4/05/2009

Compañero de mis noches...



A veces los dìas se saturan de ruido,de labor,de fatiga. Las voces se confunden con los ruidos,las ideas se pierden en la incomunicaciòn estridente,y esas veces,como Chaplin en su pelìcula,se vuelven las personas como engranajes dòciles de una inmensa màquina que no siente ni piensa en esta urbe.
Por eso cuando llega la noche,a pesar de la fatiga,me alegro mucho,porque sè que me espera en mi habitaciòn un compañero que me da paz,me da ideas,me da conocimientos,me alimenta,me lleva a viajes maravillosos,me inspira sentimientos ùnicos,me da su amor,siempre incondicional,siempre generoso...
Mi libro...
Regalàndome su sustancia profunda... siempre leal me aguarda para regresarme a la serenidad y a la idea,junto a mi cama,como una convocatoria a mundos mejores, con sus manifiestos de inteligencias que generosas le muestran nuevas puertas a la vida del que las lea.
Siempre que abro un libro lo hago con gratitud y amor,porque sè que se trata de un sìmbolo emblemàtico de lo mejor que puede tener el ser humano.
En casa hay todo tipo de objetos,unos muy amados,la mayorìa comunes.Pero de todo lo que hay nada se compara a mis libros.Porque ellos no son un objeto inànime del hogar como los otros,porque sòlo de pasar junto a mis libreros,sè que son entes con conciencia,que laten,que emanan vida a mi vida,igual que mis plantas que tanto cuido,o mis gatos y mis perros que alimento y acaricio.Como si al pasar junto a mis libros me llamaran jueguetones: "Ey,tu àbreme en tal pàgina!... Leème esto tan interesante para ti !.. Mira esta foto tan graciosa!... Lee de nuevo este poema,veràs que ahora te suena diferente!"

Y si los obedesco ya estuvo que me quedo leyendo todo el dìa y se me olvida todo lo demàs...y cuando paso uno o dos dìas sin leer me siento triste,de mal humor.

Y cuando veo un libro antiguo,con sus tapas delicadamente decoradas,el lomo maltratado por manos que ya no existen,con su pàtina sepia de tiempos idos,su tinta opaca,su olor a humedad y a olvido...lo siento tan solo que lo adopto de inmediato.
Y el aroma de los libros nuevos...! con su tinta que aùn parece fresca,su tapa relustrosa,su papel blanquìsimo y virginal dàndose a mis manos,palparlo,y recorrer sus bordes,sentir su peso,antes de empezar a leerlo...què placer!

Alguna vez alguien me externò su prejuicio de que no confiaba en los profesionistas que basaban sus profesiones en los libros,sin tener la experiencia de vida para ejercer sus trabajos. Ante tal declaraciòn,yo no me tomè el trabajo de explicarle(porque seguro no me iba a leer),que cada libro,en sì,cada uno,està escrito por un ser humano sobre sus propias experiencias,o sea que al leer esos libros se tiene entonces la experiencia,no de uno mismo,que en todo caso es mìnima,sino la de muchos escritores. Pero esa descalificaciòn al estudio por medio de los libros-peligrosa tèsis que han usado las dictaduras para mantener al pueblo ignorante-, me hizo entender que algunos no han notado que detràs de cada libro hay un escritor que tiene su mundo,y que al leer esos libros,conocemos todos esos mundos,porque cada libro es una puerta,un puente atravès de tiempos y distancias,hacia otro ser humano...

Quizà sòlo es cosa de entender lo que se lee,o las experiencias que se viven: pero si no entiendes lo que lees,menos vas a dar un significado a ninguna experiencia propia o ajena. Porque leer es una experiencia tambièn,pero distinta totalmente a cualquier otra,y por eso es enriquecedora al espìritu.
Esa experiencia que nos acompaña en los mementos mas alegres,y en las penas màs profundas cuando tratamos de encontrar en sus pàginas un significado a la vida.
Sè que este amor que siento por los libros puede ser hereditario,porque entre mis primeros recuerdos de la Llera,Tamaulipas, fuè el de recibir un regalo que mis abuelos de Barcelona enviaron por correo: Se trataba de una caja grande de embalaje,dirigida sòlo a mi,con mi nombre en el destinatario y el nombre de mi abuelo Jordi en el remitente,con tìmbres de correo y sellos de Catalunya.

Mamà les habìa escrito una carta a sus padres,presumiendoles que su hija ya sabìa leer,y entonces de premio me enviaron la caja:
La abrì emocionada,no podìa por mi corta edad y el tamaño de la caja,pero no querìa que mis hermanos,curiosos y metiches me ayudaran,asì que batallè con grandes esfuerzos,pero con algo de ayuda de mamà,logrè abrirla...y ahì estaban los regalos mas màgicos y maravillosos que hubiera yo recibido en mis 4 años de vida:
Una muñeca de trapo,vestida con ropa tradicional catalana,y cuya carita era de porcelana,hermosa,la llamè Lolis,como mi abuelita barcelonesa.
Y bajo la muñeca habìa 7 libros...los màs bellos libros infantiles que jamàs vi:
Eran Platero,los cuentos de Andersen,los de los Grimm,y tambièn Gulliver en el paìs de los enanos,Colmillo Blanco y un Quijote y una Iliada,ilustrados con dibujos delicados y coloridos,y letras grandes para los niños...pero faltaba lo mejor:

Bajo los libros estaba una carta del abuelo Jordi,para mi,dicièndome que querìa conocerme,y la abuelita tambièn,que aprendiera catalàn y que habìa visto mi foto y que era yo muy bonita.

Leì la carta despacito primero,y luego,muchas veces màs la leì a solas,disfrutando cada palabra,cada trazo de la letra del abuelo.
Y los libros,los devorè,y a partir de ese regalo,todos mis juegos tenìan que ver con lo que habìa leido en esos libros.
Luego,cada dìa de reyes,cada cumpleaños,cada dìa de San Jordi,me llegaban cajas de Barcelona,con regalos de la abuelita Dolors, como un osito de hojalata de cuerda,o un ajuar de Hada,o un perrito de peluche que ladraba,y muñecas,siempre hermosas,y siempre,puntuales,los libros maravillosos del abuelo Jordi.
Tolstoi,Unamuno,Bakunnin,Homero,Platòn,Sartre,
Hernàndez,Neruda,Alberti,Kafka,Bretòn,Camus,
Shakespeare,
Hemingway,Faulkner,Dostoyevski,Stendal,
y sobre todo Cervantes,Machado y Garcìa Lorca...
a esos y a màs,junto con sus hermosìsimas cartas,me los diò meu avi Jordi...

Me llegaron esas cajas con cartas,regalos y libros hasta los 14,porque murieron mis papàs y me fuì a Barcelona con los abuelitos...
Y en ese duelo por la pèrdida de mis padres,en el aviòn jamàs me saparè de mi libro,dònde guardè las fotos de mis papàs,ese libro que me sustuvo en un desolado viaje al miedo,a la nada...pero me aferrè a mi libro,mi compañero leal de todas mis luchas...

Quizà por eso amo los libros.

-

No hay comentarios: