3/26/2009

Querido Diego te abraza Rosa (parte I)


1. El violinista en el asfalto

Recuerdo la primera vez que te vi: vestìas un sencillo traje negro,una camisa blanca,y parecìas de màs edad.
Taciturno y concentrado,con los ojos cerrados,la sombra negra de tus largas pestañas sobre tu rostro pàlido,tus manos finas y àgiles,y todo tù, delgado y lànguido, entregado,navegando en las notas sublimes del allegro del Concierto No. 3 de Mozart que nacìan de tu violìn...asì te conocì.

Tuve que ir a fuerzas a esa reuniòn de guionistas,actores y productores de televisiòn.
Detestaba esas fiestas y màs ir sola,por que siempre terminaban en orgìas con drogas y alcohol.Habìa un productor gay,viejo amigo de mi tìa de Barcelona,y èl me protegìa de los abusivos de la televisora fingièndose mi galàn,pero en esta ocaciòn èl habìa ido a una gira,asì que tomè aplomo y fuì a la fiesta sola.
Y es que una reconocida productora me citò ahì para entregarle unos libretos de videoteatro,y como necesitaba el trabajo, fuì con mi gas lacrimògeno en la bolsa por si algùn tipejo me acosaba.
En esa ocasiòn entreguè los libretos en 15 minutos,no bebì ni comì nada,y ya me dirigìa a la puerta para volver a casa,cuando escuchè los primeros acordes de Mozart,y entonces me detuve y oì al violinista que amenizaba la cena de esa gente estridente.
Nadie te oìa,sòlo yo.

Cuando terminaste,pocos aplaudieron,perdidos en la gula y la lujuria.
Yo sì te aplaudì emocionada,y entonces fuè que me miraste con ojos sorprendidos y me sonreiste con tristeza...
Caminaste unos pasos hacia mi y me tendiste tu mano fina:
-Gracias por oirme-musitaste desolado.
-A ti,tienes mucho talento...y Mozart es la neta...

Me miraste largamente,luego negaste con un gesto vencido,y viste a tu alrededor, harto.

-Què haces aqui? No eres de aquì...verdad?

-Voy a escribir guiones para la tele-te dije casi con vergûenza.

Me miraste desolado,entonces te acercaste màs y me dijiste en secreto:

-Alèjate de esto,Televisa es una mierda,estàs muy sola y muy bonita para esta perrada.

Asenti asustada porque llevaba yo poco tiempo trabajando en Mèxico y las mecànicas laborales de esa televisora eran temibles.

Y efectivamente,en ese momento se me acercò un productor de telenovelas,con mirada de cerdo,sudoroso,la nariza hinchada y roja de cocaina,y me quiso pasar su mano sucia por mi cintura.

Yo me asustè,pero tu de inmediato le pusiste la mano al tipo en el pecho y le dijiste hostil:

-La niña viene conmigo,señor.
El adicto,en su caos, mascò unas palabras y se alejò tambaleante a molestar a otra màs allà.

-Vale,ya me voy mejor-afirmè atemorizada de todo,hasta de ti.
-Te acompaño a la puerta-me dijiste gentil.
-No,no,gracias,yo puedo sola,sabes? ...traigo este gas y no quiero ligar.
Te enseñè mi botecito de gas lacrimògeno,y entonces sonreiste divertido.
Dije un "adiòs" raudo y salì al aire puro de la noche, por fin.

...o...

...o...

La segunda vez que te vì fuè una semana despuès: una llovizna frìa mojaba el asafalto nocturno.

El ensayo se extendiò sin darnos cuenta, y por eso salì tan noche del teatro.
Frenè mi vochito en el cruce de Divisiòn del Norte esperando la luz verde para dar vuelta sobre la avenida Rìo Churubusco: vì fascinada la llovizna cayendo cobriza a travès de las farolas sobre los eucaliptos enormes,y escuchaba en radio UNAM la sèptima de Beethoven,cuando de sùbito, tres tipos pasaron frente a mi coche,golpeando a alguien que parecìa una muchacha que aferraba algo contra su pecho.

Los tipos ni me vieron por lo frenèticos que estaban.
Entonces su vìctima se zafò y corriò hasta el frente de mi coche,los faros lo iluminaron...

Eras tù: con sangre en la boca y en la camisa,y el rimmel corrido por toda tu cara.
Pedìas auxilio con terror.

Los tipos llegaron y a rastras te llevaron al camellòn para seguirte golpeando.
Asustada toquè el claxòn pero los tipos ni se inmutaron y siguieron masacràndote y en la avenida no habìa nadie...nadie.

Entonces,temblorosa tomè mi gas lacrimogeno y salì de mi coche.
Los tipos ni me vieron de tan frenèticos,pero yo si vi en la mano de uno de ellos,un desarmador.
Me acerquè màs hasta que unas gotas de sangre me salpicaron la cara.

Y entonces,contuve el pànico y vaciè todo el gas sobre los ojos del que tenìa el desarmador,primero,y luego sobre los otros,en fracciòn de segundos.
Se retorcieron ciegos,confusos, pues jamàs me notaron.
Entonces carguè como pude contigo,tan flaco estabas que a duras penas te sostenìas,y te metì al coche de un empellòn y arranquè.
Acelerè a 120 en tensiòn total por todo Rìo Churubusco, sin detenerme por nada.

Cuando por fìn me calmè ya habìa llegado a casa y habìa terminado Beethoven y se oìa muy quedo en la radio la sonata 2 de Bach que casi desgarraba lo nocturno,recuerdas?

Detuve el auto,y te vi:
Llorabas como una niñita,totalmente maltrecho,mojado de lluvia y sangre,tu ropa rota y sucia de lodo,y notè tus manos de violinista heridas,aferrando tu violìn roto.

Me dieron ganas de llorar,pero me contuve y te dije quedo:
-Estàs muy lastimado,ven a casa,mi hermano es mèdico...ven.
-No,estoy bien,dame un momento y me voy...
-Pero mira tus manos-insistì-como vas a tocar asì a Mozart?

Cuando dije eso dejaste de llorar y me viste por fin.
Creo que en ese momento me reconociste:

-Eres la niña buena de televisa,la del gas lacrimògeno...-te secaste las làgrimas con rabia y vergûenza total -Y yo soy un piche joto,un puto que se vende en las calles y por eso lo madrean, y eso es todo.Gracias por la ayuda y perdona por ensuciarte el coche...ya me voy.

Y entonces aguantàndote el dolor,abriste la puerta para bajar.
Pero te detuve de la mano con suavidad.

-Sabes? debe ser una onda del destino o algo asì haberte encontrado de nuevo... Deja que mi hermano te cure tus manos de artista,por favor,si?

Viste tus manos y soltaste un sollozo desgarrado,y te volviste a derrumbar de dolor en el asiento abrazàndote al violìn destrozado,y luego musitaste:

-Es Bach...
-Si...si es-y logrè decirte màs: -yo...soy Rosa..y tu?

-Me llamo Diego...

Y fuè en ese momento que empezamos a llorar los dos,juntos y desamparados, oyendo a Bach...




.

No hay comentarios: