4/12/2009

La ùltima amapola...


La carretera fluye en un serpenteo sin fìn, zigzaguenado entre valles de pinos negros,castaños y cedros,a espaldas de las montañas de Montserrat.
Esas comarcas de humedades verdes,abundantes de brezos y flores silvestres, son muy fecundas para los trigales y el centeno, y por ello pastan de vez en vez algunas vacas y ovejas en los pastos cercanos a los bosques.
Esos bosques del Pirineo,en otoño,contienen todos los matices del oro y del cobre a la luz del sol,y se pueden ver entre los breñales liebres,corzos, o el vuelo sorpresivo de las bandadas de estorninos y codornices.
En las laderas,miles de amapolas irradian con sus rojos pètalos una vida fugaz.
En esos parajes hay pequeños pueblos y cientos de masìas cuyos muros de piedra gris,tan sobrias,mantienen a raya el verdor de las yerbas que desean ornarlas.

Cada pobla tiene una parroquia,a veces de antiguedad tal que se pierde su orìgen en la edad media. Desde algunos campanarios,a esa altitud,en los dìas claros,puede verse toda la zona pirenaica,resaltando en el horizonte el pico más alto de las montañas catalanas, la Pica d´Estats, de más de 3.000 metros,con hermosos valles a sus pìes, como el de Assua o Vall Ferrera y el azul diàfano de lagos como Certascan o Naorte. Y en los dìas de oscurina y tormenta,nada se ve,màs que la niebla.
Antes,enclavado en ese màgico paraje,habìa un pueblo,con un riachuelo en sus cercanìas,y el pueblo tenìa un nombre que recordaba la miel: Marmell.
No habìa màs de 130 pobladores,algunos trabajaban en los aserraderos vecinos,otros eran campesinos,o cabreros. Los dìas de Sant Joan,Sant Ruf y de Sant Miquel,todo el pueblo se tomaba de las manos:un hombre y una mujer,en ese òrden,y al son de los intrumentos de viento de la cobla,danzaban la sardana.
A veces los mozos màs fuertes se trepaban unos sobre otros a modo de castillos humanos, y al final coronaban esos Castells con el 'enxaneta', un niño que, encaramado arriba de todo, levantaba el brazo mientras sonaba una alegre flautita.
Libertat tenìa diez años,y ajena a la guerra gozaba esa vida bucòlica viendo pasar los "chatos"-que asì le llamaban a los aviones-por el cielo azul,o bailaba con mucho donaire y cantaba como un àngel,que para eso habìa nacido con una alegrìa inocente y contagiosa.

Ahì vivìa la niña con las Amapolas,que asì les llamaban en la comarca a esas mujeres, porque siempre andaban juntas,riendo al sol,y todas,ademàs, eran "rojas":

Virtudes tenía 53 años, era la madre y la republicana más radical de todas. Y, ademàs era atea.Pureza, de 27,y la màs alegre,esposa de un miliciano del sindicato de la madera que se hallaba peleando en el Ebro, y ademàs de ser curandera con hierbas del monte, se la acusaba de leer El Socialista al pueblo analfabeto en plena calle. Eulalia Germinal,la màs fràgil,la màs callada,viuda del maestro del pueblo,y madre de la niña con voz de àngel,a la que se le llamò Pilar de la Libertat.
Y Valeriana, la màs bella, embarazada de siete meses y viuda de un mes,y a la que se llevaron los falangistas,con especial saña, por òrden del pàrroco despechado porque la joven repùblicana nunca aceptò acostarse con èl...
El caso es que en la Masìa màs cercana al bosque,vivìan esa madre,las tres hijas y una nieta: Las cinco Amapolas.
Pero tenìan otro serio problema: eran tan alegres,tan bonitas,y tan dueñas de sì mismas, que las viejas del pueblo las envidiaban.

No concebìan esas mujeres amargadas que en la feria del pueblo las alubias de Sant Pau màs sabrosas fueran las preparadas por las Amapolas,o que las magdalenas que horneaban ellas,fueran tan enormes,de tantos sabores para escoger,rellenas de crema deliciosa,con frutos secos,con xocolat,con cerezas...es que las Amapolas tenìan recetas que no compartìan con nadie.
Y es que tambièn tenìan secretos de belleza,para tener piel suave y cabello sedoso,y eso les acarreò a todas,aùn a la màs vieja,el acoso de los hombres del pueblo,y el odio absoluto de sus mujeres.
Y entonces pasò que cuando el pàrroco se enterò de la derrota de la Repùblica a manos del asesino Franco,ni tardo ni perezoso,acompañado por algunas viejas acusò ante los falangistas a las Amapolas.

La noche del 29 de marzo de 1939 un grupo de fascistas fueron a buscarlas a su casa. Y se llevaron a Virtudes,a Pureza y a Valeriana. La niña Libertat y su madre Eulalia,andaban en el monte,cuidando a las ovejas.
La represiòn que los franquistas llevaron a cabo despuès del fin de la guerra fuè una masacre, bajo las òrdenes del general Sagardìa Ramos los asesinos de la falange iban matando frenèticos a quièn fuera y sin juicio,hubo matanza de mujeres,niños y ancianos en una delirante represalia del genocida Franco para sustentar con sangre su golpe de estado. Asì mandò matar a todos aquèllos que cometieron el delito de votar por un gobierno democràtico,como lo fuè la Repùblica,y de defender su voto.

Los franquistas iban a buscar casa por casa a los que, segùn los vecinos chivatos,habìan apoyado al Gobierno republicano. Las envidias,las venganzas,los despechos entre los vecinos fuè la base para matar a los supuestos "traidores a España" entonces se hicieron listas de "rojos",segùn el criterio de los curas o las beatas de las aldeas del Empordà.

El esposo de Virtudes,Alonso Joaquim, huyò atemorizado porque pertenecìa al Sindicato Maderero,y oyò los rumores que circulaban sobre las matanzas que iban cometiendo las tropas franquistas,lo que lo asustò, como a muchos otros. Nunca creyò que en su ausencia serìan su esposa y sus hijas las que pagaran por sus ideas de izquierda campesina.
Asì fuè que esa noche de lluvia,los falangistas se llevaron a Virtudes,a Pureza y a Valeriana. Pasaron la noche encerradas en un local del pueblo, junto a otros detenidos, entre los que estaba un hermano de Virtudes, Manolo,y sus dos hijos de 13 y 14 años.

A Valeriana la llevaron al atrio lateral de la iglesia,y desde ahì ocultas entre los àrboles del bosque,Libertat y su madre vieron como el pàrroco del pueblo,don Anastasio,y el secretario del ayuntamiento,don Tomàs,junto con 5 franquistas màs,violaron a Valeriana,y luego de golpearla y escupirla,la masacraron a tiros. Al final,el pàrroco,tomò una hoz y con ella abriò el vientre del cadàver y sacò al feto,y lo mostrò a los otros salvajes,como trofeo...
Valeriana fuè la primera en morir esa noche,luego la seguirìan 2o hombres,y 4 mozos de menos de 15 años,fusilados en la tapia del cementerio.
A la mañana siguiente a las mujeres,las raparon y las desnudaron con un letrero en el pecho y en la espalda, cuando tocaba el turno de que Virtudes fuera rapada,echò a andar fuera del lugar gritàndoles a los asesinos: "A mi no me rapas,hijo de puta,y si tienes cojones, me disparas por la espalda!"
Y le dispararon,y ahì muriò,frente a las demàs mujeres.
El pàrroco la excomulgò,y al anochecer, todas las demàs fueròn violadas y fusiladas tambièn.

Al amanecer habìa màss muertos que piedras en el suelo...La sangre atraìa a las moscardas,y su vuelo era el ùnico sonido que se escuchaba en el silencio de muerte de ese pueblo.
Libertat y su madre temìan ir a recoger los cuerpos de Las Amapolas,y cuando entraron a su casa en total sigilo,encontraron todo vandalizado,o saqueado...
Al salir de la casa,unas vecinas de la hermandad de San Isidro,muy religiosas ellas,gritaron alertando a los franquistas que ahì iban huyendo dos "rojas" por el camino.
Los asesinos dispararon sus rifles sobre Eulalia y sobre Libertat,la niña sintiò que una bala le quemaba el cabello y otras màs se incrustaron en el cuerpo de su madre que rodò ladera abajo dejando una huella roja sobre la hierba.
Libertat alcanzò a ocultarse en el hueco del àrbol donde antes del infierno jugaba.
Ahì pasò muchas horas hasta que de ahì la sacò su abuelo Alonso Joaquim...
Y enterraron a su madre al pìe de un pino negro,al lado de la masìa.
Valeriana fuè enterrada, por òrden del cura,en la puerta del cementerio del pueblo, para que todo aquel que entrara y saliera, pisara su tumba.
Los demàs cuerpos estuvieron expuestos durante 2 dìas al lado del cementerio sin que ninguno de sus familiares se atreviese a ir por ellos por miedo de correr la misma suerte. Por la noche del segundo dìa,Alonso Joaquim los enterrò como pudo en una sola fosa y colocò una piedra como señal visible y muda de dònde estaban,luego escribiò con brea un letrero en la barda encalada del cementerio mientras lloraba en silencio... desde el carromato en el que partiò el viejo con su nieta Libertat de ese pueblo para jamàs volver,la niña pudo leer el letrero:

"Caminante, davant d'aquestes tàpies detingui i guarda un moment de respecte, que el millor de Catalunya ha stat afusellat aquí.... "
("Caminante, ante estas tapias detente y guarda un momento de respeto, que lo mejor de Catalunya fuè fusilado aquí....")


En un camino comarcal,cinco horas despuès, los falangistas detuvieron al viejo,le aplicaron la ley fuga dejando su cuerpo tirado en la cuneta,y a Libertat la salvaron de lo peor unas monjas que pasaban por ahì recogièndo huèrfanos, y se la llevaron a un asilo para niñas "rojas"...

En ese lugar,raparon su hermoso cabello negro,la azotaron duramente con una vara por no saber el padrenuestro...

Y luego un cura la bautizò y le pusò por nombre,catòlico, Dolors...

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