmo contar lo que siguiò? Atontado,conteniendo las làgrimas,oyò la òrden del centinela en jefe de volver a las celdas. No,no llorò. Simplemente,caminò muy despacio,sintiendo en su vientre el grosor del libro,tomàndolo,sobre sus ropas desastradas,con las dos manos,aprètandolo contra sì mismo.
No supo cuanto tardò en llegar a su celda,tenìa el pecho caliente,las làgrimas contenidas,el grito atorado en la garganta.
Al llegar a su celda,no abriò el atado ni empezò a leer.

Lo dejò bajo su camisa,cerrando los ojos,creyendo no tenerlo,para sentir despuès,de sùbito,el sobresalto de tenerlo ahì.

Tiempo despuès,logrò abrir el atado,y ahì estaba:
Su viejo volùmen del Quijote de la Mancha...
Y un làpiz de 5 centìmetros,escondido en su forro...
Sòlo Dolors podrìa saber que ese era su ùnico y ùltimo deseo antes de morir: leer...


Lo abriò,pero no pudo ver ni una letra,debido a las làgrimas y al temblor de sus manos.
Asì que lo abrìa unos instantes,y luego lo cerraba.

Despuès, pensò,angustiado,dònde esconderlo.Encontrò una loza suelta en una esquina,pero no,mejor estarìa junto a su corazòn,como si fueran las manos de Dolors càlidas y suaves,sobre su pecho...Pero ahì,se lo quitarìan despuès del tiro de gracia...

Intentaba poner obstàculos para no sentir esa pequeña y clandestina felicidad.
Oliò el libro: era el perfume de Dolors,perfume de una reina delicada sonriendo en un extenso campo de flores,perfume de amor y de libertad...el perfume de la Vida.


Por fìn,lo estrechò contra su rostro,lo besò,y luego,con el libro abierto en el regazo,comenzò a leer.acariciando sus pàginas,en un modesto extàsis...

(...Un tal Alonso Quijano, culto y pobre,enloqueciò leyendo libros. Por ello decidiò armarse como caballero en un mesòn, que èl imaginò como un castillo. Le sucedieron toda clase de aventuras en las que, Alonso, impulsado por la bondad y el idealismo, buscò desfacer agravios y entuertos, ayudando a los desfavorecidos y a los desventurados. Su corazòn fuè inflamado por un platònico amor hacia una moza labradora,Aldonza Lorenzo,pero que èl llamaba con cariño,Dulcinea del Toboso. Y conociò a un tal Sancho,de apellido Panza,con el cual ejerciò,entre aventuras y amenas conversaciones, una amistad basada en la lealtad y el mutuo respeto...Alonso,al final,retorna a la cordura,y enferma de realidad,y muere de pena ante las làgrimas de todos... y de eso se trata el libro.)

Pero para Jordi,ese libro de Cervantes,era una escritura desatada entre la poesìa,la èpica,lo tràgico y lo còmico,la obra màs humana y vibrante de la literatura que èl conocìa.
Porque Don Quijote era un luchador tràgico contra una realidad hostil que defendìa un ideal que sabìa irrealizable,y esa fuè la misma tràgedia que viviò Jordi,que soñò la Utopìa,y que se viò,luego,condenado a muerte por el asesino fascista.

Y si antes de la guerra civil,Don Quijote hacìa reir a Jordi con sus burlescas aventuras,ahora,lo hacìa llorar por la derrota de los sueños, y fuè entonces,en esa càrcel, la novela màs triste que Jordi hubiese leìdo...

Que molieran a palos al caballero, ya no le hizo gracia. El fracaso de don Alonso Quijano era el suyo,suya,tambièn,la falta de sentido comùn,era don Quijote un loco,como èl,que olvidò que el mal es el primer impulsor de la condiciòn humana...Pero existe,tambièn, el ideal anarquista de que el ser humano mejore...

Y fuè por ello,que Don Quijote fuè para Jordi el sìmbolo de la bondad,del sacrificio solidario,y del entusiàsmo para realizar trabajos que se perdìan en la nada,es el Quijote, la encarnaciòn de toda una moral altruista,y es,tambièn,un espejo nìtido,de la maldad humana.

Jordi siempre tuvo la idea de que en el arte se manifiesta el espìritu del pueblo,y por eso sentìa que ese personaje reflejaba los rasgos de la naciòn ibera en la que fuè escrito: Esa alucinada nostalgia por el pasado,pero tambièn los valores sublimes como el idealismo,y la lucha heròica contra la intransigencia de esa España sombrìa y sin futuro...
El Quijote,luchando contra las aspas gigantes,transformando los hechos,y al mismo tiempo,vencido por ellos...


Pero algo tuvo claro Jordi,cuando releyò el final de la novela: al regresar Don Quijote a su pueblo,claudica: acepta la idea de que no sòlo èl no es un hèroe,sino que los hèroes no existen.
Esa idea desoladora y nihilista,fuè,segùn Jordi,lo que matò realmente a Alonso Quijano.
El loco de los libros,suspirando por su Dulcinea,fuè vencido por el anciano sensato que avasallado por los engaños que todos urden contra de èl,se da por vencido y deja de leer y de soñar...
Por eso Dolors le habìa mandado el libro,para que Jordi no dejara de leer...

Quizà por ese acto,mi abuelo jamàs dejò de soñar con otro mundo po
sible,aùn en la celda màs oscura de esa temible prisiòn.
Tengo en mis manos ese libro,casi leyenda,de mi abuelo Jordi. Es una viejisima y sencilla ediciòn,de letras pequeñas y pàginas sepias por los años.

Jordi hizo anotaciones con su làpiz a cada pàrrafo,asi que en este libro puedo leer a Cervantes y a mi abuelo.
Y leo en su letra hermosa y fina ,escrito en la pàgina 222,la fecha en que fuè trasladado al Camp de la Bota,y lo imagino como si me hablara,con su voz pausada y grave,confiàndome su tristeza màs profunda, amando la vida cuando màs la necesitaba para proteger y ver crecer a Lucìa,abatido profundamente por causarle esa pena a su amada Dolors,pero heròico en su entereza ante la muerte...


Porque,como el mismo Quijote,un hèroe no es un ser fantàstico,ni es superior a las demàs personas,un hèroe es aquèl que en los peores momentos,aùn con la tragedia a cuestas,se dedica a mejorar la vida de los demàs.
Cualquiera puede ser un hèroe actuando en la forma correcta,aùn ante el miedo por la maldad de los otros,un hèroe es el que no claudica,como podrìa ser ese preso condenado a muerte,y que todavìa en sus ùltimas semanas de vida,pudo vencer su temor a la muerte,para aprovechar sus dìas finales, enseñando a otros presos a leer y a escribir,y para divulgar y ejercer el ideal de Libertad,aùn frente al piquete de asesinos franquistas,y ante el rompeolas manchado de tanta sangre libertaria...


Y mientras todo eso pasaba en la càrcel,fuera de ella Fred habìa logrado, despuès de angustiosas idas y vueltas hasta Madrid,y de mil sùplicas y peticiones diplomàticas,que el dictador,como un favor personal y "generosìsimo" a las embajadas britànica y francesa,permutara la sentencia de muerte a Jordi,a cambio de la cadena perpetua y trabajos forzados como reo impresor de los talleres penitenciarios de Alcalà de Henares,donde serìa transferido, despuès de la semana mayor,al sector de encuadernaciòn,por la experiencia de Jordi en su oficio tipogràfico,ya que el dictador pensaba que su gaceta catòlica y fascista "Redenciòn"(que era impresa en esa càrcel,explotando el trabajo de los presos forzados), requerìa de una gran calidad,como un modo màs de difundir la informaciòn mentirosa de la dictadura,creyendo,el ignorante Franco,que calidad de papel y belleza de letra,suplìan el contenido ètico y èstètico de ese panfleto.

Pero sucediò algo, ese dìa cuando Fred volvìa desde Madrid a Barcelona,con el indulto de Jordi en la mano,y con ansìa de darle esa buena nueva Dolors,pues pasò,justo ese mismo dìa,algo que sòlo Jordi podrìa cometer:

Ejerciò el ùltimo reducto de su libre pensamiento...

Fuè el primer domingo de aquella semana mayor,y el director espiritual de la càrcel,un cura mercedario y fascista, llevò a a los camarògrafos del documental de propaganda franquista No-do,para grabar la misa con los reos,y demostrar que en España "una" no habìa torturas,ni crìmenes ni represaliados,en esas terribles càrceles de la dictadura.y que los "rojos" estaban arrepentidos,y ahora eran fervorosos creyentes de las patrañas catòlicas.

Los càmaras del règimen franquista grababan como un cura daba misa a una legiòn de funcionarios falangistas,y a los reos,que dòciles y atemorizados,demostraban que la tortura y las armas son el mejor catequismo.

Cuando el cura sacò el Santìsimo,todos los presentes se hincaron.

Menos uno.
Jordi ,de piè, levantò el puño en alto,y empezò a cantar con voz entonada y potente,el himno de La Internacional...y para acabarla de joder, lo hizo en catalàn...

Con ese sencillo acto,en plena misa solemne,los guardias armados,de inmediato apuntaron sus armas hacia Jordi,que permanecìa de pie,con una sonrisa insolente en el rostro,sin dejar de cantar.

Un murmullo de temor se esparciò por el lugar.
El cura oficiante musitò una rabiosa excomuniòn,y el director de la prisiòn vociferaba histèrico algunas palabras sumamente pecadoras contra ese "rojo hijo de puta",olvidando que estaba frente a su Santìsimo...

Otros presos levantaron el puño, al lado de Jordi.
El revuelo fuè enorme.


Jordi terminò de cantar hasta que los guardias pudieron llegar hasta èl,empujando y pateando a los demàs presos que se interponìan,y fuè entonces que a èl,y a los que lo protegieron,los doblaron a golpes y fueron conducidos con tremenda paliza a las celdas de castigo,mientras que a Jordi se le torturò bàrbaramente y se le impuso otra pena añadida de trabajos forzados de picapedrero, mientras pasaba esa semana mayor,para que fuera fusilado,y es que esos asesinos eran "buenos cristianos" y no fusilaban en esas fechas "santas"...

Fred y Dolors llegaron a las oficinas del presidio,esperanzados en ver a Jordi,y con el indulto en la mano.

Pero el director espiritual del penal ya habìa mandado el documental a Madrid,dando cuenta del ateìsmo incorregible del prisionero,y el dictador,viendo eso, habìa invalidado el indulto para ese rojo insolente...
Y,sin màs,los guardianes de la càrcel echaron del lugar,con amenzas directas, a Dolors y a Fred...

Mi abuelo Jordi escribiò en la ùltima pàgina de su Quijote,esta nota final en catalàn,que traduzco asì:


"Si alguien me preguntase: què has sacado en limpio de tu vida y que conclusiòn deduces de ella?

Podrìa mostrar este libro,y decir: èsta es mi conclusiòn sobre la vida,este libro es la màxima expresiòn del pensamiento humano,la màs amarga ironìa,la mas desoladora tristeza y la màs ètica bondad,el màs puro amor,la màs soñada utopìa...como èste, ha sido mi ideal,podrìais condenarme por èl?..."


Y añadiò,en la contraportada,junto a su exlibris,una frase:

"Quijote...Ora por nosotros los idealistas, Señor de los tristes..."

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3 comentarios:

cor pur dijo...

Soberana y Alta Señora:
El ferido de punta de ausencia, y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que además de ser fuerte es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, oh bella ingrata, amada amiga mía, del modo que por tu causa quedo: si gustares de acorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida por ti, habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.

Tuyo hasta la muerte
El Caballero de la Triste Figura.

(Carta de Don Quijote a Doña Dulcinea del Toboso)
Para ti,Rox.

Rox dijo...

Que hermoso detalle,Cor. Me da mucha alegrìa saber que todavìa existan algunos idealistas que leen el Quijote en estos tiempos materialistas y decadentes.y que ejercen la caballerosidad de modo tan bonito,creì que ya no habìa,jojojo. Te agradezco mucho tu gentileza. Gracias,Cor. (:

cor pur dijo...

No puede ser que haya caballero andante sin
dama porque tan propio y tan natural le es,como al cielo tener estrellas.
Es imposible dejar de ser caballero,cuando hay dama, pues en ella
se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles ...
Un caballero andante sin dama es
árbol sin hojas y sin frutos y cuerpo sin alma....

Gracias a ti,Rox,por tus preciosas historias que espero, ansioso, para leerlas y soñar.