8/18/2009

El pañuelo azul...




Durante aquel miercoles de semana mayor en Barcelona,se sucedieron una serie de hechos anòmalos,que desconcertaron a los curas y a los fervientes franquistas.
Por ejemplo,en la zona del Hospitalet,y en otros barrios pobres,habìa sacerdotes escoltaldos por la guardia civil y falangistas,que obligaban a confesar y comulgar a los viandantes en plena calle. Los vecinos de siempre intentaban escabuirse por las callejuelas,para no ser humillados de tal manera,pero ese miercoles,por gracia de algùn dios,o a causa de la socarronerìa catalana,una buena cantidad de vecinos del Raval,en su mayorìa gitanos,acudieron en tropel a confesarse a las calles. Los curas y los guardias,sorprendidos de tan sùbita fè,no se daban a basto,descuidando su acecho cotidiano sobre la buena gente de Barcelona,asì que fueron llamados màs guardias civiles a ese lugar.

Pasò,tambièn,que en la procesiòn de Sants,mientras un Cristo vestido de paño rojo era portado en barzos por los cofrades encapuchados hacia su Pasiòn,una turba de gitanos empezò a cantar saetas muy sentidas y a regalar entre la gente caramelos para la tos,paraditas de miel y peladillas,cosa que logrò que la gente,àvida de un dulce,se arremolinara en un caos,mientras numerosas gitanas se hincaban ante los curas,suplicando bendiciones,cosas,èstas, que desconcertaron mucho a cofrades y curas,pero que no pudieron reprimir,pues los gitanos sòlo demostraban su fè,aunque,por si o por no, se mandò a màs destacamentos de la guardia civil al Sants.

Al mismo tiempo,pasò que en Bota,sobre la vìa del tren del Maresme,al poco de atravesar el Rìo Besòs, y cuando el tren cargado de curas y falangistas para el congreso,pasaba a escasos 10 metros de las chabolas de Sant Adrìà,fuè apedreado profusamente.
De sùbito,y con un chiflido y a la voz infantil de "a la càrrega!",decenas de niños del Somorrostro usaron sus tirachinas sobre los vagones del tren que recibiò centenares de impactos que rompieron bastantes cristales, para histèria de las monjas y bilis de los falangistas.
Cuando el tren por fin se detuvo,se llamò a la guardia civil,que con tres destacamentos,buscaron a los pequeños y piojosos demonios, y para màs ira de tan espirituales pasajeros...de los niños y sus resorteras,ni el polvo,pues se habìan refugiado ya en la parroquia de Sant Adrìa,y algunos, hasta comulgando estaban...

Mientras todo eso sucedìa,y la guardia civil no se daba a basto, desatendiendo la vigilancia de los forzados que trabajaban sobre la carretera de la Collserola,pasò que Miquela,Carlota y otras mujeres,vestidas como luctuosas beatas,se acercaron, piadosas y catòlicas,a dejar,a causa de la de semana santa,una limosna de comida para los presos en ese lugar.


Los guardias de inmediato las detuvieron.
Carlota les explicò que era un asunto de caridad cristiana,por las fechas santas,pero los guardias de ningùn modo las dejaron acercarse màs de 20 metros a los presos,que fatigados,seguìan en su arduo trabajo.
Las mujeres,entonces,pusieron la comida en el suelo de la carretera,y se hincaron,segùn ellas,a rezar por esas almas de rojos,tan perdidas,ante el azoro de los guardias.

Allà,a 30 metros,se hallaba Jordi, apisonando pedruzcos y arena,desolado en ese terrible sobrevivir como conciencia,pròximo a ser sepultado en esa misma tierra oscura que ahora apisonaba, sabiendo que el dolor suele emanar de esa soledad sin tacha y sin fisuras,que es como un faro,como una inmensa luna interna que disuelve la negra noche externa de la vileza humana...

Los guardias quisieron correr a las "beatas",mientras se relamìan de las viandas que habìan dejado casi a sus pìes,las mujeres.
Carlota,entonces,extendiò un santo paño con la imàgen de el Cristo de la Espina,y les suplicò a los guardias,tan sòlo unos minutos para cantarle al redentor una saeta,por las fechas,claro,mientras ellos podìan revisar las caridades alimenticias que tan bien olìan...
Los guardias,de buena gana,aceptaron de inmediato,tomando las cacerolas y platos con apetito y gula.

Miquela,entonces,empezò a cantar algo que parecìa una desgarrada saeta gitana,pero que decìa algo extraño,y en catalàn,y que los guardias,en su festìn,ni oyeron, ni entendieron:


"A cada bugada es perd un llencol, atent al clot després de les pedres,que vindrà la vírgen dels Dollors..."
("En cada colada se pierde una sábana,atento al socavòn tras las piedras,porque vendrà la Vìrgen de los Dolores...")


Y pasò que Jordi,al oir la voz de Miquela,se detuvo en su trabajo y mirò hacia la buena gitana que levantaba las manos al cielo,y luego le señalaba dos rocas en un recodo del camino,100 metros màs allà de donde èl estaba.

Jordi,alerta,pensò en segundos,tratando de entender el significado de la canciòn.

Diò unos pasos lentos hacia las rocas,atento a cualquier acto de los guardias...

Por fin Miquela asintiò levemente y dejò de cantar,y con las demàs mujeres,sin decir màs que un adiòs agradecido a los guardias,se fueron con paso ràpido.

Jordi,ahì,bajo un cielo gris y un calor de plomo,las viò desaparecer vereda abajo,luego mirò hacia los guardias que se sentaron a comer bajo la sombra de una noguera,y a los demàs reos que seguìan afanados en los trabajos forzados.

Y allà,a 80 metros,las dos rocas señaladas por Miquela.

Siguiò apisonando y pensando,70 metros...

Si Dollors estaba tras las rocas,podrìan matarla los infelices franquistas...60 metros...

Pero verla...una sòla vez,la ùltima...abrazarla...morir juntos en esas arboledas...50 metros...

Y Lucìa? era egoìsta desear la muerte con Dollors...su gitanilla tenìa muchas cosas hermosas por vivir todavìa,y Lucìa necesitaba a su madre...40 metros...

No. No se acercarìa a las rocas aquèllas. Pasarìa de largo,y Dollors no tendrìa mas remedio que irse,y asì salvarìa la vida...30 metros...

Si pudiera escapar... mirò a su alrededor,pero no encontrò manera:
Desde ese punto de la carretera de l'Arrabassada donde estaba,Jordi se sintiò en medio de una selva de pinos y encinares,de matorrales y barrancos pedregosos,donde el ruido de las palas de los forzados,el canto de algunos pàjaros y el lejano murmullo de agua de algùn arroyo,daban una sensaciòn de abismal desamparo...
No habìa manera de huir: en la cima,el Tibidabo,adelante en cementerio de Collserola,hacia la zona de la Rierada,los bosques y la Font de la Budallera,con el destacamento de guardias. Y allà,17 kilòmetros hacia el litoral,Barcelona y el mar...todo de azogue y plomo,presagiando tormenta,todo cercado de asesinos franquistas... Entonces Jordi,clavò la vista en la pequeña elevaciòn del terreno,quizà parte de las ruinas del convento de Santa Margarida,y sus dos grandes piedras detràs,donde seguramente se ocultaba Dollors a sòlo 10 metros...

El camino no es largo,ni difìcil,ni arduo cuando amas a quien vas a ver...Por eso,Jordi apisonò y despedregò esos cien metros en minutos,con el corazòn delirante,con làgrimas en los ojos,con la esperanza acorralada...

Cuando mirò los estrechos cinco metros de senda que lo separaban de ese lugar viò que no habìa nadie,pensò que todo habìa sido engaño de su mente atormentada,que habìa imaginado a Miquela,que...







Y entonces lo viò:

asomaba tìmidamente,atado a una vara de nogal,insertada entre las rocas. Ondeaba al viento su bellìsimo azul...

Era el pañuelo de Dollors.

Y recordò en fracciòn de segundos,ese mismo pañuelo azul,asomado entre las pilas de libros de su tienda de Paris...y recordò que era ese pañuelo azul de mar,de cielo,cubriendo la noche encantada de la cabellera de Dollors...tan azul que de sòlo verlo le perfumaba el alma...
Y le vino a la mente esa imàgen de Dollors,rièndo y jugando en la playa,y quitàndose el pañuelo para jugar con èl y el viento, y bailar con delicadeza en las suaves olas,mientras el sol de la tarde se reflejaba en el rostro de Dollors,en su risa libre,en su mirada de niña sabia,en su cuerpo concentrado en la armonìa del pañuelo y sus manos,danzando en el viento.

Y cuando Jordi volviò a Barcelona,ella llevaba ese pañuelo azul atado en la cabeza que la hacìa verse tan bonita, tan sencilla, que a Jordi le parecìa una muñequita de porcelana,una bucanera de mascaròn de proa,una montañesa del Pirineu atrapando nubes,una gitanilla atesorando lunas...



Ella sabìa cuànto le gustaba a èl con ese pañuelo azul,y quizà fuè por eso,que ella lo usò para envolver la pistola del padre de Jordi, que encontraron entre las ruinas de la casa,la noche en que hablaron de la guerra,y en la que Jordi le prometiò que no volverìa a matar nunca màs...

Un relàmpago atronò inmenso,sobre la Sierra de la Collserola en esos momentos.
Y el viento arreciò,trayendo la granizada.
Los reos y los guardias corrieron a guarecerse.

Pero Jordi no.
Se acercò al pañuelo,lo zafò de la vara donde estaba prendido,y lo observò,abrumado de emociones,lo oliò y lo besò,trèmulo...

Y entonces oyò la voz de Dollors,que desde una estrecha hendidura entre las piedras,lo llamò...

-Jordi! Aquì...

Jordi empapado por la lluvia no pudo verla,pero sin màs,entendiò en segundos: eran las piedras marcas de una antiquìsima asequia para el viejo convento en ruinas,-de ahì el rumor de riachuelo que se escuchaba-,y oculta entre la maleza, estaba la boca de un pequeño foso de aguas...

Y dentro en la oscuridad,su Dollors,esperàndolo como una bella Eurídice para llevarlo al inframundo como a un Orfeo lacerado...

La aguada soltò su furia en minutos sobre el Tibidabo,fluyendo pequeñas riadas sobre la carretera,y por eso,y como eran pocos los guardias civiles para cuidar de los forzados,se atarearon los franquistas en subir a los esclavos a los camiones,de prisa,antes de que alguno se fugara...

Tres de los condenados a muerte,del numeroso grupo de forzados,que estaban en el grupo de Jordi,vieron alertados,como su compañero se acercaba a esas rocas,y como dos guardias tambièn lo notaron,los tres presos fueron por èl,para evitarle un posible castigo...

Y cuando Jordi se tiro sobre su pecho para meterse al foso,entendieron la fuga,y lo siguieron...


Los dos guardias,sin visibilidad por la lluvia,pero desconfiados,de inmediato tomaron sus fusiles y se acercaron al sitio...

Y los relàmpagos crecìan en su furia, rompiendo sobre la sierra...


.

Cavando tumbas...

En la fortaleza del Montjuïc fusilaban a prisioneros ejemplares, como el presidente de la Generalitat Lluís Companys,y en el Camp de la Bota, se ejecutaban impunemente a miles de ciudadanos anònimos.
Se enterraban todos en la tumba comùn y clandestina de un peñascal,llamado el Fossar de la Pedrera,donde yacen los restos de màs de 4 mil republicanos, catalanistas,y libertarios anarquistas,asesinados por Franco y sus sicarios.
Fosa comùn de Barcelona,El Fossar de la Pedrera,ahora ha sido rehabilitado como resinto para la memoria de las vìctimas del genocida Franco,y cada octubre,los ahì enterrados,reciben el sentido homenaje del pueblo catalàn.
Jordi Soler.



Mientras el sol despertaba por la Barceloneta, la luna se rec
ogìa por Vallvidriera.

El cielo presagiaba lluvia, aunque el sol rojo y encendido como un fogòn brillaba bajo la oscurina y las nubes de Barcelona.
En Sant Adrìà de Besòs los vecinos despertaron a eso de las siete de la mañana,cuando fueron fusilados los sentenciados.Por los tiros de gracia,supieron cuàntos habìan muerto ese dìa.

Fueron cinco.
Y eso sorprendiò a los vecinos del Camp de la Bota,puesto que con motivo del Congreso Eucarìstico,se habìan suspendido los fusilamientos esa semana.

Los vecinos no se atrevieron a preguntar quienes eran los muertos.
Unas gitanas del Somorrostro que conocìan a Dolors,corrieron a su
casa a avisarle que habìan fusilado a esos hombres.

Dolors,en una angustia total,corriò sin parar hasta el rompeolas,sòlo para encontrar el terrible reguero de sangre en la arena,y al camiòn que partìa hacia la fosa comùn con los cuerpos de los fusilados.

Desesperada,corriò tras el camiòn,descalza,ciega de llanto y dolor,hasta que Fred la detuvo. Tratò de serenarla,pero ella sòlo querìa ver a su Jordi,ver su rostro,cerrarle los ojos,besar sus manos por ùltima vez.

Tomaron un taxi hasta el Fossar de la Pedrera.
Pocos deudos de los fusilados tenìan la audacia de acercarse a los entierros en ese lòbrego peñascal,pues la guardia civil podrìa detenerlos por el hecho de ser parientes de los fusilados.
Pero Fred se apoyò en sus documentos diplomànticos,y llegò hasta el mismo borde de las fosa
s,con Dollors a su espalda.










Estaban ahì las cajas precintadas,de madera burda,que antes habìan contenido fruta,pero que ahora servìan de ataudes a los fusilados.

Suplicaron a los enterradores y a los guardias,para que les dijeran si entre los difuntos estaba Jordi.
Los tipos no se conmovieron,sino hasta que Fred les diò un soborno.


Entonces le señalaron una caja,la nùmero 4,de la que aùn escurrìa sangre por una de sus rendijas,pero no les permitieron abrirla.

Los sujetos tenìan prisa de terminar por la lluvia atormentada que empezò a caer y que traìa granizo,asì que concluyeron de cavar en el lodo y enterraron como fuera,a los cinco, en poco menos de media hora.

Bajo la lluvia,Dolors y Fred permanecieron mucho tiempo,horas,ella sin moverse,con la vista fija en la fosa nùmero cuatro,y Fred,sosteniendola,cubrièndola con su abrigo,del granizo que los golpeò.


A las seis de la tarde habìa cesado la lluvia,Fred estaba desolado,y Dolors,con la mirada fija en la fosa,pàlida como muerta, no se daba cuenta del temblor de su cuerpo.
Asì que Fred le dijo:

-Dolors,Lucìa te espera en casa...
Dolors,por fìn,reaccionò.

-No es èl.

-Dolors...conserva la cordura...por tu hija...
-No es Jordi...èl sigue vivo...lo siento aquì,en mi pecho...no es èl...

El inglès era sensato,y al ver a Dolors en tal estado,pensò que era prudente sacarla de ese terrible lugar.
-Bien,aqui ya no podemos hacer nada. Te llevarè con tu hija,y yo irè a la prisiòn y preguntarè quienes fueron los fusilados.
-No te van a decir nada...

-Confìa en mi...vamos,tu hija te necesita...

Dolors se dejò guiar por Fred,como una muñeca de trapo bajo la lluvia,sin voluntad,ni siquiera para llorar.



Fred estuvo toda esa tarde pidiendo informaciòn,mostrando cartas de franceses como Andrè Breton,Jean Paul Sarte,y Albert Camus,de yanquis como Ernest Hemingway,de chilenos como Pablo Neruda,y de otros màs,pidiendo el indulto para su editor catalàn.
Nada sirviò,los sicarios zafios de Franco eran muy catòlicos,y no trabajaban esos dìas "santos",y no s
e iban a tomar la molestia de informar a ese gilipollas que traìa ese montòn de ridìculas cartas de tìos desconocidos...Asì que lo dejaron esperando en la aduana del presidio,hasta que se cansara y se largara.Pero Fred no se cansò,y ahì se quedò esperando el cambio de turno,quizà los del relevo le informaran...
Mientras tanto,Dolors paseaba como fiera herida en su cocina,iba de un lado a otro,casi delirante,ante la consternaciòn de Miquela y de Jaume.
Por fìn,Dolors,sin màs,fuè al cobertizo y sacò un martillo,una pala,una escarpa y una lamparilla de unto.

-Què haces,mi niña Loli?-le preguntò Miquela entre làgrimas.
-Voy al Fossar,cuida a Lucìa.


Y sin màs,Dolors saliò de casa.
Jaume asustado,tomò su faca y,la siguiò en silencio,con dificultad,por su reùma,pero sin dejarla sola.
Los habìan enterrado a poca profundidad por la llegada de la tormenta,y tambièn por eso,màs que tierra,era fango lo que cubrìa los fèretros.

Dolors cavò en la fosa,hasta que pudo introducir su mano lacerada en el fèretro y sacò unos papeles y fotos del finado. Alumbrò eso con su lamparilla porque esa noche fuè muy oscura en el Foss
ar de la Pedrera.

No eran de Jordi.

Repitiò eso en los otros cuatro fèretros.

Ninguno de los cuerpos tenìa entre sus ropas el libro del Quijote de la Mancha,y las fotos,cartas y documentos que logrò ver,demostraban que ninguno de ellos,eran de Jordi.

Logrò,por fìn,hirièndose las manos,abrir una rendija en las cajas para ver los rostros de los difuntos,que aunque estaban desfigurados por el tiro de gracia y el lodo,pudo saber que ninguno era Jordi.
El viejo Jaume no pudo ayudar a Dollors a enterrar nuevamente los ataudes,debido al terrible dolor de sus articulaciones,pero ella,a duras penas,con las manos y las rodillas sangrando,logrò enterrarlos nuevamente,mientras musitaba,con Jaume,una oraciòn a Santa Eulalia, por la justicia pòstuma para esos cinco hèroes anònimos...
Cuando por fìn Dollors terminò, regresaron en silencio a casa,pero a poco de llegar,ella se detuvo de sùbito,se doblò abrazàndose a las rodillas de Jaume, y sin poder màs, estallò en un llanto desgarrado,como jamàs habìa llorado...

A veces se precisa cavar profundo en los lodos del alma,con valor y casi con fiereza,a pesar del dolor y las heridas y el miedo,para poder descubrir que lo que buscamos con tanta desesperaciòn,no se encuentra ahì donde pensabamos...




Cuando Dollors pudo serenarse y entrar con Jaume a la casa de los miedos,se encontraron una clandestina y peligrosa reuniòn de algunos guerilleros maquis,algunos hermanos masones de la editorial,y algunos gitanos,que,alertados por los fusilamientos de los cinco anarcosindicalistas, habìan llegado sigilosos en la noche,todos dispuestos a rescatar a Jordi,de cualquier manera,y a cualquier precio.

Tenìan siete pistolas,dos fusiles,algo de dinamita,dos motocicletas y un auto.
Querìan rescatar a otros sentenciados a muerte,junto con Jordi.

El plan lo habìan sugerido los resistentes libertarios del maqui: El camiòn del presidio llevaba a unos 20 presos para fusilarlos,en cada viaje al Camp de la Bota. Habìa una curva en el Can de Tunez,donde podrìan atacar al conductor,y a la escolta,y conseguir liberar a los condenados a muerte,y luego huirìan todos a los refugios del maqui en la montaña.
Decidieron esperar hasta el dìa del fusilamiento de Jordi para ejecutar la acciòn.

El viejo Jaume escuchò todo desde su rincòn junto a la estufa,calado por el dolor de sus huesos,que la humedad del Fossar de la Pedrera y la granizada le habìan causado,y sin mover un mùsculo junto al calor de la lumbre,pasò casi inadvertido para los demàs,y cuando por fìn hablò,todos se sorpendieron,pues lo creìan dormitando:

-Los guardias se defenderan...y si en la escapada... Jordi,o algùn otro de ustedes, muere?
Todos guardaron un silencio pesado.

Dolors,que caminaba descalza,de una habitaciòn a otra,con la soledad en llamas,pensando,extraviada de sì misma,tratando de metabolizar sus ideas,despeinada,la ropa con fango,con las manos heridas y los pies aùn con el lodo del Fossar,mirò a todos desesperada. Por fin,detuvo su caminar y sus ojos, en Jaume,como si èl fuera el ùnico cuerdo en ese lugar,el ùnico capàz de ayudarle...

Jaume,entonces,dijo con sabia humildad:
-Quizà haya otra manera...
Jaume fuè a un armario desvencijado y sacò de entre los trebejos,una añosa valija de cuero,la abriò y de ahì sacò un cuaderno hùmedo,con los antiguos mapas de la Rec Comtal. Lo mostrò con sus manos temblorosas por la reùma.
-Estos son mapas,de las cañerìas de Barna...Yo no puedo ya,por la reùma,pero si algu
no de ustedes los estudia,se podrìa huir por los tùneles...

Uno de los maquis revisò de mala gana ese cuaderno,para èl,indecifrable,lo pasò a los demàs...
-Son muy viejos-dijo un masòn-algunos ya se han borrado,estos mapas fueron hechos hace màs de 80 años,miren la fecha......
- Nadie podrìa memorizar estos mapas en tan poco tiempo-dijo otro-quedan 5 dìas,no hay tiempo de explorar esos tùneles...

-Si nos pillan ahì,nos mataran como a ratas...

-Ya no son ùtiles
-dijo el editor-los drenajes han cambiado,por la guerra,por los bombardeos,por las inundaciones,muchos pasajes deben estar bloqueados...


Los doce hombres,masones y maquis,vieron el cuaderno,y luego votaron:por mayorìa,decidieron realizar la fuga en un asalto al camiòn del presidio en el Can de Tunez,sin siquiera haber escuchado la idea de Jaume...
Sòlo los tres gitanos,que eran muy chavales,no votaron.
Dolors,en total silencio,estrechò en su pecho el cuaderno de mapas,con la mirada fija en las baldosas de la cocina,mientras los hombres salìan de su casa.
A la amanecida los gitanos se habìan ido a sus labores,y sòlo Jaume seguìa mirando las cenizas del fogòn,mientras Dolors iba de un cuarto a otro,descalza y tràgica,estrechando el cuaderno de mapas contra su pecho ,equilibrista en el borde de la cordura...

Por fìn,se detuvo,habìa elegido ya su destino.

Asì que con firmeza, levantò una baldosa de la cocina:

Sacò un paquete de papel,lo desatò con cuidado,luego,envuelta con un delicado pañuelo azul con su nombre bordado,viò la vieja pistola Astra de Jordi y las tres ùltimas balas que le quedaban...
Dejò eso en la mesa,con temor.

Luego puso el cuaderno de mapas en las rugosas manos de Jaume:
-Dime còmo entender estos mapas...Ensèñame còmo ir por esos tùneles...
- ...Tù?...No.
-Por piedad,ensèñame,avi...ensèñame...

-Guarda el arma,no sabes usarla...no podràs ir sola por la Rec,te perderàs...y yo ya sòlo soy un viejo inùtil...

-Hemos llegado hasta aquì...avi,Jaume,y hemos sobrevivido...Por tus hijos muertos,dime còmo salvo a Jordi...ayùdame...

Jaume mirò a Dolors con sus ojos profundos y lìquidos,y sòlo musitò:

-Guarda el arma...



Cuando una persona està a punto de pasar un trago sumamente amargo en su vida,dice la voz popular que dicha persona està "en capilla". Y esa frase deviene de esos funestos años,cuando por la madrugada los sentenciados eran llevados a la capilla de la Prisiòn Modelo,y ahì,"en capilla", esperaban hasta las cinco y media de la mañana,para ser entregados al destacamento que los conducirìa en un camiòn, al arenal del Camp de la Bota,para ser fusilados por la picota.

Pues asì fuè como Fred se enterò de que Jordi estaba aùn con vida,pues le preguntò al diàcono del presidio,que llegò a dar la misa de maitines a los reos,y previa "limosna" muy generosa,y el cura le dijo a Fred que los fusilados la mañana anterior habìan sido 5 anarquistas del Camp de la Horta,que estaba situado en las llars Mundet,y que intentaron fugarse,cuando dos de ellos se presentaron disfrazados de guardias civiles,para rescatar a los otros tres. Pero se descubriò la fuga,y los capturaron en el Can de Tunez,y para escarmiento de los demàs presos,fueron llevados los cinco a fusilarse de inmediato esa misma mañana.

A la primera luz de un sol pàlido sobre la amanecida Barcelona,Fred volviò a casa de Dolors,con la noticia de que Jordi aùn seguìa vivo,pero para su impresiòn,ella eso ya lo habìa corroborado de un modo distinto,y muy catalàn,la noche anterior,y,para mayor sorpresa del inglès,la encontrò totalmente concentrada aprendiendo de memoria los viejos mapas que le mostraba Jaume...

.

8/12/2009

Sobrevivir...

"...Oh ciudad de los gitanos!
Quièn te viò y no te recuerda?

Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela...

Federico Garcìa Lorca.






En el verano del 38,algunas unidades republicanas se aproximaron a Gandesa para reforz
ar el frente. Tres soldados,un viejo y dos jovenes,de aire gitano,con la piel curtida por el sol catalàn,avanzaban a paso lento,cuidando de no ser emboscados por los moros de Franco.

Los dos jòvenes llevaban sus mantas,los macutos con sus pertenencias,las trinchas,y sus tercerolas,y sendos fusiles naranjeros.


El soldado mayor,no.
El llevaba zapapico,pala y un balde,por armas,y en la mirada un incierto destino. Iba a la primera lìnea,como cavador de los ingenieros de la brigada mixta repùblicana.

Al principio se enlistò al ejercito con sus dos hijos,para comer bien,pero luego,al conocer el motivo de la guerra,los tres se entregaron a luchar por ese ideal libertario.
Asì que el viejo cavaba tuneles y trincheras,y los dos jovenes se liaban a tiros con los nacionales emboscados al otro lado del Ebro.


El viejo soldado tenìa experiencia con el zapeo,pues habìa sido obrero de aguas en los drenajes de Barcelona,hasta que lo despidieron de la Red Condal,acusàndolo del robo de dos azadas,sin pruebas,sòlo por el hecho de ser gitano. Asì fuè que al estallar la guerra civil,el hombre,sus dos hijos,su hija y su mujer,sus nueras y nietos,se esforzaban para comer lo del dìa.Lo mismo que todos los gitanos del Raval,que eran marginados y perseguidos, de siempre, por la patronal.
Fuè entonces que a Jaume,la guerra civil le diò trabajo a èl y a sus hijos,le diò alimento y le diò esperanzas de un futuro mejor para sus nietos.

Sòlo con su navaja italiana,con el zapapico,el balde y el azadòn,Jaume fue uno de los soldados zaperos màs experimentados en el Ebro. Sabìa como moverse y clavar las viguetas de los tùneles,hacer refugios para los puestos de mando,o fortificar todas aquellas las salientes de Gandesa a base de trincheras y covachas. En Gandesa,los zaperos de la brigada mixta llegaron a contruir verdaderos pueblos subterràneos,que eran usados como hospitales imporvisados,o como almacenes de alimentos y parque,y aùn hoy esos refugios se mantienen firmes a pesar de los años,y pueden visitarse.
El ejercito catalàn del Ebro fuè el mejor ejercito que tuvo la Repùblica,y estaba compuesto por curtidos ingenieros,por obreros veteranos y por arrojados soldados catalanes,que primero perdieron la vida,que el valor.

Pasò entonces,que mientras el sol caìa a plomo sobre esos soldados que avanzaban fatigados hacia Gandesa,el sonido del motor de los aviones nazis los alertò: tuvieron miedo,como todo hijo de vecino,cuando vieron que la muerte fascista aleteaba sobre su propia sombra.
En esos lugares perdidos de la Catalunya rural,sòlo habìa encinas y maquìa a la vera del Ebro,y no habìa màs que correr para ocultarse entre las pedreras.

Fuè en ese correr a resguardarse,que el hijo mayor de Jaume fuè alcanzado por la metralla. Muriò ahì mismo,en brazos de su padre y de su hermano,que sòlo fueron heridos.
Jaume consiguiò permiso de sus superiores,para llevar a su hijo muerto a Barcelona.
Asì,construyò con tablones podridos y sin desbrozar y con clavos del siete cerrado, ,un tosco ataud para su primogènito,muerto de cinco tiros en el pecho y dos en la cabeza. Lo amortajò con su manta, y
luego,ayudado por algunos otros gitanos del clan,arrastrò el fèretro por los caminos pedregosos,entre lascas filosas y tierra seca.
Herido,Jaume tirò con fuerza de esa carga fìsica,y de ese dolor indecible de ver destrozado a su hijo,durante todo el camino. No hubo toque de muerto,ni campanas para el muchacho gitano,sòlo el bamboleo de su cuerpo golpeando contra la madera del ataùd,y el de las tablas chocando contra las piedras de las veredas,dejando,tan sòlo, una huella de sangre colada por las rendijas del fèretro sobre el polvo caminero.
Jaume era un gitano sencillo,no trataba de explicarse las cosas en las que creìa,si vida era simple,le bastaba tener un techo para su gente,un fuego para calentarse,un puchero caliente para que comieran los niños,primero,y suficiente para los demàs,y sus canciones cuando estaba triste. Jaume naciò entre viejos carromatos,en la miseria,en esos campos catalanes,a las orillas del Llobregat,baj
o los saùces. Naciò en un otoño de lluvias,envuelto en nieblas,naciò y su madre morìa.

Luego al paso del tiempo,se hizo el patriarca de los Rom, y andariego incansable por todo la Catalunya y el Pirineu, resistiendo todos los dolores ancestrales de su raza.
Llevaba el dolor destilando firmeza entre las cejas,heredero de esa injusticia que persiguiò a los gitanos por cientos de años.
Y ahì iba Jaume,doliente,con el corazòn atenazado por el destino de los gitanos,arrastrando el ataùd de su hijo,enyetado,por haber nacido cañì...

El segundo hijo se le muriò cuando las tropas franquistas conquistaron Tarragona
a mediados de enero del 39,degollado por un moro,al que Jaume pudo,como ùltimo remedio,dejarle ir la faca en el riñon,pero tarde,porque su hijo ya habìa muerto. Y lo mismo hizo,pero como no habìa madera,amortajò a su difunto con una manta,y cargò con èl en una carretilla hasta llegar a Barcelona.
Pudo eludir con su fùnebre carga a las columnas franquistas que avanzaban por todo el Barcelonès a sangre y fuego,degollando a los campesinos como si fuesen ganado,moros,italianos y franquistas violando mujeres,incendiando fincas,masacrando niños. Algunos milicianos aùn disparaban las ùltimas cargas de sus naranjeros,desde barricadas improvisadas con mulos muertos,pero resistìan inutilmente... Barcelona habìa caìdo.


Cuando Jaume entrò a la ciudad condal,con su carretilla dejò de oler a muerte,porque el olor de los incendios era màs potente en esas calles.
Los àrboles de las ramblas estaban pelados,como presagiando un làrguìsimo invierno en esas tierras catalanas.
Jaume viò como mucha gente despavorida huìa,los coches recogìan heridos,y los cadàveres de las vìctimas de los bombardeos franquistas,hombres,mujeres y niños,todos yacìan boca ariba,boca abajo,gente del pueblo,destrozados,como sus propios hijos,como toda Catalunya...
Jaume supo entonces,que,lo peor de la guerra siempre viene despuès...


El terror, total lo sintiò cuando llegò a su barrio: la respiraciòn de Jaume se hizo màs abrupta y no tuvo pausa: en la calle,su mujer,Miquela,herida,gemìa abrazando a sus pequeños nietos,y a sus dos nueras,destrozados,muertos todos por el ùltimo bombardeo.
A su lado,los puños cerrados,y la mirada fiera,estaba la ùnica hija viva que le quedaba a Jaume:Lorda.

Por la rambla pasaban ruidosos,en operaciòn de guerra,los camiones de Franco.

Fue entonces que esa noche,bajo la lluvia, por las angostas aceras del barrio viejo,Jaume ayudado por Miquela,Lorda y otros gitanos,llevaron los cuerpos hasta el cementerio de Collserola.
Màs tarde,caminando sigilosos ese amanecer,volvieron a Barcelona,ràpidos y
sin detenerse,los gitanos siguieron a su patriarca Jaume hacia un lugar seguro.
A la distancia vieron a los franquistas entrar a Barcelona,preparandose para celebrar su victoria asesina en la Catedral,donde el cura Josè Artero,pronunciara aquellas famosas frases de: "Perros catalanes,no sòis dignos del Sol que os alumbra..."

Y vieron,al paso,el desfile oficial de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, a finales de enero de 1939, que estuvo encabezado por el general navarro José Solchaga.Y Franco le consediò ese honor “no porque haya combatido mejor sino porque es el que sabe odiar mejor. Especialmente cuando el objeto de su odio es Catalunya o un catalán”...

Pero Jaume tenìa ese bendito espìritu gitano de pueblo errante, que tiene como patria a la noche, y que sabe sobrevivir,y mantenerse unido alrededor de una hoguera eterna,y conocìa,por su trabajo como obrero de aguas,los tùneles de Vallvidrera,y los de Cornisa,los de Horta y el tùnel central de Sant Mdir,que conectaban al entronque de la Rec Comtal,o riego condal, y que comunicaba a algunos refugios antiaèreos que los franquistas no conocìan,de tan bien ocultos que estaban.

El Rec Comtal es un antiguo canal de riego que sirviò a los habitantes de Barcelona que tiene su origen en el antiguo acueducto romano y que fue mandada reconstruir por el conde Miró para canalizar el agua potable del rìo Besòs.
En esos tiempos,dos acueductos conducìan las aguas hacìa Barcino. Uno de ellos trae el agua que cae desde Collserola, al noroeste, y otro desde el norte, tomando agua del río Besós. Ambos acueductos cruzan todo el subsuelo de Barcelona. El agua era utilizada tanto para usos domèsticos como para los lavaderos y fuentes pùblicos. Y corriendo su uso, una red de cañerías y alcantarillado expulsaba el agua hacia el mar,cerca del Camp de la Bota...

Muchos barceloneses se ocultaron ahì,cuando entraron los franquistas a Barcelona,para evitar la muerte. Y vivieron ahì meses,saliendo de noche para buscar alimento,refugiandose en esos frìos y sòrdidos tùneles,dònde muchos murieron por esas humedades,y otros murieron perdidos en la oscuridad total de esos pasadizos.
En la galerìa de tuneles,Jaume,su mujer y su hija,junto con otros gitanos,se guarecieron durante toda esa primavera y ese verano del 39.

Jaume,acusiado por la necesidad,empezò entonces a recorrer las galerìas y los refugios antiaèreos,buscando comida para su gente,ya que sobrevivir era casi imposible,pues tenìan los gitanos republicanos prohibido tener trabajo,viajar o movilizarse por la ciudad de dìa.

Asì que Jaume alerta siempre,astuto para rescatar siempre algo de lo perdido,con ese ingenio gitano para buscar la suerte,se dedicò a encontrar zapatos,mantas,ollas,que luego vendìa,y latas de comida,dibujos de niños,cartas que jamàs llegaron a su destino,o telegramas de ataques,todas esas cosas olvidadas por los barceloneses a su muerte,o en el terror de la huìda...y asì mismo fuè que una noche encontrò un mulo malherido,y con ternura y paciencia curò al animal,hasta que la bestia renga,si,pero sana,le ayudò en sus fatigas y en su soledad. Al mulo lo bautizò como Aceituno y fuè su compañero inseparable y su màs querido amigo.

La ùltima tarde del otoño del 39, Jaume entrò en el Refugio 307 situado en el centro de la ciudad, en el Poble Sec, entre el Paseo de Montjuic y la calle Nou de la Rambla. Caminò por tùnles con unos 200 metros de galerìas excavados en la montaña. Jaume habìa colaborado en la construcciòn de ese lugar para intentar poner a salvo a la poblaciòn. El 307 es uno entre los màs de 1 400 refugios subterràneos que se disribuyeron por toda Barcelona.
Pues pasò que en ese refugio abandonado,esa noche Jaume,buscando entre un montòn de bolsas de basura, encontrò una vieja valija de cuero con el emblema de la Generalitat grabado en una de sus caras...Adentro habia ropa apolillada y esas cosas de muerto que pocos se atreven a tocar. Entre la ropa encontrò un cuaderno de tapa dura, cincuenta hojas, repleto de anotaciones en minuscula letra:dibujos, esquemas y mapas de toda la Rec Comptal...Tambièn encontrò una cartera con 46 mil pesetas,que pasaron a ser
patrimonio de su tribu,y por ùltimo,en aquèlla maleta,encontrò una tarjeta con una direcciòn y unas llaves de una furgoneta.
Cuando Jaume fuè a entregar la maleta a esa direcciòn,encontrò sòlo ruinas,y por los vecinos supo que le dueño,un ingeniero de aguas,y su familia,habìan muerto. Jaume descubrìo entre las ruinas lo que parecìa ser un garage...y ahì la furgoneta de aguas del ingeniero.
Probò las llaves,y el camiòn tosiò y echò a andar su motor...
Esa noche,Jaume,con otros gitanos,fueron a quitar los escombros,y a recuperar la camioneta,que a partir de ese momento,fuè de ellos. Las 46 mil pesetas no tuvieron valor,pues los franq
uistas las requisaron como bilimbiques...
Pero luego,Jaume y su clan volvieron a la calle de la Cera,invirtiendo de lo encontrado,los gitanos se dedicaron a traer contrabando de la frontera,por caminos clandestinos.
Y asì Jaume y Miquela lograron sobrevivir,aunque Lorda no lo logrò...
Y es que pasò que habìa unos curas y unos guardias apostados siempre en cada esquina de los barrios pobres,que detenìan a quien se les ocurriera y lo obligaban a confesarse y a comulgar en plena calle,con el agravante,de que si se equivocaban en elgun rezo,eran detenidos y llevados a prisiòn.
Y un cura detuvo a Lorda una mala tarde.
Ella y otras dos gitanillas habìan encontrado un proyectil que no explotò en el puerto,entonces,las tres arrapiezas,con màs valor que los guardias civiles,trataron de recuperar la chatarra del proyectil para obtener a su venta algunas pesetillas. Cuando por fin lo lograron,un cura y cuatro guardias civiles las detuvieron,el cura magreò a Lorda,entonces esta furiosa,sacò una navaja y marcò la cara del sacerdote.

Fuè encerrada de inmediato en la fàbrica de càñamo de la calle Llacuna,usada como càrcel de mujeres,y acusada de prostituciòn,fuè violada,bejada y torturada,hasta que Lorda se suicidò...

Y esa noche de invierno,cuando los gitanos hacìan el funeral de Lorda,fuè que mi abuela Dolors los encontrò,y Jaume la adoptò y llegò a quererla como a su propia hija...

Jaume y Dolors, tenìan mucho en comùn: ambos eran sobrevivientes y ambos tenìan un sentido comùn y un modo sencillo y sensato de evadir peligros,y tambièn poseìan los dos,esa aferrada y amorosa gana de vivir.

Porque decìa Jaume a Dolors,y ella a mi,este saber gitano:
"Todo puede perderse,mientras se tenga vida,lo demàs es lo de menos,porque la vida es el verdadero y ùnico don en esta tierra..."

Y asì Jaume hizo de Dolors su hija,y la protegiò y la educò,y por ello,cuando el viejo gitano veìa a Dolors sufrir por su marido preso y sentenciado a muerte,Jaume la entendìa mejor que nadie,y por esa preocupaciòn fuè que se le ocurriò a èl, la peligrosa,pero genial idea, de la fuga de Jordi...


Y es que, si algo sabìa Jaume,era sobrevivir...

.

Los Forzados...



En la càrcel Modelo de Barcelona se hacinaban mas de diez mil presos y, como ya no cabìan màs, hubo que purgar el presidio,optando por lugares retirados donde el ruido de las ràfagas de los fusiles no turbasen la tranquilidad de la población franquista y sus "buenas conciencias".
Asì,del 39 al 52,Franco asesinò en ese Camp de la Bota a 1.689 republicanos.
Y de los demàs,no sòlo sufrieron la tortura,el hacinamiento carcelario,la falta de higiene,la comida escasìsima,sino tambièn la humillaciòn y la degradaciòn humana màs absoluta mientras eran explotados en los trabajos f
orzados impuestos por el dictador.
De hambre y epidemias,murieron casi 4 mil presos forzados en ese sitio,por ejemplo.

Los prisioneros polìticos que lograban eludir la sentencia al paredòn,eran destinados a los batallones de forzados para reconstruir pueblos y ciudades,como la misma Barcelona,o trasladados a Belchite, Brunete, Oviedo, Teruel, Toledo, Huesca, Lleida, Gernika,y muchas mas poblaciones en todo el territorio español.
Tambièn fueron los reos polìticos quienes contruyeron obras como los embalses del Ebro,o el Bajo Guadalquivir,y Bierzo,Montijo,Jarama,y cientos màs en toda España.
Fueron explotados tambièn, en las minas de mercurio de Almadèn,en los pozos Maria Luisa,y en muchas mineras de Asturias,Ourense,Lleida,por ejemplo,y contruyeron, gran cantidad de obras pùblicas, como el ferrocarril Madrid-Burgos, Zamora-A Coruña, Tudela de Veguin a Lugo de Llanera, Pedernales-Bermeo o la inconclusa Santander-Mediterráneo, asì como carreteras que cruzaban toda España.

Pero lo màs indignante fuè que esos presos polìticos fuesen destinados a la construcciòn de la cripta del Valle de los Caìdos,el horrendo monumento que Franco dedicò a sus secuaces asesinos,donde trabajaron en esa obra faraònica,de fealdad aberrante,hasta cerca de 20.000 presos polìticos, o en la contrucciòn de la temible càrcel de Carabanchel,en Madrid,donde muchos de los forzados que la construyeron,terminaron,presos ahì,sus aciagos dìas.


Pasò que,de forma masiva, sistemàtica y sàdica, la dictadura franquista utilizò, entre 1937 y 1970, a centenares de miles de presos polìticos como fuerza laboral barata, absolutamente dòcil y completamente deshechable,ya que miles de forzados murieron por las pèsimas condiciones de trabajo y la dureza de trato que recibieron.
Asì el genocida y sus còmplices curas y patronales,consiguieron grandes beneficios econòmicos,y Franc
o logrò su venganza obsesa sobre "los rojos",y,de ese modo, tambièn pudo descongestionar las numerosas càrceles abarrotadas continuamente,a causa de las sucesivas oleadas de detenciones masivas que ordenaba el Dictador.

Con su golpe de estado a una Repùblica legalmente elegida por el pueblo,Franco,ademàs de sus asesinatos,destruyò totalmente màs de 200 pueblos y ciudades,dañados màs del 60% de las construcciones y edificios,250 viviendas particulares reducidas a escombros,asì como todo tipo de infraestructuras pùblicas afectadas por los bombardeos sufridos durante la guerra civil,con màs del 70% de carreteras,intransitables,con los trenes desvencijados,y con nulo parque automovilìstico,Franco dejò a su España "una",totalmente debastada e inhabitable.


Los forzados republicanos fueron los que reconstruyeron España,y enriquecieron a los franquistas ,y sus obras pueden usarse aùn hoy por toda España,ya que son numerosas: desde minas,o estaciones forestales,carreteras, puentes, tùneles, vìas férreas, canales y marismas,puertos,etc,etc.

Y claro que tambièn fueron explotados por los curas,ya que centenares de miles de prisioneros polìticos del franquismo se vieron obligados al trabajo forzado en incontables obras al servicio de la Iglesia catòlica,como por ejemplo, los cientos de miles de crucifijos para escuelas y otros centros oficiales, que fueron hechos en los Talleres Penitenciarios,y construcciones para la Iglesia católica en las que los presos repuplicanos trabajaron,como catedrales,seminarios,conventos,colegios de monjas,casas de obispos,iglesi
as y empresas particulares de los curas,y es que la iglesia catòlica española,fuè la primera còmplice del genocidio franquista desde el mismo inicio de la guerra civil en uno de los más importantes e influyentes apoyos de Franco tras haber declarado formal y oficialmente que la insurrecciòn militar era una “Cruzada”, y asì fuè que los curas fueron de los màs beneficiados econòmicamente,por la explotaciòn de esos presos polìticos,olvidandose de su "caridad y misericordia" cristianas,a los curas les importaba una hostia la vida de esas personas.

Aunque fue Franco el puso marcha este "excelente" negocio a costa de sus prisioneros políticos, fue el jesuita Josè Antonio Pèrez del Pulgar quien inventò el llamado Sistema de Redenciòn de Penas.
La soluciòn que este cura daba al problema de los presos polìticos,publicado,para mayor inri,por editorial "Redenciòn", era la aplicaciòn de la ley del Taliòn,sin ningùn tipo de clemencia cristiana,pues para este vocero de los curas españoles era muy "justo" que los presos de conciencia trabajaran hasta caer muertos, para redimirse de su "rebeldìa marxista".



Pero la iglesia catòlica nunca ha pedido perdòn a todos los familiares de los asesinados por no hincarse en sus misas,o por pensar diferente,ya que lo que le importa a esos curas,en realidad,no son las enseñanzas de amor al pròjimo que hipòcritamente pregonan,sino la solidèz de su patrimonio inmobiliario y sus cajas de caudales,y en España,la mayor parte de esas riquezas se deben al
despojo de bienes,a la explotaciòn de trabajo esclavo y a las vidas asesinadas de cientos de miles de presos de conciencia.
Y por supuesto,los empresarios falangistas,que apoyaron con dinero al dictador,luego se vieron benef
iciados,emplenado a los forzados en sus empresas privadas,todas ellas concesionarias del propio estado franquista,y cuyos herederos millonarios,aùn explotan las tierras y la mano de obra baratìsima del tercer mundo.



Entonces,es bueno para la memoria històrica,recordar que una enorme parte de la infraestructura española fuè contruida por esos presos repùblicanos,y que algunas iglesias y palacetes,aùn conservan la mancha indeleble de esa sangre vertida en el horror franquista.

Y que decir de los dineros que atesoran el rey y sus socios? Sabemos todos que la Repùblica Española,pulsa viva en cada camino,en cada osario clandestino,en cada muro de fusilamiento de los pueblos,en cada calle y edificio contruido por los forzados,en cada vìa de tren y canal de agua,en cada estaciòn forestal,en cada puerto y en cada fàbrica española,y en cada uno de los nietos de aquellos hèroes republicanos,que no olvidan,ya que en cada paso,en cada trànsito por esos caminos de España,la obra de esos forzados,sigue ahì,viva...reclamando la justeza de la memoria...

.

Sensatez y arrebato...












El mar Mediterràneo suele tener mareas azuladas y suaves.
Pero algunas veces,la marejada se torna salvaje,de un glauco furioso,e invadiendo tierra firme,puede destruir playas, embarcaciones y pueblos.

En Catalunya se conoce a esas marejadas como "La Gota Frìa" y son tan sùbitas y peligrosas,que pueden elevar el nivel del mar uno o dos metros sobre las playas y los paseos, con olas de màs de cuatro o cinco metros de altura,oleajes potentes y destructores,acompañados de fuertes lluvias y granizo.

La "Gota Frìa" suele llegar a estas tierras durante el otoño,reventando riadas y pantanos,inundando las cuencas de los rìos Besòs y Llobregat.
Y destruyen màs esas marejadas,cuando las obras del hombre olvidan el curso natural del agua por los barrancos,contruyendo carreteras o ruas,o desviado por diferentes construcciones el camino natural del agua por los despeñaderos, y esa fuerza de la naturaleza que baja en torrentes indomables, de la Sierra del Litoral.

Mi abuelo,gran amante del mar,solìa decir que ver la marejada,desde tierra alta y alejado del
oleaje,y aùn tapado y con paraguas,era como "verle las orejas al lobo en esa gota frìa de pelotas",puesto que el agua no sòlo desata su furia en la mar,sino que se descarga desde la sierra,en granizo y relàmpagos,con lluvias que pueden llegar hasta los 180 litros por metro cuadrado en 12 horas...Agua,sòlo agua frìa por todos lados...
Los temporales de "La Gota Frìa" caen en trombas sùbitas que sobrecogen: primero aparece la oscurina,y luego,en segundos,el cielo se cubre de relàmpagos,y los aires frìos del norte chocan con los vientos càlidos de la mar,y ambas corrientes provocan la ventisca que rompe en tormenta por ese contraste de un mar que se calentò mucho su brisa ligera durante el verano,y un viento gèlido y pesado que baja de l
as montañas en otoño.
Y entonces revienta la Gota Frìa, girando en rabiosos tornados de granizo, lluvia,descargas elèctricas y marejadas,y arremete en toda la comarca,sin miramientos.
Pero cuando esa borrasca amaina su poder,como arrepentida de su arrebato, y por fìn escampa y abre su oscuro nuberìo a un tìmido sol,y llega la serenidad sobre el Mediterràneo catalàn,es cuando la naturaleza nos hace comprender,de algùn modo,la pugna, de siempre, ente las altas tierras del interior,y las bajas del litoral,la dualidad entre la mar serena,y la brava montaña, y su influncia en el temperamento catalàn.
Es la cultura montañesa,robusta,àspera,y al mismo tiempo,la levedad marinera,sensual,hedònica,que posee la gente catalana.

Y se puede ver eso en el corazòn de Catalunya,donde vibra
Barcelona,tan niña y tan vieja,tan sensual y tan casta,tan culta y tan bohemia,tan catedral y tan teatro,tan nocturna y tan mañanera,navegando o naufragando entre los colores màs càlidos y los matices màs gèlidos...ebria de sol,o calada de gota frìa,siempre dual,como su gente...
Esa dualidad en el caràcter de los catalanes se resume en el seny (cordura, reflexiòn, serenidad) y la rauxa (arrebato, exaltaciòn, impulso), igual el choque dramàtico que se produce cuando los vientos frìos de la montaña se encuentran con la brisa càlida del Mediterràneo.
El seny es el màs notorio de los rasgos catalanes y se nota en su modo de vivir,en sus calles,en sus estatutos,en sus empresas y trabajos,su amplia cultura,su tranqulidad,su discresiòn.El seny català es el
sentido común, el juicio moderado,la tolerancia y la paciencia...
Pero en el otro extremo del caràcter catalàn està la rauxa imprevisible.
La rauxa en esos arranques creativos que les asaltan, esas ganas de llamaradas y de ver el mundo pentadimensionalmente...Es la fuerza impulsiva de la tramontana,que se refleja,nitidamente,en el arte catalàn,como el de Gaudì,Picasso,Dalì,Puig i Cadafalch,Mirò... Es la pasiòn de la rauxa anarquista contra el òrden burguès,es el desvarìo de la rauxa en los grandes amores,es la rauxa en las ramblas y en Exàmple,con su urbanismo de floras y faunas fantasmagòricas,donde la luminosidad mediterrànea se encuentra de sùbito con las brumas nòrdicas,y se desata la lucha entre el seny Sant Jordi,contra la rauxa dragòn,y nace asì el peculiar,y nunca comprendido espìritu catalàn y su cultura bellìsima y misteriosa.
Mi abuelita Dolors decìa que fuè la rauxa la que cegò a Jordi,cuando cantò La internacional en aquella misa de los curas franquistas de la prisiòn. Pero tambièn decìa Dolors que fuè gracias a la rauxa que Jordi fuè a por ella a Barcelona,y que lo que màs amaba de èl, era su osadìa,su audacia,su pasiòn arrebatada.

Y el abuelo,intentando mostrarse seny,comentaba que en realidad,la de la rauxa era Dolors,y contaba, como prueba, el modo en que ella le salvò de ser fusilado en el Camp de la Bota.
A mi me gustaba pensar,oyèndolos a los dos,que la Naturaleza siempre interactua en nuestros destinos,y que mucho tuvo que ver "La Gota Frìa" de aquel otoño,cuando los franquistas apresaron al abuelo,con esos temporales que desbordaron el Ter y el Besòs el dìa de su captura,lo que marcò su de
stino: con su moto enfangada,la policìa de Franco le diò alcance en su huìda,pero tambièn, las carreteras reventadas ayudaron,luego, a que el abuelo salvara su vida.
Y tambièn el seny de Dolors,que mantuvo siempre la sangre frìa en esa fuga por los caminos del agua,y el seny de Jordi,que mantuvo su fortaleza espiritual,a pesar de su debilidad y sus dolores fìsicos,en esos peligros de la fuga.

Y es que la Gota Frìa de aquèl año llegò con tremenda violencia sobre el macizo de Collserola,en la Cordillera Litoral catalana,y siguiendo trayectorias imprevisibles,fue que causò grandes daños,
sobre todo en la carretera de la Arrabassada a Sant Cugat,pues las tormentas otoñales se hicieron torrentes en los valles fluviales del Besòs y del Llobregat y la depresiòn del Vallès...


Y para la primavera siguiente,en la semana mayor,era difìcil transitar por esos caminos,y como se iba a realizar el Congreso Eucarìstico Internacional en Barcelona,con el obispo de Tolosa,y los nuncios del Vaticano,era urgente reparar esas carreteras,asì que Franco recurriò a sus esclavos,para complacer a sus curas...

El colapso econòmico,causado por Franco,y su medio millòn de muertos,sus 250 mil exiliados,sus 280 mil presos polìticos en las càrceles,y sus miles de españoles heridos o mutilados en la guerra,y sus otros cientos de miles enfermos de hambre y de miseria,hizo que la patronal y los curas presionaran a Franco,para reconstruir infraestructuras y levantar empresas,iglesias y conventos destrozadas por la guerra.

Y como no hay mejor mano de obra,que la gratuita,se le ocurriò al dictador,usar como esclavos a los presos,explotando su trabajo,hasta la ignominia. Asì el dictador puso en marcha uno de sus màs bàrbaros y lucrativos mètodos de represiòn:

La utilización de los presos y presas polìticos para la realizaciòn de trabajos forzados en una esclavitud cuasi medieval,que durò hasta 1970. Los presos y presas republicanos trabajaban todo el año durante jornadas de doce y catorce horas, sin dìas de descanso,padeciendo hambre,frìo y enfermedades.
Asì,Franco los utilizò como esclavos para reconstruir todo que èl,antes,destruyò.
Como fuè el caso de muchos lugares de Barcelona,que fuè bombardeada por el propio dictador.
Asì,por ejemplo, las carreteras quedaron en pèsimas condiciones despuès de los bombardeos,y luego,con los temporales de los otoños,se volvieron peligrosas e intransitables.
Asì que durante las vìsperas de esa Semana Santa,debido al congreso de los curas,una tanda de 150 reos,fueron destinados a trabajos forzados urgentes para acondicionar la Arrabassada,la Carretera de las Aguas,la riera del Llobregat,y la riera de Sant Cugat,que recogìa el agua de las vertientes del norte y del este de la Sierra,sobre la cuenca del rìo Besòs.

Y entre ese batallòn de reos forzados,iba Jordi...

.

8/07/2009

Arriba,parias de la tierra...

L'Internationale

Amunt els damnats de la terra,
amunt els qui pateixen fam,
la força pel dret és vençuda,
s'acosta el bell temps de la pau.
Del passat destruïm misèries,
esclaus aixequeu vostres cors,
la terra serà tota nostra,
no hem estat res i ho serem tot.

És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.
És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.

No esperes salvacions supremes
de déus, de reis ni de tirans,
obrer, és la sang de tes venes
la que triomfant et salvarà.
La força del tirà sotmesa
ton puny deixarà quan voldràs;
atiem la fornal encesa,
el ferro és fill del nostre braç.

És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.
És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.

Obrers, camperols, la batalla
ha començat i finirà,
la terra és per qui la treballa,
qui no treballa morirà.
Si del cel de la nostra terra
foragitem dels corbs l'estol,
pau ferma seguirà a la guerra
i sempre més brillarà el sol.

És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.
És la lluita final,
unim-nos i demà
la internacional
serà el gendre humà.

---
---

L'Internationale Anarchist


¡Amunt els pobres del món!
¡A peu els esclaus sense pa!
Alcémonos tots, que arriba
La Revolució Social.

La Anarquía ha d'emancipats
de tota l'explotació
El comunisme llibertari
serà la nostra redempció.

Agrupémonos tots
a la lluita social.
Amb la FAI aconseguirem
l'èxit final.
Agrupémonos tots
a la lluita social.
Amb la FAI aconseguirem
l'èxit final

Color de sang té el foc,
color negre té el volcà.
Colors vermell i negre
nostra senyera triomfal.

Els homes han de ser germans,
cessament la desigualtat.
La Terra serà paradís
lliure de la Humanitat.

Agrupémonos tots
a la lluita social.

Amb la FAI aconseguirem
l'èxit final.



.

El Señor de los tristes...




En esa càrcel habìa una celda, la primera del corredor de los condenados a muerte que servìa de oratorio: se le llamaba la Capilla Gitana por que en sus muros estaba pintado un maravilloso fresco de la Vìrgen de la Merced,patrona de los presos,realizada por Helios Gòmez,el pintor cañì que diseñaba los carteles republicanos,,mientras fuè reo de conciencia en esa prisiòn.

Y fuè ahì,en esa celda del primer piso de la cuarta galerìa,durante los ratos que daban para que los sentenciados tomaran sol,que Jordi se pasaba el tiempo,recargado en el muro,con 15 kilos perdidos desde su detenciòn,enfermo por la tortura y el hambre,conteniendo el dolor de su cuerpo,pero desolado en su alma.
Ahì el tiempo se le hacia soportable, perdiendo la mirada en los rasgos zìngaros de esa madona azul y clandestina,y se le figuraba ver en esa Vìrgen del oratorio,el bello rostro de su amada Dolors y por eso,se quedaba ahì,espectante,casi alucinado,hasta que fuera la hora de volver a su celda.

Una vez lo despertò de su ensueño un empellòn en su hombro y,por reflejo,se cubriò el rostro esperando un macanazo de algun celador del corredor de los condenados,como preàmbulo para llevarlo ya al paseo hacia el paredòn.
Pero no fuè asì.
El celador,un joven valenciano que lo ùnico que deseaba era juntar el suficiente dinero,no importaba còmo,para largarse de España,y hacer las Amèricas,le extendiò un atado.
Jordi ,temiendo una trampa,dudò en tomarlo.

El celador,sin una palabra, le mostrò el camafeo de Dolors,y Jordi comprendiò que ella se lo habìa dado como soborno a ese granuja,junto con algùn dinero extra,porque ese favor solìa ser muy costoso.
Jordi entonces casi le arrebatò el envoltorio al guardia,que tardò segundos en desaparecer sigiloso,entre los demàs hombres.

Jordi escondiò el paquete,temblando,bajo sus ropas.
Pero sintiò,lo supo, que ese papel periòdico y ese lazo,atesoraban un libro...

Còmo contar lo que siguiò? Atontado,conteniendo las làgrimas,oyò la òrden del centinela en jefe de volver a las celdas. No,no llorò. Simplemente,caminò muy despacio,sintiendo en su vientre el grosor del libro,tomàndolo,sobre sus ropas desastradas,con las dos manos,aprètandolo contra sì mismo.
No supo cuanto tardò en llegar a su celda,tenìa el pecho caliente,las làgrimas contenidas,el grito atorado en la garganta.
Al llegar a su celda,no abriò el atado ni empezò a leer.

Lo dejò bajo su camisa,cerrando los ojos,creyendo no tenerlo,para sentir despuès,de sùbito,el sobresalto de tenerlo ahì.

Tiempo despuès,logrò abrir el atado,y ahì estaba:
Su viejo volùmen del Quijote de la Mancha...
Y un làpiz de 5 centìmetros,escondido en su forro...
Sòlo Dolors podrìa saber que ese era su ùnico y ùltimo deseo antes de morir: leer...


Lo abriò,pero no pudo ver ni una letra,debido a las làgrimas y al temblor de sus manos.
Asì que lo abrìa unos instantes,y luego lo cerraba.

Despuès, pensò,angustiado,dònde esconderlo.Encontrò una loza suelta en una esquina,pero no,mejor estarìa junto a su corazòn,como si fueran las manos de Dolors càlidas y suaves,sobre su pecho...Pero ahì,se lo quitarìan despuès del tiro de gracia...

Intentaba poner obstàculos para no sentir esa pequeña y clandestina felicidad.
Oliò el libro: era el perfume de Dolors,perfume de una reina delicada sonriendo en un extenso campo de flores,perfume de amor y de libertad...el perfume de la Vida.


Por fìn,lo estrechò contra su rostro,lo besò,y luego,con el libro abierto en el regazo,comenzò a leer.acariciando sus pàginas,en un modesto extàsis...

(...Un tal Alonso Quijano, culto y pobre,enloqueciò leyendo libros. Por ello decidiò armarse como caballero en un mesòn, que èl imaginò como un castillo. Le sucedieron toda clase de aventuras en las que, Alonso, impulsado por la bondad y el idealismo, buscò desfacer agravios y entuertos, ayudando a los desfavorecidos y a los desventurados. Su corazòn fuè inflamado por un platònico amor hacia una moza labradora,Aldonza Lorenzo,pero que èl llamaba con cariño,Dulcinea del Toboso. Y conociò a un tal Sancho,de apellido Panza,con el cual ejerciò,entre aventuras y amenas conversaciones, una amistad basada en la lealtad y el mutuo respeto...Alonso,al final,retorna a la cordura,y enferma de realidad,y muere de pena ante las làgrimas de todos... y de eso se trata el libro.)

Pero para Jordi,ese libro de Cervantes,era una escritura desatada entre la poesìa,la èpica,lo tràgico y lo còmico,la obra màs humana y vibrante de la literatura que èl conocìa.
Porque Don Quijote era un luchador tràgico contra una realidad hostil que defendìa un ideal que sabìa irrealizable,y esa fuè la misma tràgedia que viviò Jordi,que soñò la Utopìa,y que se viò,luego,condenado a muerte por el asesino fascista.

Y si antes de la guerra civil,Don Quijote hacìa reir a Jordi con sus burlescas aventuras,ahora,lo hacìa llorar por la derrota de los sueños, y fuè entonces,en esa càrcel, la novela màs triste que Jordi hubiese leìdo...

Que molieran a palos al caballero, ya no le hizo gracia. El fracaso de don Alonso Quijano era el suyo,suya,tambièn,la falta de sentido comùn,era don Quijote un loco,como èl,que olvidò que el mal es el primer impulsor de la condiciòn humana...Pero existe,tambièn, el ideal anarquista de que el ser humano mejore...

Y fuè por ello,que Don Quijote fuè para Jordi el sìmbolo de la bondad,del sacrificio solidario,y del entusiàsmo para realizar trabajos que se perdìan en la nada,es el Quijote, la encarnaciòn de toda una moral altruista,y es,tambièn,un espejo nìtido,de la maldad humana.

Jordi siempre tuvo la idea de que en el arte se manifiesta el espìritu del pueblo,y por eso sentìa que ese personaje reflejaba los rasgos de la naciòn ibera en la que fuè escrito: Esa alucinada nostalgia por el pasado,pero tambièn los valores sublimes como el idealismo,y la lucha heròica contra la intransigencia de esa España sombrìa y sin futuro...
El Quijote,luchando contra las aspas gigantes,transformando los hechos,y al mismo tiempo,vencido por ellos...


Pero algo tuvo claro Jordi,cuando releyò el final de la novela: al regresar Don Quijote a su pueblo,claudica: acepta la idea de que no sòlo èl no es un hèroe,sino que los hèroes no existen.
Esa idea desoladora y nihilista,fuè,segùn Jordi,lo que matò realmente a Alonso Quijano.
El loco de los libros,suspirando por su Dulcinea,fuè vencido por el anciano sensato que avasallado por los engaños que todos urden contra de èl,se da por vencido y deja de leer y de soñar...
Por eso Dolors le habìa mandado el libro,para que Jordi no dejara de leer...

Quizà por ese acto,mi abuelo jamàs dejò de soñar con otro mundo po
sible,aùn en la celda màs oscura de esa temible prisiòn.
Tengo en mis manos ese libro,casi leyenda,de mi abuelo Jordi. Es una viejisima y sencilla ediciòn,de letras pequeñas y pàginas sepias por los años.

Jordi hizo anotaciones con su làpiz a cada pàrrafo,asi que en este libro puedo leer a Cervantes y a mi abuelo.
Y leo en su letra hermosa y fina ,escrito en la pàgina 222,la fecha en que fuè trasladado al Camp de la Bota,y lo imagino como si me hablara,con su voz pausada y grave,confiàndome su tristeza màs profunda, amando la vida cuando màs la necesitaba para proteger y ver crecer a Lucìa,abatido profundamente por causarle esa pena a su amada Dolors,pero heròico en su entereza ante la muerte...


Porque,como el mismo Quijote,un hèroe no es un ser fantàstico,ni es superior a las demàs personas,un hèroe es aquèl que en los peores momentos,aùn con la tragedia a cuestas,se dedica a mejorar la vida de los demàs.
Cualquiera puede ser un hèroe actuando en la forma correcta,aùn ante el miedo por la maldad de los otros,un hèroe es el que no claudica,como podrìa ser ese preso condenado a muerte,y que todavìa en sus ùltimas semanas de vida,pudo vencer su temor a la muerte,para aprovechar sus dìas finales, enseñando a otros presos a leer y a escribir,y para divulgar y ejercer el ideal de Libertad,aùn frente al piquete de asesinos franquistas,y ante el rompeolas manchado de tanta sangre libertaria...


Y mientras todo eso pasaba en la càrcel,fuera de ella Fred habìa logrado, despuès de angustiosas idas y vueltas hasta Madrid,y de mil sùplicas y peticiones diplomàticas,que el dictador,como un favor personal y "generosìsimo" a las embajadas britànica y francesa,permutara la sentencia de muerte a Jordi,a cambio de la cadena perpetua y trabajos forzados como reo impresor de los talleres penitenciarios de Alcalà de Henares,donde serìa transferido, despuès de la semana mayor,al sector de encuadernaciòn,por la experiencia de Jordi en su oficio tipogràfico,ya que el dictador pensaba que su gaceta catòlica y fascista "Redenciòn"(que era impresa en esa càrcel,explotando el trabajo de los presos forzados), requerìa de una gran calidad,como un modo màs de difundir la informaciòn mentirosa de la dictadura,creyendo,el ignorante Franco,que calidad de papel y belleza de letra,suplìan el contenido ètico y èstètico de ese panfleto.

Pero sucediò algo, ese dìa cuando Fred volvìa desde Madrid a Barcelona,con el indulto de Jordi en la mano,y con ansìa de darle esa buena nueva Dolors,pues pasò,justo ese mismo dìa,algo que sòlo Jordi podrìa cometer:

Ejerciò el ùltimo reducto de su libre pensamiento...

Fuè el primer domingo de aquella semana mayor,y el director espiritual de la càrcel,un cura mercedario y fascista, llevò a a los camarògrafos del documental de propaganda franquista No-do,para grabar la misa con los reos,y demostrar que en España "una" no habìa torturas,ni crìmenes ni represaliados,en esas terribles càrceles de la dictadura.y que los "rojos" estaban arrepentidos,y ahora eran fervorosos creyentes de las patrañas catòlicas.

Los càmaras del règimen franquista grababan como un cura daba misa a una legiòn de funcionarios falangistas,y a los reos,que dòciles y atemorizados,demostraban que la tortura y las armas son el mejor catequismo.

Cuando el cura sacò el Santìsimo,todos los presentes se hincaron.

Menos uno.
Jordi ,de piè, levantò el puño en alto,y empezò a cantar con voz entonada y potente,el himno de La Internacional...y para acabarla de joder, lo hizo en catalàn...

Con ese sencillo acto,en plena misa solemne,los guardias armados,de inmediato apuntaron sus armas hacia Jordi,que permanecìa de pie,con una sonrisa insolente en el rostro,sin dejar de cantar.

Un murmullo de temor se esparciò por el lugar.
El cura oficiante musitò una rabiosa excomuniòn,y el director de la prisiòn vociferaba histèrico algunas palabras sumamente pecadoras contra ese "rojo hijo de puta",olvidando que estaba frente a su Santìsimo...

Otros presos levantaron el puño, al lado de Jordi.
El revuelo fuè enorme.


Jordi terminò de cantar hasta que los guardias pudieron llegar hasta èl,empujando y pateando a los demàs presos que se interponìan,y fuè entonces que a èl,y a los que lo protegieron,los doblaron a golpes y fueron conducidos con tremenda paliza a las celdas de castigo,mientras que a Jordi se le torturò bàrbaramente y se le impuso otra pena añadida de trabajos forzados de picapedrero, mientras pasaba esa semana mayor,para que fuera fusilado,y es que esos asesinos eran "buenos cristianos" y no fusilaban en esas fechas "santas"...

Fred y Dolors llegaron a las oficinas del presidio,esperanzados en ver a Jordi,y con el indulto en la mano.

Pero el director espiritual del penal ya habìa mandado el documental a Madrid,dando cuenta del ateìsmo incorregible del prisionero,y el dictador,viendo eso, habìa invalidado el indulto para ese rojo insolente...
Y,sin màs,los guardianes de la càrcel echaron del lugar,con amenzas directas, a Dolors y a Fred...

Mi abuelo Jordi escribiò en la ùltima pàgina de su Quijote,esta nota final en catalàn,que traduzco asì:


"Si alguien me preguntase: què has sacado en limpio de tu vida y que conclusiòn deduces de ella?

Podrìa mostrar este libro,y decir: èsta es mi conclusiòn sobre la vida,este libro es la màxima expresiòn del pensamiento humano,la màs amarga ironìa,la mas desoladora tristeza y la màs ètica bondad,el màs puro amor,la màs soñada utopìa...como èste, ha sido mi ideal,podrìais condenarme por èl?..."


Y añadiò,en la contraportada,junto a su exlibris,una frase:

"Quijote...Ora por nosotros los idealistas, Señor de los tristes..."

.

8/03/2009

El castillo en la arena....










Habìa un callejòn para entrar al Somorrostro,el barrio de barracas,entre la Barceloneta y la fàbrica de gas,que se formò durante el franquismo,con las chabolas de los màs pobres entre los pobres. Era como una ciudad perdida sobre la playa,a un costado del Camp de la Bota,el tenebroso castell-càrcel,donde a diario se realizaban los fusilamientos.

Ese callejòn del Somorrostro,tràs el hospital de infecciosos,servìa para ir a la playa sin hacer rodeo,ni pasar por las calderas de gas,y ahì habìa una acequìa,con su poyete,y el drenado del agua de toda Barcelona,llegaba hasta ahì.

A veces,cuando la gota frìa,con sus tormentas de granizo sùbitas,llegaba del Mediterràneo,las chabolas se inundaban con el torrente del drenaje,que no respetaba tranqueras,y con las olas del mar.
Entonces,la gente se refugiaba en el callejòn mientras veìan como sus barracas eran enterradas en la arena de la playa y el castell-presò entonces,solitario sobre la arena gris,y bajo la tormenta,parecìa màs lùgubre y temible,si se puede.

Barcelona,en esos oscuros tiempos,vivìa dàndole la espalda al mar. Y màs al Camp de la Bota
, que recibìa toda la basura y los deshechos del Franquismo en su playa. En estos dìas,el barrio alberga el Forum,un espectacular auditorio,pero bajò su loza de concreto,quedan muchos cuerpos de los libertarios fusilados sobre el rompeolas,singular paredòn usado por el ejercito del asesino Franco.

Miles de viudas, de hijos y hermanos de aquellos fusilados, nunca tuvieron una ONG que viniera a auxiliarles,y entonces,solas,se iban a levantar las chabolas en los alrededores del Penal,esperando ver a los presos del Campo,antes de ser fusilados,o mandados a los destacamentos de trabajo forzado.

Entre los niños y las madres,habìan construido esa extraña aldea de chabolas porque tenìan que estar ahì,siguiendo a sus presos.Esposas e hijos de rojos,no tenìan trabajo,ni dònde vivir,màs que siguiendo la ruta de muerte de los penados.

Muchos se dedicaban a la venta de usado en los Baños de San Sebastiàn de la Barceloneta,otros pescaban o robaban,y muchos gitanos que llegaron de Sevilla,se contrataban como estibadores en el puerto.
Los domingos,sin embargo,el aroma a brea y a espetones de sardinas asadas,se extendìa con el olor a mar por todo el Somorrostro,y los niños de la barriada,iban tras las alambradas a la playa,a contruir castillos en la arena,junto al mar,y entonces venìan los ingleses y los gringos a tomarles fotografìas desde
lo alto del Paseo Marìtimo a cambio de alguna moneda.

Cuando Jordi fuè trasladado de la Prisiòn Modelo,al Camp de la Bota para ser fusilado,Dolors lo siguiò,y se pasaba los dìas al sol,en la playa de St. Adrià del Besòs,esperando un milagro...

Solitaria y pobre,con su pequeña hija Lucìa jugando con la arena de la playa,Dolors permanecìa espectante junto al romepolas dònde se realizaban los fusilamientos. Llegò a pensar,en algùn momento terrible,que el nombre de "bota" que se le daba al lugar,se debìa,tal vez,a las botas de los fusilados que quedaban abandonadas sobre la arena,despuès de las ejecuciones.

El cumplimiento de las condenas de muerte se llevaba a cabo tan pronto como se recibìa el "enterado" del criminal de guerra, Franco,que,desquiciado,los firmaba personalmente.

Los republicanos eran trasladados desde la prisiòn Model de Barcelona al Camp de la Bota en grupos de 20 personas,allí les esperaba un piquete de la Guardia Civil, les colocaban delante del rompeolas de piedra,y asi los prisioneros eran fusilados sin previo aviso a las familias, que, cuando iban a la prisiòn, se enteraban de la mala noticia,por eso Dolors,no se separaba del muro de fusilamientos,porque deseaba ver a Jordi vivo,aunque fuera una ùltima vez.


Cada mañana,la arena de la playa quedaba impregnada de rojo de la sangre de aquellos hombres y mujeres a los que se les asesinò por defender la legalidad constitucional de la Repùblica.

Cuando a los asesinos se les acabò el espacio para enterrar a sus vìctimas ahì mismo,los cuerpos sin vida eran colocados en cajas de plàtanos y cargados en un camiòn todos amontonados, como se hace con los animales cuando salen del matadero,luego eran trasladados al Cementerio de la Pedrera en el Montjuïc de Barcelona, donde se les lanzaba sin màs,a una fosa comùn,como si fuesen basura.

Por eso,todos los amaneceres,Dolors cruzaba la Perona,el Can Vidalet,y la vìa del tren,hasta llegar al poyete del callejòn aquèl de Somorrostro,y ahì esperaba el milagro,como todos esos parias de la ciudad de las barracas,que eran contemplados como escoria roja en esos tiempos de la dictadura.

Jaume,ya anciano y enfermo,se iba a vender chucherìas al tren,con su carrito de puntillas,y Miquela se daba a leer la mano,y decir la buenaventura a los turistas del centro,cuando no estaba la policìa.

A Dolors la dejaban bailar en el Villa Rosa,las tardes de los viernes de cada semana. Y la gente le daba propinas.Trabajaba también para los turistas del domingo, en El Manquet, en Santa Madrona,que tenìa un gran cuadro de baile y ahì ganaba màs,porque no habìa gitana con una cintura como la de Dolors,a pesar de haber dado a luz. Algunas tardes de sàbado, bailaba en el tablao de Juanito el Dorao,y era muy admirada por el drama intenso que expresaba en su baile,a tanto,que a veces lo concluìa llorando. Y un dìa la llamaron,tambièn, a bailar a Tarrasa y a Sabadell y con ese dinero pagò a un celador,para que llevara un libro al preso Jordi: su Quijote.

Bailaba,Dolors, encima de las mesas de esos lugares, y cuando terminaba el baile, bajaba y vendìa panellets o cigarrillos,con Lucìa a su lado.

Y sus vestidos,hechos por ella misma,como aùn no tenìa el ropero,los guardaba en un agujero que habìa hecho en la piedra de la pared de su casa,ahì escondìa tambièn los zapatos de bailar,y las medias,porque en la playa hacia el Camp de la Bota,siempre iba descalza,y quizà por eso tenìa esa fuerza y esa belleza en sus piernas.
Un tiempo trabajò pelando a cero a los chavales del Somorrostro,lavandoles la cabeza con petroleo para evitar liendres y piojerìa, y quitandoles las lagañas,con agua de camomila y otras hierbas
, pero dejò de hacerlo cuando sus manos se cuartearon por el petroleo,y le sangraron y viò que era poquìsmo el parnè ganado en ello.

Asì,Dolors se partìa el pecho los sàbados y los domingos,para mantener a Lucìa y ayudar a los viejos gitanos que la adoptaron,mientras esperaba con el corazòn comprimido,la ejecuciòn de Jordi.

Pero pasò que una de esas mañanas de fusilamiento,Dolors tuvo una discreta alegrìa.
Despuès de ver que entre los fusilados no estaba Jordi,se detuvo en las calderas de gas de Somorrostro,pues en casa no tenìa ni carbòn ni leña,y Jaume necesitaba calentar su reùma. Y como los camiones iban a esa zona del Somorrostro a tirar todo el desperdicio de carbòn,en la cortada que caìa al agua,se metiò entre màs de cien personas a las que no les importaba que les cayera el carbòn encima,ni que se fueran al agua,con tal de recoger un poco de carbòn antes de que este cayera a las calderas.
Dolors dejò a Lucìa sentadita en el poyete de la acequìa,y metièndose por los pies de los demàs,logrò llenar su saco y lo arrastrò hasta la playa,siendo que el carbòn mojado si que pesa. Los hombres llevaban carretillas,pero Dolors sòlo tenìa su saco,y lo llevaba arrastrandolo con dificultad por la arena y cargando con Lucìa. Llegando a casa,lo pondrìa a secar al sol,y ya seco,Jaume tendrìa su fogoncito prendido.

Pero entonces Dolors,viò a unas gitanillas cargadas con gallinas que venìan
de la estaciòn.

-De dònde habèis sacado pollos?
-Mirà,prima,que hay un payo que trae jaulas de gallinas,y como van apretadas,se ahogan las unas a las otras,y las que salen pringa'as,nos las ha dao,ve por pronto,que se acaban,mujè...

Pues Dolors fuè casi corriendo por su gallina,con su costal de carbòn y con su hija.
Bien que le caerìa un caldo a la pequeña.
Pero al cruzar la vìa del tren del Maresme,un guardia civil las detuvo con fuerza,querièndo arrebatarle a la niña y lastimàndole el brazo.

-Vas a robar?
-No,señor...yo no robo...voy allà,que me han dicho que dan gallinas...

-Esta niña no es tuya,la has robado!
-.No,señor,por la Moreneta que es mi hija,no he robado nada...
-Mentira! Eres una gitana ladrona y te vienes conmigo a la comisarìa!


Dolors,por respuesta,quizo echar a correr,pero el guardia la jaloneò con tal fuerza,que Dolors dejò caer el saco de carbòn y aferrò a Lucìa contra su pecho,aterrada.
Con la pinta que Dolors traìa,descalza,llena de la mugre del carbòn encima,y lo limpiecita y linda que siempre traìa a su pequeña Lucìa,era para dudar que no fuera su hija,y asì, llorando y gritando las dos,desesperadas,el guardia la arrastrò y no la soltò hasta llegar a la plaza antigua de la Barceloneta.

Al llegar ahì,un hombre alto,de impecable y elegante apariencia,con acento inglès,detuvo al guardia.
Hablò con el unos instantes,y mostrò unas credenciales,que Dolors no viò ni oyò por estar llorando y forcejeando por soltarse.
-Porquè la detiene? De què acusa a la muchacha?
-De robo...se robò a esta niña...

-Pero què robò? La niña es de ella,vea usted el parecido y vea como llora la pequeña...

-Entonces de prostituciòn,la acuso... Estas gitanas catalanas son todas unas putas...

-Ganaràs màs si la dejas ir...

En un momento,el guardia,lacayuno con el inglès que abrìa su cartera,aflojò la mano que sujetaba a Dolors ,y eso lo aprovechò ella,para salir corriendo con Lucìa en brazos,hasta llegar a su casa y encerrarse a piedra y lodo,asustada aùn.



Fred Baker juraba por lo màs sagrado y la memoria de su madre,que jamàs llegò a encontrar una sola gitana en los tantos burdeles que recorriò por el mundo como soldado de la fuerza aerea britànica,ni como piloto de aviòn comercial,ni ahora,como agregado a la embajada del Reino Unido en Madrid.

Porque las gitanas podràn ser pobres,pero putas,nunca.

Asì que cuando su amigo Jordi le escribiò una carta para contarle que se habìa enamorado de una gitanaza,y la habìa seguido hasta Barcelona para casarse con ella,lo celebrò por su amigo.
Y ahora,viendo las injusticias que se vivìan en España,decidiò volver a su paìs,pero antes de renunciar a su trabajo en la embajada,quiso pasar a saludar a ese hombre que le salvò la vida durante la guerra,y asì fuè como Fred llegò a Barcelona y se encontrò con el guardia civil jaloneando a esa gitanilla sucia y descalza,que aferraba a su niña,y se intentaba zafar como una fiera,como si en ello le fuera la vida.

Fred se detuvo en la esquina de la casa de los miedos. Mirò buscando un nùmero,o algo que le indicara que ese era el hogar de su amigo Jordi. Cuando viò que se acercaba una vieja gitana cargando una canasta con empanadas para la venta.
Pero al preguntarle por la casa y por Jordi,notò que la cara de la mujer palideciò y sus labios se apretaron tanto que se hicieron blancos.
Por fin,la vieja gitana logrò articular palabra:

-Dèjame leerte la buenaventura en tus manos,y luego te respondo a lo que preguntas,vale?

Fred,sorpendido,aceptò màs por encontrar respuesta sobre la casa que buscaba, que por credulidad en la magia zìngara, y extendiò sus manos.

Y entonces,Miquela leyò en las manos del inglès y supo que no era espìa de Franco y si de su buen corazòn,su lealtad,su inteligencia,y por fìn,la gitana confiò en el extraño.

-Porquè lo buscas?
-Porque es mi amigo.
-Està en la càrcel...y uno de estos dìas,no nos dicen cuando,serà fusilado...

A Fred nada lo entristecìa,pero esa noticia,le humedeciò los ojos y le causò una nàusea que no sentìa desde que los alemanes tiraròn su aviòn en el 43.
Fred,intentando serenarse,mirò severo a la gitana,luego escrutò a su alrededor,y sofocando la voz,repitiò la pregunta:

-Dònde està?
-En el Camp de la Bota...

Dolors recièn habìa aseado a Lucìa,y estaba refregando unas barras de pan con tomate y ponièndoles jamòn para darle de comer a su hijita,cuando viò entrar a Miquela a la concina,acompañada por ese extraño que la habìa salvado de ir a la comisarìa.
Jordi ya le habìa contado sobre Fred,pero Dolors no lo imaginaba tan serio, tan alto,tan cabal y tan amigo.

Y esa fuè la discreta alegrìa que tuvo Dolors por esos tiempos: encontrar un amigo que la acompañara en su pena,que le diera apoyo cuando iba con ella al Camp de la Bota a ver a los ajusticiados,que cargara a Lucìa,cuando Dolors no podìa màs en esas largas caminatas en silencio por la playa,que viera con ella,lo efìmero de los castillos de arena que hacìan los chavales del Somorrostro y comprendiera el dolor que causan los sueños muertos,como esos castillos de arena disueltos por el mar,y comprendiera su llanto cuando Lucìa,buscando conchitas en la arena,encontraba los casquillos de bala que habìan matado ya a muchos hombres dignos y buenos ...


.