4/05/2009

Si me quieres escribir,ya sabes mi paradero....



La elección del día 23 de abril como día del libro, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616.
La celebración nació en Barcelona y se extendió por toda Catalunya,rápidamente,asì la fecha es conocida como Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge).Es tradicional en Catalunya el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas en esa fecha, convirtiéndose tambièn en el Dìa del Amor catalàn,siendo una de las jornadas populares más celebradas.
Esta tradición catalana fue uno de los argumentos utilizados por la ONU para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro.
Asì el 15 de noviembre de 1995 la Conferencia general de Unesco aprobó que el 23 de abril sería el "Día Internacional del Libro".
Quizà por eso Barcelona fue declarada Capital Mundial del Libro y poque en Barcelona hay màs de 30 bibliotecas pùblicas,todas bellas...Y la biblioteca de la Universidad Autònoma de Barcelona tiene el mayor fondo de libros de ciencias de la comunicaciòn en toda Europa,hermosa biblioteca,que envidiarìa hoy,la Biblioteca de Alejandrìa...
Pero todo eso costò sangre catalana...



A comienzos de los años 30 en Catalunya había obreros,mineros y campesinos viviendo unas condiciones terriblemente extremas de pobreza. Unos cuantos patrones y latifundistas, entre los que aún existía la vieja nobleza heredada del feudalismo, y la oscura Iglesia Católica, poseìan la mayor parte de las tierras. El rey y las sotanas se ganaron el odio de las masas que en las elecciones del 31 arrasaron en las elecciones municipales las listas de los distintos partidos republicanos. Tuvo que abdicar Alfonso XIII. Y cayó la monarquía y se estableció la república.
Y ese dìa,el padre de Jordi lo cogiò de la mano y lo llevò a besar la bandera republicana,el rojo,el oro y el color comunero,violàceo,el color de un sueño....

Para el 36,Jordi tenìa 15 años y ya sabìa el oficio de librero,bibliotecario y editor-impresor aprendido en los talleres de su padre.
Habìa aprendido a leer desde los 3 años y se distinguìa por una gran inteligencia,asì culto y lùcido,y de caràcter templado,vivìa inmerso en los libros,ayudando a su padre,un tipògrafo,masòn y republicano,en su modesta editorial-librerìa,en el corazòn del Matarò Barcelonès.
El edificio donde estaba era grande,viejo y sombriò,lleno de volùmenes de autores desconocidos por los obreros y mineros analfabetas que se acercaban a los prostìbulos del puerto,asì que no se vendìa gran cosa y la situaciòn de pobreza en la familia de Jordi era como la de la mayorìa de los catalanes,familia compuesta de su padre el impresor,su madre embarazada y sus 2 hermanas menores.
Jordi pensaba que un bibliotecario debìa hacer entrañable al libro y facilitar su uso. Para èl,el vendedor de libros era un puente entre el escritor y el lector,por eso desde traducir los textos del francès-su abuela era francesa-luego preparar las placas,manejar la imprenta,los pegamentos y guillotinas,para finalmente procurar con delicadeza y respeto a los libros ya armados y acomodarlos con cuidado en los estantes,y escribìr con letra perfecta las fichas, y cuando llegaban los clientes estimularlos y guiarlos, contandoles pequeñas reseñas puesto que èl ya los habìa leìdo antes en galeras...era como un educador,y la librerìa era para èl como una fuente,era esa su primera pasiòn...
Su segunda pasiòn surgiò la mañana brumosa de su cumpleaños,su padre llevò a Jordi a la bodega del fondo,en sigilio,y entonces el jovencito viò entre pilas de libros olvidados,pilas de papel,tambos de tinta y planchas inservibles,a Federica,una joven anarquista de mirada inteligente y voz firme,y junto a ella,tres sombras en el fondo de la bodega lo impactaron totalmente: Eran "Los Solidarios"...Joan,Francisco...y Buenaventura...


-Queremos un cartel impreso,en català...
El padre de Jordi,ayudado por el joven sacò algunas muestras de carteles,las mostraron:
-Coño,eso no es un cartel.-dijo Joan- Un cartel tiene que ser un grito pegado a la pared y eso que me enseñas,compañero, es arte.
Y entonces Jordi escuchò por primera vez una voz que marcarìa su vida por siempre,Buenaventura dijo:
-No me jodas,compañero.El pueblo tiene derecho,todos tenemos derecho al arte y a los libros...Vale,voto porque se impriman aquì.

Y asì,Jordì y su padre empezaron a imprimir miles de carteles,volantes y revistas para el proletariado de Catalunya y naciò en Jordi su segunda pasiòn:La Esquerra Libertaria...

El 20 de julio del 36,durante el asalto al cuartel de las Atarazanas,Jordi se uniò a los militantes de la CNT para combatir el alzamiento fascista con un morral de piedras y una honda,en una Barcelona valiente y unida contra los nazis,los italianos,los mercenarios marroquìes y el asesino Franco. Ese dìa,iniciò la guerra civil,pero tambièn iniciò en Barcelona,por primera y ùnica vez en la historia,un gobierno del pueblo para el pueblo,anarquista y libertario.
En ese tiempo,Barcelona viviò la utopìa...

Asì fuè que por ejemplo ,que debido a la inexistencia de bibliotecas populares, las organizaciones obreras, sindicatos y asociaciones culturales,organizaron comitès avalados por estatutos votados por voto directo,para crear bibliotecas en toda Catalunya. Se trataba, generalmente, de pequeñas colecciones de libros de ediciones populares sobre ciencia, mecánica o salud, o de reimpresiones de grandes obras de la literatura.
Y Jordi y su padre,entonces tuvieron una gran cantidad de trabajo,pues Barcelona,iluminada con el espíritu de la Institución libre de Enseñanza, llevó a cabo una ambiciosa política bibliotecaria para crear un sistema de bibliotecas itinerantes,y en las Casas del Pueblo,para que la cultura llegara toda al pueblo con el fin de elevar el pobre nivel educativo .

Para los comunistas libertarios de la CNT y de la FAI,el libro, la lectura y las bibliotecas, junto con las escuelas, eran las herramientas principales para desarrollar un vigoroso programa de regeneración nacional.
Se crearon entonces las Misiones Pedagògicas que llevaban libros a los rincones màs apartados del campo,enseñaban a leer y a escribir a los parias de esas tierras,y de esa forma,los libros fueron destinados a las bibliotecas circulantes.

Cuando Durruti formò la columna para marchar a Zaragoza y a Madrid a combatir al fascista Franco,se crearon las Bibliotecas de Guerra,con el objetivo de llevar libros y prensa a las trincheras. Eran unas pequeñas bibliotecas ambulantes, destinadas a llevar a los milicianos, la luz de Cervantes, Lope de Vega, Juan Ramón Jimènez, Antonio Machado, Garcìa Lorca, Ramón del Valle-Inclán, Azorín,Bakunnin,e incluso, el Cancionero popular,volùmenes todos impresos por èl y su padre,en su propia libreria,de forma totalmente gratuita como su cooperaciòn a la lucha.
Jordi llevaba su furgoneta cargada de libros,y de cartas de las familias de los soldados republicanos,revistas,periòdicos en una especie de biblobus que se acercaba hasta los frentes màs aislados,o hasta las lìneas de fuego,a hospitales,y con su furgoneta en contìnuo movimiento entre Barcelona y la columnas,hizo màs de 700 viajes.
Llevaba tambièn en el biblobus,un cajoncito rectangular,provisto de tapa que hacìa las veces de pupitre,dònde escribia las cartas que los milicianos analfabetos le dictaban para llevarlas luego a sus familias en Barcelona y a los que ahì mismo les iba enseñando las primeras letras,y por ello, Jordi se entusiàsmaba en cada viaje,pensando en que iba a saludar al compañero Durruti de mano y a ofrecerle algùn libro de su biblobus...y todo eso lo llenaba de una satisfacciòn sencilla e ìntima...

Aunque a veces era arduo y doloroso el trabajo de leerle un libro a unos milicianos analfabetas en medio del lodo de las trincheras,o a un soldado ciego por alguna metralla,o a un moribundo...
La Biblioteca del Frente de Catalunya,y los libreros de las Milicias de la Cultura,como Jordi,dieron a los soldados del Frente una enseñanza elemental,y una visiòn màs amplia de su lucha social y sobre todo,unos momentos de luz en cada libro,en medio de esa guerra carnicera,antes de su muerte.

Jordi hacìa su trabajo con un entusiàsmo enorme,porque daba generosamente lo ùnico y màs valioso que tenìa: sus libros...
Y compartìa pan ,vino y fatiga con los compañeros milicianos,y gozaba cantar con ellos antes de volver por màs libros a Barcelona, coplas alegres como:"No se rinde un gallo rojo","Anda,jaleo,jaleo", "Sin pan","Los hijos del pueblo","El puente de los franceses"," "La plaza de mi pueblo" y las preferidas de todos:"A las barricadas","Ay,Carmela" y "Si me quieres escribir"...


Y por supuesto "La Internacional" y el himno catalàn "Els Segadors" con su voz de barìtono,que tanto gustaba a los compañeros,y a las compañeras...
Fueron dìas de compañerismo,de ideales,de convicciones...
Y asì ardiò su juventud en esas pasiones hasta el aciago dìa en que muriò Durruti,y entonces toda Barcelona fuè una rosa de luto...

Y fuè entonces que Jordi empezò a conocer el infierno...

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