4/22/2009

Bronce y sueño,los gitanos...


"...Si militan en el comunismo son psicòpatas antisociales y,al igual que los gitanos, tienen una evidente inferioridad mental.
La segregaciòn de estos individuos desde la infancia puede liberar a la sociedad de esa plaga tan terrible..."
Antonio Vallejo (psiquiàtra del nacionalcatolicismo español)



La idea de Franco era que todas las personas que no fueran catòlicas,o murieran o salieran del paìs.

Por eso,su fascismo clerical se ensañò con sus crìmenes para suprimir y extinguir el nombre, la raza y el modo de vivir de los gitanos en España.
En cuanto se hizo del poder,el dictador ordenò muchos decretos y leyes para desaparecer al pueblo romanì.

Por ejemplo,era un requisito que los gitanos se casaran con personas que no eran gitanos,les confiscò sus caballos y sus utencilios de herrerìa. Tambièn prohibiò que los gitanos utilizaran su idioma y sus ritos.

Y tambièn depredò sus bienes,como al viejo Patriarca Jaume de Barcelona,que tenìa ahorradas 46 mil pesetas de la tribu,pero como eran zìngaros republicanos,los franquistas sólo le dieron al cambio cincuenta pesetas, con lo que la tribu entera perdiò su patrimonio,y como los gitanos no estaban permitidos en uniones de trabajo, fue muy difícil para ellos encontrar un trabajo en las forjas de cobre o en las caballerizas.

Por esto, muchos gitanos,que vivìan por las calles porque su barrio fuè de los màs bombardeados por los aviones nazis,fueron forzados a vencer su orgullo ancestral y pedir limosnas,(los gitanos siempre dan algo a cambio de la moneda que se les da),a robar o en su mayorìa,dedicarse al estrapelo de vìveres en el puerto,o al contrabando en el Pirineu,y gracias a su astucia para ese clandestinaje,y a su "duende" para la mùsica,pudieron sobrevivir.

En ese microespacio de la tribu romanì de Barcelona,todos ellos gitanos catalanes que se asentaban desde siglos atràs en el barrio de Gràça, en la calle de la Cera,en Raval y Hostafrancs, catalanoparlante en su integridad,sufrieron aùn màs por esto ùltimo,las mayores restricciones racistas y el racionamiento de comida,y sòlo su fèrrea uniòn familiar,tan intensa entre ellos,pudo conservar su pasado y sus tradiciones ante la locura de la posguerra marcada por la muerte,la càrcel o la huìda,a todo catalàn repùblicano,y màs aùn,si añadido a lo anterior,era gitano.

En Catalunya se les reprimiò en sus tradiciones religiosas y los domingos se obligaba a los gitanos catalanes a ir a misa,durante la cual tenía que haber un silencio absoluto.
Los gitanos debìan susurrar, para no molestar a los verdugos,pues una sòla voz que los curas escucharan proveniente de la parte màs retirada el altar,la dedicada a los gitanos para que no se rozaran con la gente decente,pues una sòla tos era tomada como blasfemia,y era multada con cincuenta duros,y si no se pagaba dicha multa,el infractor era condenado a càrcel,para mandarlo luego como sentencia,a trabajos forzados, hasta la muerte, en Madrid,para construir el esperpèntico Valle de los Caìdos,de Franco.

A las gitanas tambièn se les castigaba con càrcel si amamantaban a sus bebès en pùblico,si echaban las cartas o leian la mano-su forma de ganarse la vida-,y tenìan que ir hasta el cuello de ropa con el calor de verano,porque los falangistas se irritaban mucho con los bellos cuerpos de las gitanas.

Los franquistas se ensañaron rebajando la moral de la poblaciòn gitana al punto de prohibir pequeños gestos de autoafirmaciòn...
Llevar flores en el cabello,pendientes,pulceras,mantillas,peinetas o cintas en las trenzas,exponìa a las gitanas a ser acusadas de rameras,siendo que para todas ellas, es muy importante no sòlo ir pulcramente vestidas,sino embellecerse...
Pues en esos primeros años de la posguerra,los franquistas que veìan a una gitana maja,la que se les antojara,de inmediato la acusaban de prostituta y la encerraban en la fàbrica de càñamo de la calle Llacuna,usada como càrcel de mujeres.

Y lo primero que hacìan los falangistas,sabiendo la importancia de la pureza para las mujeres romanì,era violarlas ostensiblemente,muchas veces delante de sus maridos e hijos.
Luego las rapaban y les hacìan tragar 2 o màs litros de aceite de ricino,y asì, sucias de sus propias heces por el efecto del ricino,las paseaban delante de la gente para màs denigraciòn.
Entonces,despuès de eso, muchas se suicidaron.
Pero antes maldijeron con la "mala sombra" a sus verdugos...
Y quedaban muertas las gitanas, colgadas por el cuello de las vigas de la fàbrica,con los cordones de càñamo,y entonces los verdugos las descolgaban como si fuesen reses,y tapadas con sacos del propio cáñamo sobre sus desnudos y maltratados cuerpos, las sacaban en un carromato de paja, para trasladarlas a las fosas comunes de la montaña de Montjuic.

Por eso a los gitanos les daba tal rencor de muerte cruzarse con la Guardia Civil.
Todos temìan de ser arrestados, ya que ello significaba la càrcel o la muerte sin explicaciòn alguna,pero el odio calè crecìa...


Y fuè hasta que las navajas clandestinas del cañì cobraron algunas vidas de los guardias,en noches de luna roja y venganza anònima, y cuando muchas de esas maldiciones zìgaras se cumplieron sobre los carceleros que morìan pudrièndose en vida,con fiebres farias y disenterìas de martirio,como si ellos tambièn hubieran bebido ricino, y fuè al crecer de manera enorme el miedo entre los franquistas de Barcelona,pues no sòlo se temìan ya hurtos ,sino la muerte y la magia zìngara,
que los dejaron en paz...
Y de ese modo,los gitanos lograron defenderse con su fama de navajeros y hechiceras que llevan por el mundo,pues con ese prestigio de lo màgico, y con ese mito del tesoro oculto que defienden a dos filos de sangre,amedrentaron a sus verdugos a tal grado,que los guardias dejaron de ir al Raval,su gheto,por miedo a quedar maldecidos o muertos.
Asì fuè que los gitanos-primigenios guerrilleros urbanos- sobrevivieron,protegièndose entre ellos y con sus facas para cobrar sangre por sangre, de forma fèrrea,trabajando en el contrabando y el estrapelo,y alegrando su ànimo negro de la posguerra con la magia de su arte que enseñaron a sus niños: la mùsica,para que, como baños de luna,les purificara el alma,y bailes cuyos pases màgicos hechos con el cuerpo,les alejaban del mal fario...

Luego llegaron los turistas ingleses y gringos a Barcelona,Sevilla o Màlaga y se fascinaron con el arte gitano,y Franco,presionado por los paìses aliados que habìan ganado ya la Guerra Mundial,y queriendo ser reconocido por ellos, no tuvo màs remedio,el hipòcrita,de cambiar la posición racista de España que definìa lo "español" con la sordidez de la Iglesia,la mojigaterìa del cuplè,y la "valentìa" de los toros.
Y tuvo el dictador que tragarse sus palabras de "España Una" y aceptar,de dientes para afuera,que habìa otros pueblos,como el gitano en la penìnsula.

Aceptò entonces el dictador, con fines turìsiticos,la existencia de algunos gitanos,individualidades afines al règimen,o usurpadores payos del flamenco para limpiar un poco la imàgen tan deteriorada de lo "español" con un deslucido barniz "gitano",y payas rameras ,esas si,como Dolores Montiel-que cantaba cuplès y zarzuelillas monàrquicas, censuradas previamente, en los cumpleaños del dictador asesino, mientras las gitanas se colgaban en la fàbrica de càñamo,y que luego intentò cantar agitanada para hacerse millonaria,la muy zorra- y otros mìseros como Marisol, Rociò Durcal,y rameros como Joselito,Raphael,etc... todos ellos fueron payos anodinos y serviles al dictador que presentò una imàgen penosa, mojigata y edulcolorada de la verdadera,dolorosa y profundamente hermosa aportaciòn cultural de los gitanos al mundo: su mùsica rica en matices y su elegante y eròtico baile,que llevan a sentir en el corazòn de quien disfruta ese blues gitano,desde la alegrìa màs solar hasta la pena màs negra,y, como dijera el gran poeta Garcìa Lorca:

Si vinieran los gitanos,
harìan con tu corazòn
collares y anillos blancos...


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