3/04/2009

El Mercedes Benz de Hitler y los 65 segundos



Caxias fue el comienzo del gulag carcelario estadounidense, ese control penal inhumano que se extiende hoy de Guantánamo en Cuba, a Irak,a Afganistàn, a Colombia, las Filipinas,a Gaza, y en otros muchos otros sitios desconocidos, así como en refugios insospechados de la tortura por encargo.

Pero la prisiòn de Caxias era tan temida por los portugueses que los peatones atravesaban al otro lado de la calle al pasar delante de sus oficinas en Lisboa. Caxias era una antigua fortaleza cerca del mar, pero en su interior existía una moderna càmara de tortura que utilizaba las ùltimas tècnicas de tortura inventadas por la CIA.
Quizà por eso,despuès de 20 dìas de tortura,los del Pide creyeròn que ya habìan quebrantado la dignidad humana de ese jovenzuelo, al que apodaron "Teresso" en forma de burla humillante para recordarle de ese modo que su madre era la loca Teresinha.
Para los demas presidiarios el nuevo reo fuè visto con desconfianza por su juventud,por su aspecto de bobo, y porque el jamàs les mencionò quien era su padre.

Asì que los otros lo despreciaban,sobre todo porque al poco tiempo de estar ahì,consiguiò la simpatìa del jefe de guardias,ya que el joven recluso sabìa de medicina,y pudo curarle en una hora,un dolor de espalda que lo habìa acosado por años. Asì que el jefe del presidio agradeciò al joven dàndole trabajo en el taller mecànico de la prisiòn.

Cuando los presos se reunìan en el patio en su hora de sol,y hablaban de polìtica e ideologìa,se cuidaban de que Teresso no los oyera,porque lo creìan espìa,o un cobarde sometido al règimen,pero aùn asì,el muchacho,en silencio siempre,mantenìa un gran respeto por la vieja guardia comunista que se encontraba ahì,porque eran los viejos compañeros de su padre y los oìa con atenciòn.

Los conocìa a todos por lo que le contò su madre en sus momentos de lucidèz en el manicomio: Sabìa que siete de ellos eran prominentes militantes comunistas,y que al estar presos,la dictadura creìa haber disuelto al Partido.


En la biblioteca y en el taller de quìmica del inglès,Teresso habìa aprendido de estè hombre y sus libros,que el arma màs efectiva,siempre, es la inteligencia...

Y la usaba, a pesar del desprecio de los otros reos, que le reprochaban que fuera tan "carsmàtico" con los carceleros,le decìan que era inùtil esa cordialidad indigna,porque creìan todos ellos que una vez en ese presidio,iban a morir. A menos que fuera espìa...

Pero Teresso no aceptò nunca la càrcel como un hecho consumado,y alguna de esas veces que le reprocharon eso sus camaradas,pensò que sì,que efectivamente le gustarìa mucho ser agente secreto de la causa...

Y pasò que una tarde de lluvia intensa,una grùa trajo el elegante Mercedes Benz blindado,para que se le arreglara el distribuidor con prisa ya que el auto pertenecìa al propio dictador Salazar,(que lo recibiò como regalo,años antes, del mismìsimo Hitler),Teresso,servil y sonriente,limpio la lluvia de la carrocerìa de esa maravilla que habìa caido en sus manos...

No tenìa gasolina,la baterìa estaba muerta,y estaba desclochado,ademàs del daño al distribuidor...Pero el Mercedes debìa estar en excelentes condiciones para entregarlo a su dueño el lunes pròximo,con la promesa del jefe de guardias de que si el dictador quedaba contento,quizà Teresso lograrìa el indulto...

Teresso,entonces, emprendiò una carrera contra el tiempo...
Arreglò primero el distribuidor,luego pidiò timidamente las llaves para componer la baterìa...Y luego,sigiloso,urtò de las 2 furgonetas del presidio,un poco de gasolina,poca,para que no fuera notada la falta.

La noche del sàbado,el auto estaba listo. Y se acercò tìmido al lìder del partido,que lo escuchò asombrado,y desconfiado.Pero ante la suavidad tan portuguesa con la que Teresso hablò,Magro se lo pensò: Si era una trampa del "espìa" Teresso,no perdìan nada,porque de todas maneras,presos ahì,morirìan...

La mañana del domingo,a las 9,los presos salieron al patio y jugaban pelota ante la mirada de los guardias armados con fusiles.
Teresso avisò a uno de ellos que echarìa a andar el Mercedes para probarlo y harìa unas pequeñas maniobras para ver si tenìa otras fallas.
El jefe de guardias le advirtiò severo que si le daba un mìnimo raspòn a la carrocerìa,ahì mismo lo mataba de un balazo.
Teresso negò con una sonrisa humilde y puliò con su manga una mota de polvo inexistente del cofre del Mercedes. El jefe diò el permiso.
Entonces Teresso subiò tras el volante y echò reversa,mientras,al mismo tiempo abrìa las cuatro puertas del vehìculo que quedò en el centro del patio ante la mirada estupefacta de los guardias.
Del patio,Magro diò un grito: Goolooo!!!


Al grito de su lìder,7 de los presos que jugaban con el balòn corrieron a subir al Mercedes,que en 35 segundos arrancò hacia el tunel de salida a toda velocidad,con su carga de comunistas.
El jefe de guardias impidiò que los otros dispararan para no dañar el auto del dictador,entonces fuè cuando Jôao dejò ir la parte izquierda del Mercedes raspandola contra el muro del tunel,y golpeando con la defensa blindada la enorme puerta de la prisiòn que saltò en pedazos.
Fuè ante ese daño al coche que el jefe no soportò màs y ordenò a los guardias disparar a muerte.
Rafagas de balas rebotaron en el blindaje mientras Jôao acelerò a todo para salir por fin de la fortaleza.
Los guardias intentaron usar los otros coches para perseguir a los fugitivos,pero Teresso habìa saboteado todos sus motores antes de la fuga.

Algunos de los huìdos,iban llorando en el auto,otros reìan,otros temblaban.
Y veìan a Jôao,que con toda la sangre frìa,manejaba raudo y hàbil,esquivando las cadenas y los terraplenes que cercaban la fortaleza,y asì,con el acelerador a tope y entre la lluvia de balas,tomar derrapando la autopista,ante el pasmo absoluto de todos.

Toda la fuga durò 65 segundos.

Y 10 minutos más tarde, los ocho hombres libres llegaron a Lisboa.


El Mercedes fuè abandonado en la calle del Arco de Carvalhaes hasta que el Pide lo encontrò ...12 horas despuès,algo maltratado....

Los 7 veteranos,ya ocultos y a salvo, entendieron asì la inquebrantable voluntad, la valentìa y el ingenio del joven "Teresso", y con èl,hermanados,reanudaron su lucha por un mundo igualitario,fraterno y libre...


sueños esos mucho màs altos que los muros de la fortaleza de Caxias.