6/16/2009

Amor y ruinas...


Decìa mi abuelo Jordi que hay mucha diferencia entre un hombre cobarde y uno valiente.
Pasa,segùn su idea, que el valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos sus miedos.
Y el cobarde se queda paralizado y rodeado de sus temores.

Para todos,el miedo està ahì,pero aceptar el desafìo de lo desconocido,es para pocos.
Y a esos pocos valientes,las mujeres los amamos y los admiramos, porque sabemos que los cobardes no estàn a la altura del amor.
Para mi abuelo eso era un principio biològico.
Ponìa el ejemplo del reino animal del
discovery chanel : en bastantes casos,el macho pelea con otro para seducir con su valor a la hembra, y tambièn se sabe que si el macho no defiende a su hembra,mucho menos defenderà a su camada.
El macho que se amedrenta no sirve para procrear y la hembra lo desprecia.

Y el abuelo Jordi abundaba:
Si un hombre acepta el reto de enfrentar sus temores,estos iràn poco a poco esfùmandose,y vivirà la placentera experiencia de conocer...de ir domando lo desconocido,y eso lo vuelve màs fuerte,màs sabio,màs inteligente,màs ìntegro.

Los pasamados de miedo-decìa Jordi- viven en el aburrimiento cotidiano de sì mismos,orinàndose encima por pequeños sustos de vez en cuando,pero el valiente que arriesga lo conocido por lo desconocido,lo còmodo por el reto,sabe que la vida no es tedio,sino una magnìfica aventura.

El cobarde se conforma con sus miserias,se acomoda en su propio fango,se da por vencido antes de apostar ni una pestaña,por eso ya es perdedor antes de entrar al juego de la vida,mientras el valiente,que tampoco sabe si serà capàz de conseguir la dicha,la busca,va por ella,lucha por ella,se mantiene vivo.

Eso es apostar por la dicha.
Y mi abuelo,como buen jugador de ajedrez lo sabìa: se puede perder,claro,pero tambièn se puede ganar.

La dicha,segùn mi abuelo,no era esa comodidad del pequeño burguès,que èl igualaba al perro domèstico,con su plato de croquetas seguro,con su fina correa de cuero al cuello,con su paseo cotidiano para que orine en el àrbol que se le ordene,periòdicazos cuando ensucia,y casita con su nombre,seres conformes,que no apuestan a nada porque temen perder su hueso de plàstico y sus croquetas,y hasta temen perder su correa.

Para Jordi,la dicha es igual al riezgo de vivir que toma el animal salvaje: Bosques,lluvia,peligro y logro...No necesitan croquetas,ellos saben como cazar su comida,no necesitan que los crucen como ordene el veterinario,porque ellos saben seducir a su hembra,por eso viven en la belleza y la libertad.

Para Jordi el amor no era el tedio,el vacìo sexual,las facturas que se deben,el conflicto,las mentiras y el resentimiento a cambio del còmodo plato de corquetas y su fina correa al cuello.
Para èl,el amor era pasiòn y ternura,era natural,directo, salvaje, irracional, hermoso, imperecedero,sublime...

Y sì,en efecto,es que Jordi era un hombre valiente,que dejò atràs sus croquetas seguras,su comodidad y su costumbre,para encontrar la utopia del amor verdadero.

Claro es que si no hubiera amado realmente a Dolors,se hubiera quedado en casita,atesorando plumas
mont blanc en la misma cajita donde guardaba los agravios de Nèlie a su dignidad masculina,conformàndose con escribirle-con esas mismas plumas- cartitas perfumadas a Dolors con sartas muy romànticas de mentiras.
Pero èl si amaba a Dolors de verdad y por nada,aùn a riezgo del peligro franquista,iba a perder ese regalo que la vida le diò con esa gitanilla del Raval.



Cuando el tren en el que viajaba hacia Barcelona avanzò,dejàndo atràs andenes y barrios,hasta que Paris se desvaneciò,Jordi sintiò algo que hacìa años no sentìa:
Una extraña y algre emociòn lo conmoviò,era la misma plenitud en su corazòn que sentìa cuando iba en su biblomovil a repartir libros entre los soldados republicanos,a las càrceles,a los hospitales,durante la guerra civil. Ese entusiàsmo y esa esperanza que habìa perdido en el 39 cuando se viò exiliado de Catalunya por las hordas de Franco.
Ese era otro regalo que Dolors le daba con su amor,pero que no habìa sentido hasta ese momento: ella le daba la oportunidad de volver a su amada Barcelona.
Habìa hecho un pasaporte falso y otros documentos con el nombre de Edoard Sallière,de nacionalidad francesa,para evitar que los franquistas lo llevaran preso o lo mataran. Por su francès no habìa problema,lo hablaba como nativo de Paris.
Llevaba en su maleta material de trabajo (algunas placas y tipos de imprenta,algunas tintas),dos trajes y 10 libros.
Y en el bolsillo tenìa sòlo 300 francos.
Y sobre todo,llevaba mucho miedo.
Y si no la encontraba? Y si ella ya lo habìa olvidado? Y si la guardia civil lo reconocìa?
Pensò entonces que sòlo por verla a los ojos de nuevo,valdrìa la pena todo.
Esa esperanza de verla,lo mantuvo sereno y con aplomo,hasta que en la neblinosa mañana,el expresso mixto tranpirenàico Paris- Rosellò
-Girona-Barcelona sonò su silbato anunciàndo que pronto el tren llegarìa a la estaciòn Francia de Barcelona.
La locomotora del convoy,una 242-02111,aminorò su marcha,a medida que entraba a la ciudad condal. Jordì viò preocupado, como, entre resoples de vahardas y rechinido de vielas,el tren se detuvo kilòmetros antes de llegar a su destino.
Entonces de entre las casuchas en la neblina,una algarabia y un tràfago de gente desharrapada se formò en el tramo de la lìnea. Se trataba del estraperlo. La gente esperaba con impaciencia el momento en que los contrabandistas,desde el interior del tren,lanzaran bultos,fardos y maletones cargados de alimentos franceses,para recogerlos con prisa,eludiendo asì los controles de la guardia civil en el interior de los vagones.
Algunas maletas,al caer,se abrian,desparramando por el suelo su contenido,principalmente alimentos y medicinas. Entonces niños y mujeres se avalanzaban sobre lo caido,arriesgandose a todo,para tomar una hogaza de pan,una lata de alubias,un poco de jarabe para la tos.
Luego,en cuestiòn de segundos,los contrabandistas cargaban con los bultos y costales en unos carros que esperaban cerca,para partir de inmediato a su destino,que eran los barrios burgueses de la Ciudad Condal.
En la Barcelona de esos años,los tiempos eran de penuria,de hambre y grave miseria. La escasez hacìa que el rìtmo de vida fuese ansioso,fràgil y desesperado. El decreto de racionamiento que ordenò el golpista Franco,habìa causado que las familias franquistas con dinero,que no querìan sufrir las mismas carencias del pueblo,ni a subsistir con las incomibles raciones de las delegaciones de abastos falangistas (pan de harina de altramuces,tocino entreverado y acedo,un decilìtro de aceite a la semana,etc),pues esas familias burguesas de la dictadura favorecìan el estraperlo,en el cual,muchos gitanos se afanaban.
Fuè cuando le pareciò verla:
Ahì,entre la niebla,iluminada apenas por un bote de lata con carbòn encendido dentro,a modo de làmpara,Dolors repartìa entre los niños desharrapados,hogazas de pan y costalitos de azùcar francès. Cubierta la cabeza con un pañuelo,toda ella de negro,se daba prisa en dar a los niños miserables el alimento.
Jordi,casi llorando de la emociòn se dispuso a bajar del tren ,pero entonces todo sucediò de modo simultàneo: El silbato del tren silbò de nuevo,los contrabandistas,y con ellos Dolors subieron corriendo a sus carros,y partieron y cuando una camioneta de la guardia civil se acercaba,Jordi se detuvo en la puerta del tren en el momento en que èste aceleraba ruidosamente sus bielas,echaba a toda marcha sus ejes motores y resoplando humo negrìsimo de sus briguetas de carbòn tomaba camino a Barcelona.

Jordi,desde la puerta gritò:
- Dolors...
Pero su grito se perdiò en la niebla,y nadie lo oyò...

Jordi llegò en ese expresso a la Estaciòn de Francia,en Barcelona, hora y media despuès.

Al salir de la estaciòn,Jordi mirò embelesado un escaparate con figuritas de chocolate como las que èl comìa de niño.
Y a pesar de los precios casi inaccesibles de dichas golosinas en esos tiempos de Franco,entrò y comprò una rosa de chocolate,con un moño blanco,para regalarla a Dolors.
Y ya con la flor en la mano,pensò,confuso, dònde encont
rarla...
En el Raval,habìa dicho ella,en la calle de la Cera...

Caminò entonces hacia las Ramblas,reconociendo las calles barcelonesas,que ahora eran mìseras,oscuras,derruidas por la posguerra...
Ojeroso,fatigado,emocionado,empapado bajo la lluvia,caminò entre putas y macarras,por las aristas de ruinas y vecindarios apiñados de viudas y huèrfanos de la guerra,temièndo preguntar por La Loli,y ser descubierto y denunciado a la guardia civil.
Cuando finalmente llegò a la calle,a la casa de Dolors,la encontrò deshabitada.
Preguntò temeroso,pero la gente,màs temerosa aùn,bajaban los rostros y seguìan de largo,mucho màs asustados que èl,por la policìa secreta de Franco...

Con el sueño atrasado y el hambre acumulada, con el dolor constante en su pierna,anduvo deambulando sin rumbo por la vasca,hasta la fuente de Canaletas,y de vuelta por el Liceu...

Y en la estatua de Colòn,entendiò que sus heridas de guerra aùn sangraban y dolìan. Y Colòn ahì,con el dedo acusador que nunca ha apuntado hacia Amèrica,y si en direcciòn opuesta,a Francia...
El Colòn barcelonès señalando tal vez ,hacia el puerto,hacia el Mediterràneo,hacia el poniente...o quizà señalando justo hacia las murallas del Montjuic,aunque por ahì no se fuera a Amèrica,sino al cementerio, bordeando la montaña, dònde en una fosa comùn descansarìan los muertos de Jordi,sus padres,sus hermanas,sus tìos republicanos asesinados por el dictador.
Tal vez el Colòn barcelonès era el dedo acusador de la ignominia franquista...
Pero tambièn la estatua señalaba justo donde los gitanos bailaban en Los Tarentos en las faldas del Montjuic...
O quizà el genovès de bronce le indicara el retorno hacia la casa de sus padres,cercana a la Barceloneta,si algo quedaba de ella despuès de ser bombardeada por los aviones nazis...
Asì que el abuelo Jordi decidiò aceptar la sugerencia del Señor Colòn y hacia la casa que fuera suya se dirigiò,con la vista perdida màs allà,hacia el Montjuic,y hacia aquèl sitio dònde se reunìan los gitanos...

Al atardecer,con la oscurina sobre el Mediterràneo avizando tormenta,llegò a la casa que era un fantasma de piedras y ventanas desvencijadas: hùmedas ruinas de làgrimas y melancolìa, extendìendo al cielo sus varillas oxidadas,detenidas en el tiempo, como implorando que cesaran los pasados bombardeos...


Jordì no pudo contener el llanto en cuanto cruzò el zahuàn desvencijado:
Entre escombros,plantas silvestres,cascajo y basura,descubriò que alguien se habìa tomado la molestia de rescatar una rota fotografìa de sus padres y la habìa colocado en el etrecijo de un muro derruido y le habìa puesto una candela y un ramito de flores silvestres...
Trèmulo y confuso entrò al salòn,por los pasillos,como en sus sueños,y en sus pesadillas tambièn,abrumado de tristeza y recuerdos en esa casa que se morìa sin remisiòn,pero que mantenìa en su ocaso el amor que la construyò en sus orìgenes...

No quedaba nada de los viejos tiempos,ni libros,ni enseres,ni una silla...Todo habìa sido saqueado,o destruido. Sòlo cascajo,basura,yerbas silvestres,viento helado colàndose por las grietas,y desolaciòn era lo que habìan dejado los franquistas ahì,como en toda Catalunya...

Pero cuando Jordi saliò al jardìn trasero de la casa,sufriò una conmociòn:
Ahì,dònde su madre habìa colocado macetones con geranios y rosales,ahora alguièn habìa sembrado patatas...

Diò unos pasos asombrado,cuando la viò junto al viejo limonero:
Las faldas arremangadas,hincada sobre la tierra,despeinada por el viento del mar,hermosa,Dolors cosechaba algunas yerbas de olor-albahaca,perejil o tomillo- que olìa primero y luego acomodaba cuidadosa en un cesto.

-Dolors...-musitò èl.

Ella,presintièndolo,sintièndolo,levantò la vista,y fuè una misma cosa,,reir,llorar,y correr perfumada a hierbas,para abrazarse a èl para toda la vida.
Y fuè ahì,en esas ruinas,bajo el limonero,como Jordi y Dolors,se dieron su primer beso de amor.

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3 comentarios:

Bono el Lobo Estepario dijo...

Decia en otro comentario que creo no salio, creo he olvidado como utilizar estos cachivaches modernos de la cxomputación...
Bellos relatos que escribe Usted, como haciendo sentir mis emociones mas recónditas secretas y que estoicamente padezco. Siempre le he leido por mas que los demás digan lo contrariko a mis sentires y decires. Me apasionan sus escritos aun a pesar de que palabras espinosas recreen los mismos. Le he leido por mucho tiempo y sigo con el placer de leerle, y me recuerdan desde todos aquellos sueños emotivos de mi juventud rebelde y libre, de quedarme aún con la duda de que paso con rick e ilse, duda que por mucho tiempo me emociono buscar, mas sus relatos me han dado pauta de que paso en ese fin de tantos en casa blanca. Tambien pensar en que paso con el mago que mordio a denis y lo convirtio en hombre y asi, tantas dudas que solo en mi memoria y para mi quedan y que pocos son los que entienden de esas dudas, todas ellas o la mayoria de mis dudas que solo pertenecen a uno mismo se hacen vera, al leer sus escritos.
Bellos relatos que siempre he leido y seguire leyendo y que solo dejare de leer cuando usted los deje de hacer o mis ojos no puedan responder a las ordenes de mi cuerpo. Siempre le leere con avidez y con todo lo demas que que solo alguien como usted entiende.
Gracias por los relatos y por ser una de mis escritoras favoritas, a lo mas y le parezca lisonja mis palabras, mas es verdad.
bono

Rox dijo...

Se le agradece la lectura,y los bellos comentarios.

Lobo Bono dijo...

Nada que agradecer, al contrarioquien agradece soy yo, es un placer excelsamente sublime leer tan profundos escritos perdurables.
bono lobo